Maica García ha roto el silencio. Cuatro días después de confirmar por escrito que el CN Sabadell no la renovaba tras once meses de baja por maternidad, la jugadora ha comparecido este jueves ante los medios en las instalaciones del CN Sant Andreu, su nuevo club. Lo ha hecho visiblemente afectada, y con una decisión ya tomada: llevar a los tribunales a la entidad que la formó desde niña.
“Ha sido un orgullo jugar con estos colores, pero no me merezco esto”, ha declarado la campeona olímpica, mundial y europea. “En esta última etapa no me han respetado. No me quería creer que fuera verdad, pensaba que recapacitarían, que me dirían que se estaban equivocando y que me querían en el equipo”, ha añadido.
Un adiós sin previo aviso
García ha explicado que el club nunca se sentó a hablar con ella antes de dejarla fuera. Se enteró de la decisión por una llamada de trámite, no por una conversación cara a cara: “El día 3 me llamó una persona de recursos humanos y me dijo que me habían dado de baja”, ha relatado. Ese silencio previo, según la jugadora, es lo que más le ha dolido, hasta el punto de desencadenarle un cuadro de ansiedad en las últimas semanas.
La boya vallesana lleva 32 años vinculada al CN Sabadell, club en el que construyó buena parte de un palmarés que la sitúa entre las mejores waterpolistas de la historia reciente del deporte español. Por eso, ha insistido, la ruptura no es solo profesional: “Era mi casa”.
La batalla legal: el artículo 6 bis
‼️🗣️Maica Garcia assegura que denunciarà el CN Sabadell per no renovar-la després de ser mare: “No em mereixo això”
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— Esport3 (@esport3) September 10, 2026
García no se conforma con lamentar la decisión: sostiene que el club ha incumplido la normativa vigente. Según ha explicado, la ley obliga a prorrogar automáticamente el contrato de una deportista una temporada más cuando da a luz dentro de una temporada natural. “Cuando das a luz dentro de una temporada natural, la ley obliga a ampliar el contrato de la deportista una temporada más”, ha detallado, citando el artículo 6 bis del real decreto que regula la relación laboral de los deportistas profesionales.
Esa cláusula, pensada para blindar la carrera de las deportistas de élite frente a decisiones que penalicen la maternidad, es la base sobre la que su entorno legal prepara ya la demanda contra el club. La jugadora no ha querido entrar en detalles sobre plazos ni cuantías, pero sí ha dejado claro que el proceso ya está en marcha.
“Ni rabia ni rencor”, solo tristeza
Pese a la contundencia de su relato, García ha querido matizar el tono de su reacción. Asegura que no actúa desde el resentimiento: “No siento ni rabia ni rencor”, ha afirmado, aunque sí ha admitido que la tristeza por el final de una etapa tan larga sigue muy presente. Su discurso combina el reconocimiento hacia lo vivido en el club con la firmeza de quien considera que se ha cometido una injusticia.
El CN Sabadell, por su parte, ha justificado la no renovación por motivos estrictamente deportivos, sin vincular la decisión a la maternidad de la jugadora. Es precisamente ese punto —la relación entre el cese y el nacimiento de su hija— el que la vía judicial deberá dirimir.
Nueva etapa en el CN Sant Andreu
MAICA, BENVINGUDA A SANT ANDREU! 🔥
Avui incorporem al nostre projecte una de les millors jugadores i boies de la història del waterpolo. Campiona olímpica, amb quatre Jocs Olímpics a l’esquena i una trajectòria plena de títols i èxits! 🏆
Benvinguda, Maica Garcia! Quin orgull! pic.twitter.com/Aw0MKfWBZI
— CN Sant Andreu (@CNsantandreu) September 7, 2026
Mientras se resuelve el litigio, García ya ha iniciado su nueva etapa deportiva en el CN Sant Andreu, club desde el que ha atendido a la prensa. La elección del escenario no es casual: certifica que, pese al golpe, su carrera continúa activa y que la disputa con el Sabadell se libra ahora en un terreno distinto al de la piscina.
El caso reabre un debate que va más allá del waterpolo: cómo se protege —o no— la carrera de las deportistas de élite cuando deciden ser madres. Con una legislación que, sobre el papel, blinda esa continuidad, la demanda de García podría convertirse en un precedente para otras deportistas en situaciones similares.

