El jueves 27 de agosto estará ya siempre marcado en la historia entre Jenni Hermoso y el Atlético de Madrid. La campeona del mundo, tras pasar el reconocimiento médico pertinente, era anunciada como nuevo fichaje rojiblanco para reforzar la delantera del Atlético. Un anuncio que comenzó muchos meses atrás y en donde hay algunos factores determinantes.
El primero, es que la parte personal ha pesado mucho en toda esta gesta. Jenni quería volver a casa, preferentemente a Madrid, donde está su familia y para ello todo comenzó a forjarse con un título y una llamada.
Campeona doble en sólo diez días
A finales de 2025, y con el título liguero con Tigres bajo el brazo, Jenni Hermoso cerró mentalmente su etapa en el fútbol mexicano. Quedaban meses por delante y muchos flecos por cubrir. Rescindir el contrato con las Amazonas, el equipo donde además de haber agrandado su palmarés, había sido su refugio en los meses más complicados de su vida.
Tras el huracán del caso Rubiales en 2023, Hermoso tuvo que vivir el juicio en febrero de 2025 en el que tuvo que revivir la peor parte de aquel Mundial. La sala de la Audiencia Nacional volvía a ser el epicentro del foco mediático. En aquellos meses la Selección Española, ella misma reconoció posteriormente que su nivel había bajado considerablemente. no volvió a llamarla mientras que el equipo mexicano cerró filas por ella, hasta que volvió a reencontrarse con su mejor versión.
Eso hizo priorizar la salida amistosa con el club, con el que a pesar de tener contrato en vigor, Hermoso ya no se incorporó a la pretemporada. La salida con Tigres fue digna de leyenda y el club homenajeó a la delantera rindiéndole todos los honores.
Retrocediendo un año antes de su salida, en agosto de 2025, cuando Sonia Bermúdez asumió el cargo, y volvía a convocar a Jenni para disputar la fase final de la UEFA Nations League. Bermúedez avisó telefónicamente a Hermoso en una llamada en la que las que habían sido compañeras tenían un rol muy distinto.
Hermoso volvía a la Selección, y volvió a sentir lo que era ganar un título esta vez, sin contrapartidas.
“En diez días he ganado dos títulos”, confesaba emocionada Jenni Hermoso. El último de los dos fue en el Estadio Metropolitano. La máxima goleadora de la Selección no solamente se reencontraba con una grada que había clamado por ella, también lo hacía con muchos de los que estaban cuando ella jugó en el Atlético.
Lola Romero, pieza clave
No hay duda que Lola Romero ha tenido un papel fundamental. La presidenta y Jenni son dos mujeres que se tienen un cariño profundo y un respeto profesional igual o mayor. El apoyo que Hermoso ofreció a Jenni en 2023 dejó huella en la jugadora, quien hizo su primera aparición pública tras el beso no consentido en el palco del Atleti y al lado de Lola Romero.
Además, para redondear más la historia, María Vargas fue la entrenadora que le dio la alternativa a la pequeña Jenni de 14 años. Hoy, es la directora deportiva del Atlético femenino.
Que Jenni Hermoso vuelva a vestir con la camiseta rojiblanca, la que sabe lo que es “vestir, sudar y defender”, esta vez llevando el 9 en lugar del 23, es una jugada maestra no sólo para el Atlético sino también para la Liga F en la que Romero es vicepresidenta. La competición doméstica ha sufrido una gran evasión de campeonas este verano y la vuelta de Jenni aviva mucho el interés de la temporada.
Paralelamente, Jenni recibió algunas ofertas de trabajo en Madrid que finalmente no prosperaron, pero que la acercaban a una ciudad donde quería volver. En abril, otra llamada volvía a acercarle a la capital.
Ciempozuelos ponía su nombre al estadio de fútbol, el primero en portar el nombre de Jenni Hermoso en el mundo, y con ello surgió un compromiso de ayudar al fútbol base femenino a crecer. Sin duda, estando cerca, podría cumplir mejor con su propósito.
El último baile
Firmar hasta 2027 no significa otra cosa que querer colgar las botas donde todo empezó. Con 36 años y valorando cerrar su etapa como futbolista poder vivir ese último baile en el fútbol español como rojiblanca suponía cerrar un círculo perfecto. El equipo en el que todo empezó, en el que jugó su abuelo como portero, en el que se hizo futbolista profesional.
Se incorpora a una plantilla en la que coincide que Amanda Sampedro, compañera en la última etapa de Jenni en el vestuario rojiblanco, ha comenzado a ser segunda entrenadora, del nuevo proyecto de David González. Además, volverá a formar filas con su amiga Lola Gallardo, capitana y la jugadora que más veces ha vestido la elástica rojiblanca.
No cabe duda del gran efecto que tendrá Jenni en el grupo, con su veteranía y trayectoria en el grupo, nos falta por descifrar si será un pilar fundamental o un revulsivo. Al derbi frente al Real Madrid (domingo 21h de la noche) , por lógica no llega, por lo que tendremos que esperar a la jornada dos, en casa contra el Alavés, para resolver la incógnita. Sea cual sea su rol, el regreso de Jenni Hermoso es una gran noticia para una liga que había perdido mucho talento y grandes nombres en este mercado.

