DIRECTIVAS EN VERANO

Arancha Jiménez (Fundación Adecco): “Desconectar no significa desaparecer, sino disfrutar a un ritmo diferente sin la presión de la jornada laboral”

La directora de Estrategia, Fundraising y Desarrollo en la Fundación Adecco afronta las vacaciones con ganas de descansar tras un año intenso centrado en la construcción del equipo y en definir el camino que recorrerá la compañía en los próximos años

Imagen de unas vacaciones especiales de Arancha Jiménez
Imagen de unas vacaciones especiales de Arancha Jiménez

Arancha Jiménez es directora de Estrategia, Fundraising y Desarrollo en la Fundación Adecco, donde lidera la planificación estratégica de la entidad, define prioridades y objetivos y trabaja en la identificación de nuevas oportunidades para impulsar su crecimiento e impacto social. Desde su posición también promueve programas y modelos de colaboración que permitan avanzar en la misión de la Fundación, en un momento marcado por el crecimiento, la consolidación del equipo directivo y la definición de la estrategia 2027-2030.

Este verano lo afronta con ganas de descansar y recuperar energía tras un año intenso centrado en la construcción del equipo y en definir el camino que recorrerá la compañía en los próximos años.  Para ella, desconectar no significa desaparecer completamente: mantiene el teléfono encendido y revisa el correo de vez en cuando, pero disfrutando de un ritmo diferente, sin la presión de la jornada laboral. Su mayor lujo es precisamente poder entregarse a los pequeños planes cotidianos, como un aperitivo tranquilo o una cerveza con familia y amigos.

¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y qué recuerdo especial te trae?

La foto está hecha en Escocia, en Edimburgo, durante un viaje familiar en agosto de 2025. Me trae un recuerdo muy especial: el de la familia unida y el valor de seguir compartiendo momentos juntos. Viajé con mi marido y mis hijos, que el verano pasado tenían 27, 25 y 21 años, edades en las que ya podrían elegir otros planes, y sin embargo decidieron viajar con nosotros junto a sus parejas.

Alquilamos una furgoneta y recorrimos el país por carretera, lo que nos permitió convivir mucho: conversar durante los trayectos, disfrutar de los paisajes y parar donde nos apetecía. Por las noches, como se cena muy pronto, recuperamos la costumbre de las tertulias y los juegos de mesa.

Fue un viaje muy especial, de esos que recuerdas con cariño porque lo importante no es solo el destino, sino con quién lo compartes.

¿Cómo llega a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?

Llego a estas vacaciones con una gran necesidad de descansar y recuperar energía. Ha sido un año muy intenso, pero también muy ilusionante, marcado por la configuración y consolidación del equipo del comité de dirección.

Estamos en una etapa de crecimiento, aprendiendo unos de otros, construyendo equipo y definiendo juntos el camino de los próximos años. Uno de los grandes retos de estos meses está siendo la elaboración de nuestra estrategia 2027-2030: un desafío que nos está ayudando a definir el futuro de la Fundación y la mejor forma de seguir acompañando a las personas y a las empresas.

¿Qué significa para ti desconectar?

Para mí desconectar no significa desaparecer del todo. Me gusta mucho mi trabajo y siempre mantengo el teléfono encendido; no me supone un esfuerzo dedicar algún momento a revisar el correo y prefiero volver en septiembre sin acumulación de temas pendientes.

Pero eso no significa que no descanse. En vacaciones cambia el ritmo: desaparece la presión de la jornada laboral, tienes más espacio para disfrutar de la familia, de los planes y del tiempo sin horarios. Creo que descanso y conexión pueden ser compatibles cuando encuentras tu propio equilibrio.

¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre queda un ojo puesto en el móvil?

Siempre queda un ojo puesto en el móvil. Durante el verano la actividad continúa: hay proyectos en marcha, convocatorias de la Administración Pública y temas que requieren cierta atención. Prefiero mantenerme conectada y estar al día, eso sí, sin la presión ni el ritmo intenso del día a día.

¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?

Mi mayor lujo en vacaciones es poder disfrutar de los pequeños planes del día a día: tomarme una cerveza, hacer el aperitivo con calma y tener esos momentos de encuentro con la familia y los amigos.

¿Qué libro, serie, pódcast o canción te acompañará este verano?

Este verano me acompañará Las gratitudes, de Delphine de Vigan. Es un libro que voy a volver a leer porque me dejó una huella especial. Habla de la importancia de agradecer, de los vínculos que construimos con las personas y de todo aquello que muchas veces damos por hecho.

Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”

… energía y con muchas ganas de afrontar lo que viene. Me gusta volver y reencontrarme con el equipo, saber cómo han disfrutado sus vacaciones y vernos preparados para afrontar juntos la última parte del año, que en la Fundación Adecco es un momento clave.

Para mí es fundamental que las personas puedan desconectar y descansar de verdad. Esa pausa nos ayuda a volver con energía, ilusión y preparados para dar lo mejor de nosotros.

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