Podríamos decir que Nelly Korda (Florida, 1998) estaba predestinada antes de nacer. Sus padres, ambos tenistas de élite, Petr Korda y Regina Rajchrtová vivieron sus años profesionales en el circuito profesional. Aunque Nelly no eligió la raqueta, la excelencia está en sus genes.
Incluida en la revista Time como una de las 100 deportistas más influyentes del año, Korda puede acceder a un nuevo récord este fin de semana en el KPMG Women’s PGA Championship, el quinto major del año.
La actual número 1 del ranking LPGA de 27 años puede seguir ampliando su propia historia y para ello sólo le falta un punto. El que le haría sumar 27 para ingresar en el Salón de la Fama, igualando una hazaña reservada para muy pocas. Annika Sörenstam o Lorena Ochoa son dos de las leyendas que precedieron a Korda. De hecho, de conseguirlo Nelly Korda sería la primera estadounidense en hacerlo desde que en 1999 Juli Inkster deslumbrase al mundo.
Desde este jueves en la hierba del Hazeltine National Golf Club buscará su quinto grande, y una victoria para ingresar en el selecto club del Hall of Fame. Pero aunque no consiga la victoria, y los 12 millones de euros que esta trae consigo, Korda aún tiene otras posibilidades, como ser nombrada jugadora del año y la golfista con menor promedio.
En su haber cuenta con cuatro majors ganados, el PGA 2021, Chevron 2024 y 2026, y el US Open en este año24 victorias 19 de ellas en torneos del circuito. 2026 está siendo sin duda otro de sus años más prolíficos con cuatro victorias consecutivas y ya un centenar de semanas como en lo más alto de la clasificación mundial.
De número 1 del circuito junior a los JJOO
El mismo año que Petr Korda ganaba el único Grand Slam de su vida, en el Abierto de Australia, nacía su hija Nelly. Nadie podía imaginar que esa niña sería una estrella del golf.
Hace diez años, en 2016, se convirtió en profesional después de coronar el circuito junior. Su primera victoria llegó en 2017 en Taiwan. Una década tremendamente exitosa en la que la estadounidense ha marcado la diferencia. Su explosión en el golf llegó cinco años después de su debut. 2021 fue el año que le catapultó con su primer major ganado además del oro olímpico en los Juegos de Tokio, era la primera golfista hombre o mujer en conseguirlo.
“Ganar la medalla de oro en Tokio fue un sueño hecho realidad y un gran impulso a mi carrera” reconocía la estadounidense. En París no pudo repetir presea, sin embargo 2024 fue, más allá de los Juegos, un gran año para ella: fue nombrada como mejor jugadora de la temporada.
Un debut complicado
Aunque su debut en Hazeltine no fue como se esperaba, quedando dos golpes por debajo del par, muy lejos de la surcoreana Ina Yoon a menos nueve.
Sin embargo con la estadounidense, nada puede darse por hecho y ya ha demostrado en otras ocasiones que ante las adversidades se crece, es, podríamos decir, una golfista ‘de domingos’. Quede como quede este major, lo cierto es que todo indica que antes de que acabe el 2026 veremos a Korda en el Salón de la Fama.

