Fue uno de los teléfonos más importantes en la historia de Apple y marcó el diseño de prácticamente todos los iPhone que llegaron después. Ahora, casi nueve años después de su presentación, el iPhone X ha entrado oficialmente en la lista de productos obsoletos de la compañía.
El cambio no significa que los teléfonos que siguen funcionando vayan a apagarse ni que sus propietarios tengan que dejar de utilizarlos inmediatamente. La principal consecuencia afecta al servicio técnico y a la disponibilidad de piezas oficiales, que dejan de estar garantizados a través de Apple y de sus proveedores autorizados.
La decisión supone, en cualquier caso, el cierre de una etapa para un modelo que en 2017 transformó por completo la gama iPhone y estableció elementos que todavía forman parte de los teléfonos actuales.
Qué significa que el iPhone X sea obsoleto
Apple utiliza dos categorías diferentes para ordenar sus dispositivos más antiguos. Un producto pasa a considerarse “antiguo” cuando han transcurrido más de cinco años pero menos de siete desde que la compañía dejó de distribuirlo oficialmente para su venta.
Cuando pasan más de siete años, entra en la categoría de obsoleto. El iPhone X acaba de alcanzar precisamente ese punto.
La diferencia es importante porque Apple deja de ofrecer servicio de hardware para los dispositivos obsoletos y los centros de servicio autorizados ya no pueden solicitar piezas oficiales para realizar reparaciones.
Una pantalla rota, una cámara averiada o un fallo en Face ID pueden convertirse así en problemas mucho más difíciles de resolver mediante los canales oficiales.
Tu iPhone X no dejará de funcionar
La palabra “obsoleto” puede resultar más alarmante de lo que realmente implica. Apple no bloqueará el teléfono ni desactivará ninguna de sus funciones por haber cambiado de categoría.
Quien tenga un iPhone X funcionando correctamente podrá continuar utilizándolo para llamar, navegar por Internet, utilizar aplicaciones compatibles, realizar fotografías o acceder a los servicios que todavía permitan su versión de iOS.
El problema aparecerá fundamentalmente cuando sea necesaria una reparación. A partir de ese momento será más difícil recurrir al servicio oficial y puede ser necesario acudir a talleres independientes que dispongan de componentes compatibles o piezas recuperadas de otros dispositivos.
También aumentará progresivamente la incompatibilidad con determinadas aplicaciones a medida que sus desarrolladores exijan versiones más recientes del sistema operativo.
El software todavía tiene una pequeña excepción
El iPhone X quedó fuera hace años de las grandes actualizaciones de iOS. Su última generación principal compatible fue iOS 16, mientras que las versiones actuales requieren modelos mucho más recientes.
Eso significa que el teléfono ya no recibe nuevas funciones, cambios importantes de interfaz o buena parte de las novedades que Apple introduce cada año.
Sin embargo, Apple todavía ha seguido publicando algunas actualizaciones de seguridad para iOS 16. En mayo de 2026, por ejemplo, lanzó iOS 16.7.16 para dispositivos entre los que se encontraba expresamente el iPhone X.
Ser declarado obsoleto en términos de hardware, por tanto, no equivale necesariamente a que desaparezca de inmediato cualquier parche de seguridad. Esos lanzamientos, sin embargo, son puntuales y no ofrecen la misma cobertura que recibe un iPhone compatible con las versiones actuales de iOS.
El teléfono que cambió el diseño del iPhone
La retirada definitiva resulta especialmente simbólica por la importancia que tuvo este modelo. Apple presentó el iPhone X en septiembre de 2017 como el dispositivo con el que celebraba los diez años del primer iPhone.
Fue el modelo que eliminó el tradicional botón de inicio y Touch ID para apostar por Face ID, una pantalla OLED de 5,8 pulgadas prácticamente de borde a borde y la característica muesca superior que terminó siendo conocida simplemente como el notch.
También introdujo una nueva manera de manejar iOS mediante gestos. Deslizar desde la parte inferior para volver al inicio o moverse entre aplicaciones parecía entonces una ruptura considerable con los iPhone anteriores.
Ese lenguaje de diseño sobrevivió durante años y todavía puede reconocerse en la filosofía de los modelos modernos.
Qué hacer si todavía utilizas uno
No existe ninguna obligación de cambiar inmediatamente un iPhone X que siga funcionando correctamente. La decisión depende de su estado, del uso que se haga del teléfono y de si las aplicaciones necesarias continúan siendo compatibles.
La batería suele ser uno de los puntos más delicados en un dispositivo de esta edad. También conviene prestar atención a las actualizaciones de seguridad disponibles y evitar mantener aplicaciones especialmente sensibles si dejan de ofrecer soporte para iOS 16.
El momento de plantearse un cambio llegará cuando las limitaciones de software, seguridad o reparación empiecen a interferir con el uso cotidiano.
Para algunos propietarios eso puede suceder inmediatamente. Otros podrán seguir utilizando el dispositivo durante bastante más tiempo.
El final oficial de una pieza importante de la historia de Apple
El paso del iPhone X a la categoría de obsoleto no convierte de repente en inútiles los millones de unidades que todavía puedan permanecer activas. Lo que cambia es la relación de Apple con ellas.
Desde ahora, la compañía considera terminado su ciclo normal de servicio de hardware y deja de garantizar piezas y reparaciones oficiales.
Es un final administrativo para un teléfono que tuvo un impacto mucho mayor que su propia generación. Face ID, la desaparición del botón Home, la pantalla completa y la navegación mediante gestos definieron el rumbo del iPhone durante años.
En 2017 representaba para Apple el futuro del teléfono móvil. En 2026, ese mismo dispositivo acaba de entrar oficialmente en la historia.

