Pioneras

Manuela Salazar, primera mujer ecuatoriana en narrar un mundial

El periodismo en Ecuador es una profesión donde actualmente los hombres son los principales, y un lugar donde al ser mujer se le mira mal "a nivel psicológico tienes que ser fuerte"

Los partidos más importantes a nivel de naciones que todo el mundo espera con más ansia son los partidos del Mundial. Desde Estados Unidos, Canadá y México, 48 selecciones esperan darnos un mes de emoción y alegría futbolística. Uno de esos países es Ecuador, que desde que debutó en el Mundial de Corea y Japón en 2002, ha conseguido plaza en 4 de los últimos 6 mundiales, contando el de este año.

Tras llevar dos participaciones seguidas en la Copa del Mundo, hay mucha expectación de la tricolor. Para eso, hay que ampliar la convocatoria periodística, y eso la emisora ecuatoriana Mundo Deportivo lo sabe. Poniendo a Manuela Salazar como narradora oficial del mundial, convirtiéndose así en la primera mujer ecuatoriana en narrar un mundial de fútbol.

Aunque sea ya muy común ver cada vez más mujeres en el mundo del fútbol, como Alba Oliveros, que es narradora regular en la Liga Hypermotion, en Ecuador no es tan común. Salazar nos contaba que en todo el país hay un total de 3 narradoras. Un hito histórico que marca un gran paso en la historia de la mujer de esta profesión.

Las madres son el comienzo de todo

El amor por una profesión puede comenzar por un sueño de pequeño o por admiración a un familiar, una madre. “Esto fue impulsado por mi mamá. Mi madre siempre me enseñó a ver tenis, Fórmula 1, equitación, fútbol. Y creo que eso fue parte de que yo también me enamorara de los deportes.” Las madres están para apoyar y acompañar a todos lados, aunque sea en la zona más ajetreada del estadio. “Mi mamá era la que siempre me llevaba al estadio. Era un ritual de todos los fines de semana, al menos cuando jugaba de local,  estar ahí junto al equipo y estar ahí en las gradas. Y ella me acompañaba incluso a la barra brava del club.”

Ya no es solo que sean el empujón que necesitas para conseguir tus sueños, sino que cuando vienen las críticas, los bajones, son la persona que te sujeta y te ayuda a salir adelante. “Sobre todo, mi pilar base ha sido mi mamá.  Y es por ella que me sostuvo y me sostiene hoy por hoy para seguir ese sueño de pequeña. Y si no fuera por ella, yo creo que hubiese abandonado esto hace mucho tiempo.”

¿Por qué solo hay hombres narrando y no hay mujeres?

Esa es la pregunta que se hacía Manuela cuando escuchaba la radio en el autobús. Apasionada de la radio desde pequeña, escondiéndose en el colegio a escucharla, siempre intentaba buscar la respuesta a la pregunta.Tras alejarse temporalmente, el destino y la vocación la trajeron de vuelta al periodismo deportivo en 2018. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión no llegó por decisión propia, sino por un cambio estructural en el fútbol sudamericano. En 2019, impulsada por las exigencias de la FIFA y la Conmebol para otorgar licencias a los clubes, nació la Superliga Femenina en Ecuador.

Ese torneo emergente, que apenas contaba con registro o estadísticas en internet, se convirtió en su escuela de campo. Manuela entró al proyecto para hacer producción, cámara y, eventualmente, voz comercial. Pero las paredes del camerino y la falta de información en la red la obligaron a hacer periodismo “a la antigua”: bajar a la cancha, preguntar y construir la noticia desde cero. Lo que no sabía es que esa vuelta al periodismo a la antigua le volvería a hacer surgir esa pregunta que siempre estaba ahí, consiguiendo el valor para resolver la cuestión. “Llegó el 2020, junto a una compañera le dijimos al director de la radio, a otros compañeros que ahora están en otras radios: mire, queremos narrar, pensaron que era un chiste, que era para molestarlos, pero no, era en serio.”

Lo difícil dedicarse a su pasión

Manula Salazar en un partido en la zona dedicada para los narradores y periodistas
@manu997c

Salazar es apasionada del fútbol, pero en un país donde su profesión sigue siendo dominada por hombres,  sigue estando bastante desproporcionada y haciendo creer que las mujeres que están intentando hacerse un hueco en deportes no lo merecen.

“Los comentarios, incluso a veces de compañeros, son un poquito…crueles. Los comentarios de la gente también eran muy crueles . Te rebajan por ser una persona;te dicen que te acuestas con todos los jugadores. Incluso me han mandado mensajes de que debería morirme,que soy una vergüenza. Tratando de meterme en el ámbito del hombre. ¿Quién me creo? Que vaya a la cocina.”

Estos comentarios han hecho que muchas compañeras suyas se hayan quedado por el camino debido a la presión de estos comentarios que no solo vienen de las redes sociales sino también de compañeros de profesión que supuestamente están para ayudarte. “A nivel psicológico tienes que ser fuerte; hubo una época en que estaba en una depresión muy fuerte.”

El mundial sigue siendo un hito histórico

Después de demostrar una y mil veces que es buena en su trabajo, Manuela ha conseguido el sueño de muchos: narrar un mundial. Esto no es solo un sueño, sino también un hito histórico para su país y el periodismo femenino, ya que se ha convertido en nada más y nada menos que la primera mujer ecuatoriana en narrar un mundial de fútbol.  “Todavía estoy en ese trance de aceptar que esto es una Copa del Mundo, que no es la Copa Sudamericana. Y te enfrentas a no conocer los países. Porque una cosa es seguir a las colegas de otro mundo y otra muy distinta es conocer cómo funciona cada país. Estoy llenando el álbum y veo los apellidos y digo, ok, tengo que pronunciarlos bien. “

El esfuerzo de Manuela hasta llegar aquí es enorme, desde enfrentarse a aficiones peligrosas, sufrir en los estadios por el equipo que apoyaba, hasta enfrentarse a críticas y estereotipos injustos. Salazar sabe todo el esfuerzo que ha hecho y la ha llevado a este momento y sabe que hay millones de niñas que tienen los mismos sueños que ella tenía cuando era pequeña. “Que se atrevan, que no tengan miedo, que quienes nosotros, los que estamos atrás, los que estamos en esta generación, estamos abriéndoles el camino para que encuentren un entorno más saludable, un entorno en el que puedan desenvolverse y encontrar oportunidades.”