Xènia Pérez afronta este domingo ante el Real Madrid un partido muy especial. La defensa del Atlético de Madrid alcanzará los 100 encuentros oficiales con la camiseta rojiblanca, una cifra que resume su crecimiento desde que llegó al club en 2022. Pero detrás de este centenario hay otro dato todavía más llamativo. La catalana se ha convertido en una de las futbolistas más inamovibles del equipo y encadena una impresionante racha de partidos completos.
Desde el 22 de febrero, Xènia ha disputado todos los minutos de los encuentros en los que ha participado, encadenando 12 partidos consecutivos jugando los 90 minutos, además de completar también todos los minutos de la pretemporada. Una regularidad que explica por qué se ha ganado el calificativo de jugadora imprescindible y que tiene todavía más valor teniendo en cuenta la exigencia de la posición de central.
Los datos de la pasada Liga F reflejan esa confianza. Xènia disputó 23 encuentros y 1.726 minutos, siendo titular en 19 de ellos. En los últimos partidos de aquella campaña, además, acumuló una sucesión de encuentros completos. Pero su historia reciente va más allá de las estadísticas.
El trabajo invisible
Quienes conocen a Xènia la describen como una “currante nata”, una futbolista que ha convertido el trabajo diario y el cuidado de sus hábitos en una parte fundamental de su preparación. Su entorno la define como una auténtica guerrera, una jugadora que no deja demasiados detalles al azar y que busca constantemente pequeñas formas de mejorar.
Y ahí aparece uno de los secretos de su actual rendimiento. Desde febrero, Xènia ha trabajado de manera específica con un psicólogo deportivo y un analista, una colaboración enfocada en mejorar diferentes aspectos de su rendimiento y en ayudarla a alcanzar una versión más completa de sí misma. Los profesionales que la acompañan prefieren mantenerse en el anonimato, pero su mensaje resume perfectamente la filosofía que hay detrás de la evolución de la defensa: “No hay secreto… el secreto es el trabajo diario”.
La transformación no se limita a una cuestión física. El trabajo mental, la preparación de los partidos, el análisis de sus actuaciones y la consolidación de hábitos han ayudado a construir una futbolista cada vez más estable. La recompensa se está viendo sobre el césped. Xènia se ha convertido en una pieza difícil de sustituir para el Atlético, capaz de actuar tanto de central como de lateral y con una capacidad de adaptación que el propio club destaca como una de sus principales virtudes.
Centenaria imprescindible para las rojiblancas
Su partido número 100 llega después de cuatro temporadas en las que ha ido ganando peso dentro del vestuario. Cuando el Atlético anunció su renovación hasta 2027, el club ya destacaba que se había convertido en una jugadora importante dentro y fuera del campo e incluso había llegado a portar el brazalete de capitana.
Llegó procedente del Espanyol en el verano de 2022 y desde entonces ha formado parte de la evolución de un Atlético que busca recuperar su sitio entre los grandes del fútbol femenino español. En su palmarés rojiblanco figura, además, la Copa de la Reina 2022/23, conquistada precisamente ante el Real Madrid.
El dato de sus 100 partidos, sin embargo, adquiere otra dimensión si se observa su presente. Xènia no solo ha alcanzado una cifra redonda, sino que lo hace después de convertirse en una futbolista prácticamente intocable. De hecho, la racha podría haber sido todavía más espectacular. Si no hubiese sido expulsada en el minuto 85 ante el Manchester United, habría encadenado 14 partidos oficiales consecutivos completando los 90 minutos.
Y mientras Xènia se asentaba definitivamente en el once, el Atlético enlazó también una de sus mejores rachas de resultados consecutivos desde su regreso a la competición. Este domingo, ante el Real Madrid, llegará el partido número 100. Un centenario que representa mucho más que una estadística. Es el reconocimiento a una jugadora que ha construido su lugar a base de constancia, disciplina y trabajo.

