Dori L. Nieves es CEO de Innova Digital Export, fundadora de SABIA, el primer supermercado conversacional de España, y presidenta de la Asociación de Inteligencia Artificial de Castilla-La Mancha (AIACLM). Emprendedora y experta en innovación, acumula más de 15 años de experiencia impulsando proyectos de transformación digital, inteligencia artificial y desarrollo empresarial. Compagina su actividad empresarial con la divulgación y la formación como speaker, colaboradora habitual en medios y autora de Liderar con Magia, un libro nacido precisamente de un proceso personal de profunda transformación.
Este verano lo afronta con una mirada especialmente renovada después de una etapa marcada por un fuerte burnout que le llevó a replantearse muchas cuestiones personales y profesionales. Estas vacaciones las pasará en el lugar donde empezó a escribir su libro: Pontevedra.
¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y qué recuerdo especial te trae?
La foto está tomada en el bosque de Petra, un mágico páramo en Abelaido, Pontevedra. Petra es una artista que realiza las casas de su particular complejo ella misma, a mano, utilizando madera y elementos naturales, y cuidando que todas sus creaciones estén inspiradas en las formas de la naturaleza.
En esta fotografía acababa de cumplir 40 años y lo celebré con mi mejor amiga, Maribel, a orillas de una playa fluvial que, cuando no estoy allí, dudo que sea real. En ella estoy terminando mi primer libro.
¿Cómo llega a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?
El desafío anterior a esas vacaciones fue una de las crisis más difíciles de mi vida, derivada de un fuerte burnout y otros retos de salud que me hicieron replantearme múltiples cuestiones personales y profesionales. Todo ese proceso lo cuento en mi libro, Liderar con Magia.
Ese libro empezó precisamente en ese mismo bosque, al que viajé sola por primera vez en el verano de 2024. Me alojé en una casa domo desde cuya cama podía contemplar la luna a través de la cúpula del techo. No conocía a nadie, pero enseguida conecté con Petra y sus maravillosas amigas.
Los días en que Petra se marchaba a Portugal, me quedaba completamente sola en mitad del bosque, acompañada únicamente por Saia, su sabia gata de frondoso pelaje gris, que parecía susurrarme hechizos mientras las dos contemplábamos las estrellas.
Nunca tuve miedo. Al contrario. Allí encontré un silencio que hacía años que no escuchaba. Allí nació el libro. Y un año después, regresé con Maribel para ponerle el punto final. Ella misma me tomó por sorpresa esta fotografía, desde su cabaña, mientras lo hacía.
¿Qué significa para ti desconectar?
Desconectar del estrés o piloto automático o esfuerzo es una necesidad que la naturaleza nos recuerda constantemente: La mariposa necesita el recogimiento del capullo antes de poder volar. El oso que hiberna. Las aves migratorias que hacen paradas en su viaje. Incluso los árboles que aceptan quedarse desnudos en invierno porque saben que la savia volverá a subir.
Como escribo en Liderar con Magia, “la naturaleza nos recuerda lo que la humanidad ha olvidado: que la pausa no es un fracaso, sino el preludio de una nueva forma de florecer.”
También creo que es importante distinguir entre descansar y disfrutar. Muchas veces los primeros días de vacaciones simplemente nos estamos recuperando del cansancio acumulado. Solo después aparece el disfrute de verdad. Es bueno darse tiempo para ambos.
Y quizá la reflexión más importante es que no creo en una vida en la que tengas que llegar exhausto para desconectar quince días al año. Prefiero construir una vida donde la pausa forme parte del camino: pequeños espacios para respirar, incluso durante la semana, o en un mismo día (cada día es una pequeña “vida” en miniatura), en lugar de pasar meses sobreviviendo para intentar recuperarme en verano.
¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre queda un ojo puesto en el móvil?
La verdad es que sí consigo desconectar… pero no de mi vocación.
Intento olvidarme de las reuniones, los plazos y esa sensación de urgencia permanente. El móvil deja de ser una obligación.
Sin embargo, hay cosas que no quiero apagar porque precisamente aparecen cuando bajo el ritmo: una idea mientras me baño en el mar, un mensaje de agradecimiento a alguien que me brindó una oportunidad durante el año o una tarde en la que simplemente reflexiono sobre todo lo vivido y sueño con los proyectos del siguiente.
Curiosamente, cuando dejo de perseguir las ideas… es cuando suelen venir a buscarme ellas. En vacaciones, la creatividad florece. Y eso puede ser bueno.
¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?
El mayor lujo no suele ser material, si bien suelo dar gracias por tener suficiente salud y dinero como para no tener que irme en modo mochilera y disfrutar de un buen hotel o un buen vino.
Para mí un lujo es soñar sin prisa. Imaginar cómo sería vivir una temporada en ese lugar que acabo de descubrir, fantasear con esa casa frente al mar “¿cuánto costará? ¿cómo será la gente que vive ahí? ¿algún día querría venirme unos meses a esta casa o una similar?”, preguntarme cómo quiero que sea mi vida dentro de diez años o simplemente agradecer todo lo vivido durante el año.
¿Qué libro, serie, pódcast o canción te acompañará este verano?
Voy a hacer un poco de autopromoción: Liderar con Magia.
Quiero releer algunos capítulos con la perspectiva que da el tiempo. Y eso hace que encuentre nuevos aprendizajes e ideas para crear contenido, ayudar a otra gente, o a mí misma.
Y, por supuesto, la banda sonora del libro, que sigue acompañándome allá donde voy, es una lista en Spotify con el mismo nombre.
Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”
…magnetismo.
Porque cuando descansas de verdad, vuelves con una energía diferente. No solo aparecen nuevas ideas; también conectas mejor con las personas, contigo misma y con los proyectos que realmente importan. Yo creo que la vida no va de perseguir… sino de atraer. Y a la vuelta de vacaciones… ¡se suele demostrar!

