DIRECTIVAS EN VERANO

Ana Izquierdo (Solera): “Es importante distinguir cuándo es necesario intervenir y cuándo el equipo tiene la capacidad para tomar decisiones”

Ana Izquierdo, Vicepresidenta de Global Data & Artificial Intelligence en Solera, comparte con Artículo14 como afronta el descanso de las vacaciones de verano

Imagen de unas vacaciones especiales de Ana Izquierdo
Imagen de unas vacaciones especiales de Ana Izquierdo

Ana Izquierdo, Vicepresidenta de Global Data & Artificial Intelligence en Solera, trabaja con su equipo para transformar datos e inteligencia artificial en soluciones que ayuden a empresas y personas a tomar mejores decisiones. Su trayectoria profesional, vinculada a la tecnología, la innovación y el desarrollo de equipos nacionales e internacionales, le ha permitido alcanzar su responsabilidad actual. Una posición que le permite asumir el reto de impulsar una adopción responsable de la inteligencia artificial, asegurando que el avance tecnológico vaya siempre acompañado de calidad, ética y generación de valor real para el negocio.

Tras un año marcado por la inteligencia artificial y los retos que la acompañan, afronta las vacaciones como una nueva oportunidad para pasar tiempo con sus hijas y acercarles la ciencia de una manera lúdica a través de los viajes.

¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y qué recuerdo especial te trae?

Esta fotografía está tomada durante unas vacaciones familiares en el norte de Europa, uno de esos destinos a los que solemos escapar en verano buscando temperaturas más suaves y paisajes que invitan a conectar con la naturaleza. La he elegido porque refleja perfectamente una de las cosas que más disfruto de las vacaciones: compartir tiempo con mi familia mientras descubrimos juntos nuevas formas de aprender.

Siempre intentamos combinar naturaleza, museos de ciencia, espacios de experimentación y actividades lúdicas como parques de atracciones. Me encanta que las peques puedan acercarse a la ciencia de una manera práctica, hacer preguntas, tocar, probar, experimentar y descubrir cómo otros países fomentan la curiosidad y el conocimiento. Viajar nos permite conocer otras culturas, abrir la mente y recordar que el aprendizaje está en todas partes, no solo en los colegios o en el trabajo.

¿Cómo llega a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?

Llego a estas vacaciones después de unos meses especialmente intensos y llenos de retos. La inteligencia artificial está transformando la forma en que trabajamos y tomamos decisiones, y una parte importante de mi responsabilidad consiste en ayudar a que esa transformación se produzca de forma responsable y sostenible.

El principal desafío ha sido encontrar el equilibrio entre innovación y confianza. Por un lado, existe una enorme oportunidad para mejorar procesos, productos y experiencias gracias a la IA. Por otro, es imprescindible garantizar la calidad de los datos, la transparencia y un uso ético de estas tecnologías. También ha sido un periodo de mucha colaboración entre equipos de distintas disciplinas y países, algo que siempre enriquece, pero que requiere coordinación y visión compartida.

¿Qué significa para ti desconectar?

Para mí, desconectar no significa desaparecer, sino cambiar de perspectiva. Significa dejar de estar permanentemente pendiente de la siguiente reunión, del siguiente proyecto o de la siguiente decisión. Es bajar un poco el ritmo, aunque reconozco que no siempre me resulta fácil, y dirigir la energía hacia otro tipo de experiencias.

No soy especialmente buena en eso de “no hacer nada”. Incluso durante las vacaciones me gusta aprovechar el tiempo para descubrir lugares nuevos, aprender cosas diferentes y empaparme de otras culturas. Disfruto visitando museos de ciencia, centros de experimentación o espacios que despierten la curiosidad, especialmente cuando puedo compartirlo con mis hijas.

Para mí, desconectar consiste precisamente en eso, sustituir las preocupaciones del día a día por nuevas preguntas. Me encanta conversar con las niñas mientras exploramos un lugar nuevo porque observan el mundo desde una perspectiva completamente distinta. Sus preguntas son muchas veces más originales que cualquier problema profesional que pueda estar intentando resolver. Esas conversaciones me obligan a parar, observar y pensar de otra manera. Y curiosamente, cuando la mente tiene espacio para respirar, suelen aparecer algunas de las mejores ideas.

¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre queda un ojo puesto en el móvil?

Con los años he aprendido que desconectar no consiste en ignorar por completo el trabajo, sino en establecer límites saludables. Siempre hay un mínimo grado de atención, especialmente cuando lideras equipos globales, pero intento que sea algo puntual y no una interrupción constante. También es importante saber distinguir cuándo realmente es necesario intervenir y cuándo el equipo tiene toda la capacidad para tomar decisiones por sí mismo, así como identificar qué conversaciones son verdaderamente críticas y cuáles pueden esperar a la vuelta.

En mi caso, esto resulta mucho más sencillo gracias al extraordinario equipo con el que tengo la suerte de trabajar. Nada de lo que hacemos sería posible sin las personas que están detrás, y una parte fundamental de mi trabajo es precisamente ayudarles a crecer, darles contexto y confiar en su criterio.

Estoy convencida de que el liderazgo no consiste en estar presente en cada decisión, sino en construir equipos autónomos que puedan avanzar con seguridad incluso cuando tú no estás. Las vacaciones son también una oportunidad para poner en práctica esa confianza y dar espacio a que otros asuman responsabilidades y sigan desarrollándose. Mi objetivo es revisar únicamente lo imprescindible y dedicar el resto del tiempo a mi familia, sabiendo que el trabajo está en buenas manos. Al final, cuando existe confianza mutua, todos podemos disfrutar mejor del descanso y volver con más energía y nuevas perspectivas.

¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?

El mayor lujo es disponer de tiempo de calidad con mi familia haciendo cosas que realmente disfrutamos juntos. Durante el año vivimos rodeados de agendas, horarios y compromisos, así que valoro muchísimo esos días en los que dejamos de mirar el reloj y simplemente nos dedicamos a explorar, descubrir y compartir experiencias.

Antes de tener hijas, mi marido y yo éramos bastante aventureros. Nos encantaba lanzarnos a descubrir el mundo sin demasiados planes: perdernos en algún rincón de África, hacer rafting en plena selva de Costa Rica, recorrer Japón en coche o alquilar una moto para cruzar Laos. Eran viajes llenos de improvisación, aventura y descubrimientos inesperados. Ahora seguimos viajando con la misma curiosidad, pero hemos adaptado el ritmo y los destinos para que ellas también puedan disfrutarlos y aprender de ellos.

Me encanta planificar viajes que combinen naturaleza, cultura y aprendizaje. Solemos buscar museos interactivos, centros de ciencia y lugares que despierten la curiosidad de las niñas, siempre equilibrándolo con actividades más lúdicas. Verlas sorprenderse ante algo nuevo, escuchar sus preguntas o descubrir cómo interpretan el mundo es una de las experiencias más divertidas y enriquecedoras de las vacaciones. Para mí, el auténtico lujo no es el destino en sí, sino tener el tiempo para vivir todo eso juntos y construir recuerdos que evolucionan con nosotros.

¿Qué libro, serie, pódcast o canción te acompañará este verano?

Seguramente combinaré lecturas relacionadas con tecnología, inteligencia artificial y transformación empresarial con otras mucho más alejadas de mi ámbito profesional. Soy una gran aficionada a las novelas de suspense y los thrillers, así que siempre cae algún libro de Michael Connelly, uno de mis autores favoritos.

También aprovecho el verano para escuchar pódcast sobre inteligencia artificial y los cambios que está viviendo nuestra sociedad. Son conversaciones que muchas veces comparto con mi marido durante los viajes en coche y que suelen derivar en debates interesantes sobre el futuro, la tecnología y cómo nos adaptamos a ella.

En cuanto a la música, la realidad es que ahora mismo mi banda sonora está muy influenciada por mis hijas y por todo el universo K-Pop. Hace unos años probablemente habría respondido algo completamente distinto, pero me gusta aceptar cada etapa como viene. Sé que llegará un momento en que dejaré de escuchar estas canciones a todas horas, así que intento disfrutarlo mientras dura. Al final, las vacaciones también sirven para recordar que los mejores recuerdos suelen estar ligados a momentos sencillos compartidos con quienes más queremos.

Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”

Perspectiva.

La distancia y el cambio de entorno ayudan a ordenar prioridades y a distinguir lo importante de lo urgente. Después de unos días fuera de la rutina, vuelvo con nuevas ideas, mayor claridad y mucha más energía para afrontar los retos que están por venir.

También regreso con más curiosidad. Viajar, conocer otras culturas y observar diferentes formas de hacer las cosas me recuerda que siempre hay algo nuevo que aprender. Y esa curiosidad, tanto en la vida personal como en la profesional, sigue siendo una de las fuerzas que más me motivan cada día.

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