“Me caracterizo por una gestión que cambia las empresas, que beneficia a las empresas y que beneficia a los trabajadores y a las trabajadoras“. Yolanda Díaz respondió así a una pregunta sobre qué la diferenciaba de sus dos competidores en la carrera por la dirección general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La ministra de Trabajo, que se enfrenta a Gilbert F. Houngbo, actual director general de la organización, y Javier González-Olaechea, excanciller de Perú, defendió ayer su capacidad para alcanzar acuerdos entre empresarios y sindicatos como uno de los avales de su candidatura para dirigir la institución.
El discurso de entendimiento entre empresas y trabajadores contrasta con el deterioro de las relaciones entre el Ministerio de Trabajo y CEOE. El último acuerdo triparto se firmó el 26 de junio de 2024 sobre medidas contra la discriminación laboral de las personas LGTBI. Este ha sido el único acuerdo con este Departamento apoyado por la patronal en la presente legislatura. Tanto es así que su presidente, Antonio Garamendi, expresó públicamente a principios de septiembre su oposición a que Yolanda Díaz dirija la OIT.
CEOE: “Nosotros no podemos compartir”

“Ahora está en su campaña con la OIT, que lógicamente nosotros no podemos compartir. ¿Cómo voy a verla si me estoy quejando en España de lo que se está haciendo? Sería imposible”, afirmó Antonio Garamendi en una entrevista en TreceTV. Según reconoció, CEOE estaba manteniendo contactos con las organizaciones integradas en la Organización Internacional de Empleadores (OIE) para trasladarles su posición contraria a la candidatura española.
Cabe recordar que la votación, que será secreta, corresponde a un Consejo de Administración integrado por 56 miembros con derecho a voto: 28 representantes de los gobiernos, 14 de los empleadores y otros 14 de los trabajadores.
Díaz: “Me avala mi gestión”
“Presento mi candidatura desde la conciencia que sé que la OIT está en peligro y quiero defenderla como quieren defenderla los empleadores como quieren defenderla los sindicatos como quieren defenderla los gobiernos que creemos en el sistema multilateral”, señaló Díaz que puso en valor su capacidad de gestión.
En este sentido, señaló: “Si me permiten humildemente me avala mi gestión primero mi experiencia como abogada y con una profesional en ejercicio durante muchos años y mi gestión en el gobierno de España. He sido una ministra que he tenido que gestionar muchas crisis en un país en el que el PIB ha caído 11 puntos y permítame emprendí reformas claves que hoy permiten que España tenga récord de ocupación y sea la economía de la OCDE que más crece, por supuesto con experiencia en directivas claves en la Unión Europea o incluso en la primera aprobación de la resolución de Naciones Unidas sobre economía social […]”.
En mi gestión me avalan 30 grandes acuerdos de diálogo social prácticamente todos ellos con acuerdo tripartito. Les digo que esto es posible estas razones motivan que dé un paso adelante para dirigir la organización internacional del trabajo”, subrayó Yolanda Díaz, quien realizó toda la exposición en castellano, a pesar de que alguna pregunta le fue formulada en inglés.
Hoy defiendo mi candidatura a dirigir la OIT.
El continuismo no es una opción. Ochenta años después de Filadelfia, el multilateralismo necesita un nuevo impulso.
Aquí os dejo mi primera intervención 👇
— Yolanda Díaz (@yolandadiaz.bsky.social) 23 de septiembre de 2026 a las 14:15
Críticas a la gestión de la OIT
Por otra parte, la ministra cuestionó la respuesta de la actual dirección de la OIT a la crisis financiera que atraviesa el organismo, con Houngbo al frente, quien aspira a renovar su mandato. “La opción del continuismo no es posible es una gravísima irresponsabilidad”, afirmó Yolanda Díaz en su presentación. Así, entre sus prioridades, situó la necesidad de resolver los problemas de liquidez de la institución y recuperar su capacidad de influencia en el sistema multilateral.
Actualmente, la OIT afronta un déficit de 363 millones de dólares. Díaz consideró que los impagos de algunos Estados miembros no bastan para explicar la situación y cuestionó las decisiones adoptadas para afrontarla. “La gestión financiera que se ha hecho de esta crisis no ha sido correcta”, sostuvo en el turno de preguntas. Su propuesta pasa por resolver las necesidades inmediatas de liquidez para garantizar el funcionamiento ordinario del organismo y por diversificar sus fuentes de ingresos mediante acuerdos con entidades como los bancos regionales de inversión o el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Díaz estimó que esta vía podría aportar entre 40 y 45 millones de dólares.
Las propuestas de sus dos rivales
El actual director general de la OIT, Gilbert F. Houngbo, defendió su gestión en los últimos cuatro años y aclaró que su equipo comenzó a preparar previsiones financieras en marzo de 2025, tras la suspensión de proyectos financiados por Estados Unidos, y sostuvo que esas medidas permitieron anticipar las dificultades de liquidez que se materializaron meses después. Entre sus prioridades para un segundo mandato situó la estabilidad financiera y la adaptación del mundo laboral a la inteligencia artificial. Bajo el mandato de Donald Trump, Estados Unidos, al que corresponde aportar el 22% del presupuesto de la OIT, adeuda unos 280 millones de euros a la organización, aproximadamente el 70% del total de las cuotas pendientes de pago por los Estados miembros, según informó El País.
El tercer aspirante, Javier González-Olaechea, defendió una propuesta centrada en la transformación tecnológica del empleo y la protección de los trabajadores ante los cambios productivos. El excanciller peruano reivindicó su experiencia en la propia OIT y planteó la necesidad de reforzar la formación y la reconversión laboral, además de estabilizar las finanzas de la organización.
Los tres candidatos volverán a comparecer el 9 de noviembre, esta vez a puerta cerrada, ante el Consejo de Administración. La elección se celebrará el 16 de noviembre y la persona elegida asumirá la dirección general el 1 de octubre de 2027. Si Díaz resulta designada, se convertiría en la primera mujer y la primera persona española al frente de la OIT.

