La muerte de Maddy Cusack conmocionó al fútbol inglés en septiembre de 2023. La centrocampista del Sheffield United tenía solo 27 años y era una de las futbolistas más representativas del equipo. Además de jugar, trabajaba a jornada completa en el departamento de marketing del club.
Casi tres años después, la investigación judicial que trata de esclarecer las circunstancias de su fallecimiento sigue revelando nuevos detalles sobre sus últimos meses de vida. Los testimonios escuchados describen un progresivo deterioro emocional y reconstruyen un complejo escenario personal y profesional que, según varias personas de su entorno, se agravó tras la llegada de Jonathan Morgan al banquillo del Sheffield United.
Un país conmocionado
El 20 de septiembre de 2023, Maddy Cusack fue encontrada inconsciente por su padre, David Cusack, en la vivienda familiar de Horsley, en Derbyshire. Falleció ese mismo día.
Su muerte provocó una enorme conmoción en Inglaterra. El Sheffield United retiró temporalmente el dorsal 8 en su honor y le rindió homenaje en Bramall Lane, mientras que clubes, compañeras y aficionados se sumaron a las muestras de cariño.
Aunque la policía descartó desde el principio indicios de una muerte sospechosa, se abrió la correspondiente investigación judicial para determinar oficialmente las circunstancias del fallecimiento.
La llegada de Jonathan Morgan
Uno de los principales focos de la investigación es la incorporación de Jonathan Morgan como entrenador del Sheffield United femenino en el verano de 2023.
Grace Riglar, excompañera y pareja de Cusack, explicó que la futbolista recibió la noticia con preocupación por una experiencia previa con el técnico. “A Maddy le provocaba ansiedad la llegada de Jonathan al Sheffield United debido a la experiencia que había tenido anteriormente con él”, declaró.
Riglar también recordó un episodio ocurrido años antes en el que, según su relato, Morgan llegó a llamarla “psycho” (“loca”) desde la banda durante un partido. Aunque Maddy no solía exteriorizar cómo le afectaban esos comentarios, aseguró que la hacían sentir incómoda.

Un trato diferente
La relación se deterioró aún más cuando Morgan asumió el banquillo del equipo. Hasta entonces, Cusack era una titular habitual, pero comenzó a alternar partidos desde el inicio con suplencias. Según Riglar, la futbolista interpretaba esas decisiones como algo más que simples cuestiones deportivas.
“Sentía que Jonathan estaba jugando con ella. La ponía de titular una semana y la dejaba en el banquillo la siguiente. Creía que esas pequeñas cosas eran intencionadas“, afirmó. En su opinión, Maddy llegó a percibir aquel trato como un ataque personal.
Comentarios sobre su relación y peso
Durante su declaración también salieron a la luz otros episodios que, según Riglar, contribuyeron a aumentar el malestar de la futbolista.
Explicó que, en una de las primeras reuniones de la temporada, Morgan pidió que las jugadoras que mantuvieran una relación sentimental con otra compañera se lo comunicaran. Ella y Cusack eran pareja, aunque ambas intentaban mantener su vida privada al margen del fútbol.
“Nos resultaba incómodo cuando Jonathan me llamaba ‘Mrs Cusack’ delante del resto del equipo. Queríamos mantener nuestra relación completamente al margen del fútbol“, recordó.
Además, aseguró que el entrenador hizo comentarios sobre el peso de Cusack. A partir de entonces, modificó su alimentación y su rutina de entrenamiento: dejó de consumir carbohidratos, empezó a saltarse el desayuno y corría después de las sesiones pese a ser, según Riglar, una de las jugadoras más en forma de la plantilla.

Un progresivo deterioro emocional
Con el paso de las semanas, quienes convivían con ella comenzaron a notar un cambio evidente en su comportamiento: “La veía paranoica”, afirmó Riglar. Según explicó, Maddy estaba convencida de que cualquier conversación mantenida dentro del club acabaría llegando al entrenador. “No tenía a nadie con quien pudiera hablar sin que esa información acabara llegando a Jonathan.”
La investigación también reveló que disponía de una baja médica tanto para dejar temporalmente de jugar como para ausentarse de su trabajo en el departamento de marketing del Sheffield United. Además, había iniciado un tratamiento farmacológico para la ansiedad.
Un futuro lejos del fútbol
En sus últimos meses de vida, Cusack ya había tomado la decisión de abandonar el fútbol profesional.
Riglar explicó que estaba buscando nuevas oportunidades laborales e incluso se planteaba mudarse a Dubái para trabajar como auxiliar de vuelo. “No quería volver a jugar al fútbol. Creo que realmente no sabía cómo salir de aquella situación“, declaró.
“No era la Maddy que conocía”
Otro de los testimonios fue el de Eoin Doyle, responsable de Cusack en el departamento de marketing del Sheffield United.
Recordó que el primer cambio que percibió fue la inseguridad con la que afrontó la llegada de Morgan. “Estaba dudando si acercarse a saludarle, cuando normalmente era una mujer muy segura de sí misma.”
Semanas después, ambos mantuvieron una conversación que le hizo comprender la situación que atravesaba. “No era la Maddy que yo conocía. Estaba hundida.”
Durante ese encuentro, la futbolista le habló de sus preocupaciones por la vivienda, su futuro profesional, la pérdida de ilusión por el fútbol y otros problemas personales. También le preguntó si podía dedicarse únicamente al departamento de marketing del club. “Le dije que sí, por supuesto”, recordó.

La investigación sigue abierta
Los testimonios escuchados hasta ahora sitúan la relación entre Cusack y Morgan como una de las principales fuentes de estrés durante sus últimos meses de vida, aunque el procedimiento también ha puesto de manifiesto que atravesaba otras preocupaciones personales y profesionales.
Mientras el proceso judicial continúa su curso, las declaraciones de familiares, compañeros y trabajadores del club siguen aportando nuevas piezas para reconstruir los últimos meses de vida de Maddy Cusack. La resolución del forense será la que determine oficialmente las circunstancias de su fallecimiento.

