Si hay una futbolista que se ha destapado como una grata sorpresa en este torneo, esa sin duda es Pau Comendador. La delantera ha puesto su toque de magia en cada jugada y ha sacado de su bota un sinfín de acciones desequilibrantes que han llevado al equipo en volandas durante esta Copa Mundial Femenina Sub-20, celebrada en Polonia. Pero, sobre todo, ese talento se ha convertido en goles: seis en total, los que le han valido para recoger la Bota de Oro del campeonato.
Pau comenzó la fase de grupos en grande, anotando cuatro dianas: dos en la goleada ante Nueva Caledonia (11-0) y otras dos frente a la República Popular de China (1-3). Para la siguiente fase del toreno comenzaron las eliminatorias donde la jugadora madrileña siguió siendo decisiva. En cuartos de final ante Brasil, anotó el gol decisivo que garantizó el pase a semifinales. Las siguientes victimas de la pichichi fueron la italianas, con asistencia de Daniela Agote para anotar su sexto tanto y sellar el billete para la gran final. Para este punto, ya se situaba en solitario al frente de la clasificación de goleadoras.
En la final, Pau volvió a partir como titular. Activa, incisiva y desequilibrante en todo momento, fue un auténtico dolor de cabeza para la defensa de Corea del Norte. La atacante peleo con todas sus fuerzas hasta el minuto 91, cuando fue sustituida al comienzo de la prórroga tras otro enorme despliegue al servicio del equipo.
Con este gran actuar a lo largo del Mundial, anotando sus seis goles los cuáles le permitieron alzarse con la Bota de Oro como máxima goleadora del campeonato, no ha sido el único reconocimiento individual para la española, pues también ha recibido el Balón de Bronce por su extraordinario rendimiento a lo largo del torneo.

