Ona Carbonell ha puesto voz a un debate que en los últimos días ha trascendido las fronteras del fútbol femenino. La exnadadora olímpica se ha pronunciado sobre la decisión de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) de facilitar la congelación de óvulos a las jugadoras de la selección española y ha defendido una idea que considera fundamental: ofrecer la posibilidad de preservar la fertilidad puede ser positivo, pero no debe confundirse con una política de conciliación.
“Retrasar la maternidad no es conciliar“, ha sentenciado Carbonell en un vídeo publicado en sus redes sociales. Una reflexión que llega después de la polémica generada por Ana Peleteiro, que cuestionó el planteamiento de la RFEF, y de la defensa de la iniciativa realizada por Alexia Putellas.
Una cuestión que Carbonell conoce de primera mano
La exnadadora habla desde una experiencia personal y profesional. Carbonell lleva años trabajando para mejorar las condiciones de las deportistas que quieren ser madres y ha trasladado esta preocupación a diferentes instituciones españolas e internacionales, entre ellas el Comité Olímpico Español, el Consejo Superior de Deportes, el Consejo Asesor del Deporte Español, el Comité Olímpico Internacional y la Federación Internacional de Natación: “Es algo que he vivido en primera persona y, supongo que cuando uno lo vive, te toca más”, explica. Su implicación con la maternidad en el deporte se intensificó especialmente durante el ciclo de los Juegos Olímpicos de Tokio.
Carbonell, sin embargo, evita juzgar directamente la decisión de la Federación: “yo no puedo juzgar a la selección española de fútbol porque realmente no sé el objetivo con el que han tomado esta decisión“, reconoce. Su reflexión va dirigida al concepto de conciliación y a las medidas que, a su juicio, deberían acompañar a las deportistas.
“Significa ser deportista de élite y madre a la vez”
Para Carbonell, la diferencia está en no convertir la maternidad en algo que deba aplazarse para poder mantener una carrera deportiva: “conciliar es ayudar a que la maternidad sea factible y lo mejor posible mientras una atleta está en activo“, afirma.
Por eso reclama que las instituciones proporcionen información y acompañamiento a las deportistas para que conozcan todas las alternativas disponibles cuando decidan formar una familia: “dar más información a las deportistas para que el día que decidan ser madres tengan todo el abanico de posibilidades” debe ser, en su opinión, una de las prioridades.
También pide profesionales especializados durante las etapas de embarazo y posparto y medidas adaptadas a las particularidades del deporte profesional: “significa poner profesionales específicos para esas deportistas en la etapa de pre y posparto y facilitar los viajes y los horarios difíciles de las deportistas“, señala.

Una herramienta que no debe sustituir a la conciliación
La iniciativa de la RFEF surgió después de que las propias futbolistas trasladaran a la Federación sus dificultades para compatibilizar sus carreras con la maternidad. Alexia Putellas calificó la medida de “un avance enorme“, al considerar que permite ampliar las opciones de las jugadoras ante una carrera profesional que coincide con una etapa biológica especialmente relevante.
La propuesta, todavía pendiente de concretar sus condiciones, ha recibido también las críticas de Ana Peleteiro, que cuestionó que una institución deportiva financie una herramienta destinada a retrasar la maternidad. La atleta defendió que el foco debería estar en proteger los contratos, facilitar la recuperación y garantizar la reincorporación de las deportistas después del embarazo.
Carbonell coincide en que esa parte del debate es imprescindible, pero recuerda que también se están produciendo avances: “se está haciendo mucho trabajo en España y también hay que agradecer a todas estas personas que están poniendo de su parte para que las cosas cambien“, afirma.
Y pone como ejemplo al propio fútbol femenino: “cada vez son más las deportistas que están conciliando, que están siendo mamás y que tienen esta estabilidad en el club“.
Para Carbonell, ambas opciones pueden coexistir. Una futbolista puede decidir preservar sus óvulos y otra puede querer ser madre durante su carrera. Lo importante, sostiene, es que ninguna de las dos decisiones esté condicionada por su profesión: “retrasar la maternidad no es conciliar. Lo primero es empezar a ayudarlas para que realmente concilien“, insiste.

