“Los fuegos se apagan en invierno”. Es una máxima en la que coinciden los expertos medioambientales, que destacan la importancia de los trabajos de prevención antes del verano. Más aún en el momento actual, cuando el cambio climático aumenta el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos. Frente a esta realidad, la estrategia del Gobierno avanza con cuentagotas. Así, el Ministerio para la Transición Ecológica solo ha destinado el 10% del presupuesto de la lucha contra el fuego a la prevención.
Así queda patente en los datos de ejecución presupuestaria hasta mayo de la partida correspondiente a la extinción, la coordinación de la información y la prevención de incendios. En 2026, con los Presupuestos Generales del Estado (PGE) prorrogados desde 2023, la asignación prevista para incendios se mantiene en 98,684 millones de euros. Ante la imposibilidad de aprobar unas nuevas cuentas, el Ejecutivo va haciendo ajustes presupuestarios y moviendo partidas.
De esta forma, el presupuesto destinado al control de los incendios se ha ampliado en 14,69 millones, hasta alcanzar los 113,37 millones, un 12% más que en el mismo periodo del año anterior. Del total, el gasto neto reconocido suma 11,753 millones, equivalentes al 10,37% del total presupuestado. Hay que matizar que esta dotación no necesariamente ha sido desembolsada, ya que solo pasa a reflejarse como pago cuando se materializa el abono.
Cabe recordar que la competencia en materia de incendios está transferida a las comunidades autónomas, pero el Gobierno central tiene un papel importante. Por una parte, pone a disposición de las regiones medios adicionales cuando el incendio alcanza el grado 2 y puede llegar a asumir el mando en el caso del grado 3 (el más grave de todos). Esta circunstancia estuvo a punto de producirse en 2025 durante los fuegos que arrasaron el noroeste de España.
🟩 @Moran_Fernandez atiende a los medios de comunicación desde el Centro de Coordinación de Incendios Forestales en Madrid
«Este año llevamos 193 operaciones en apoyo a las CCAA, frente a las 88 del año pasado, y las horas de vuelo son 2.086: el año pasado fueron 764 horas» pic.twitter.com/SDKInpjv8K
— Transición Ecológica y Reto Demográfico (@mitecogob) July 9, 2026
La prevención, en 2025
Considerando los cinco primeros meses del año, el Departamento que dirige Sara Aagensen ha aumentado ligeramente la ejecución del gasto en prevención de incendios en comparación con 2025, cuando se situó en 8,2% (8,32 millones).
Sin embargo, la inversión en prevención sigue muy lejos del objetivo deseable. El propio Plan Forestal Español 2022-2032 plantea que la proporción del gasto en prevención y extinción sea del 60/40, mientras que mientras que en la actualidad ocurre justo lo contrario.
El propio Gobierno admite en una respuesta parlamentaria que la inversión en prevención prevista en los PGE fue mínima un año antes y apenas superó el 22%. En concreto, considerando las partidas relacionadas con la prevención -brigadas de labores preventivas (BLP), equipos de prevención integral (EPRIF) y el Programa Nacional de Preparación-, estas sumaron 22,29 millones, frente a los 134 millones invertidos en total.
El grueso de la inversión correspondió a la financiación de los medios aéreos para la campaña de verano (45,01 millones) y al Acuerdo Interdepartamental del MITECO con el Ministerio de Defensa para la operación y mantenimiento de los aviones anfibios propiedad del Estado (29,03 millones).
Los medios humanos que intervienen en los incendios son las Brigadas de refuerzo en incendio forestal (BRIF), que cuentan con una plantilla de 560 trabajadores, adscritos a TRAGSA y distribuidos en once bases por todo el territorio.
Pedro Sánchez: “Invertir en prevención salva vidas”
El fuego no pide permiso, no negocia y no espera. Es la huella de la emergencia climática.
La única respuesta es escuchar a la ciencia y anticiparse.
Hoy presentamos el mayor despliegue del Estado para una campaña antiincendios. Todo un país preparado para actuar. pic.twitter.com/RoXcnVhZxM
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) May 21, 2026
Pese a ello, Pedro Sánchez reivindicó el esfuerzo en prevención del Ejecutivo en prevención durante la presentación de la campaña contra los incendios forestales de 2026. “Que nadie, por tanto, lo olvide: Invertir en prevención salva vidas, salva espacios naturales, salva también aquellos lugares, hogares que son, más allá de lo material, espacios emocionales donde muchos, muchas familias, acaban perdiendo todo como consecuencia del azote del incendio. Recortar en prevención es, por tanto, todo lo contrario”, afirmó.
“Vamos a contar con una flota de quince aviones anfibios, con el nuevo kit apagafuegos para aeronaves A400 de Airbus y con cuatro nuevos helicópteros Chinook y dos Cougar, que se suman a los medios ya operativos del Batallón de Helicópteros de Emergencias”, anunció.
“Este esfuerzo tendrá continuidad en un futuro inmediato con la incorporación -antes lo veníamos comentando con la ministra, por supuesto, la secretaria de Protección Civil y la vicepresidenta- y es la incorporación prevista ya de siete nuevas aeronaves DHC-515 dentro de ese Plan Industrial de Defensa”, añadió Pedro Sánchez.
“Nuestro único enemigo es el fuego, y para derrotarlo necesitamos unidad, planificación, capacidad de respuesta, pero, sobre todo, recursos“, y “todas las administraciones tienen que actuar en consecuencia”, concluyó.
Las nuevas aeronaves no llegarán hasta octubre de 2028
En el arranque de la campaña de 2026, la disponibilidad real de aviones anfibios de gran capacidad -los FOCA- está reducida por averías. Lo reconoció el pasado 9 de julio el secretario general de Medio Ambiente, Hugo Moran, que pidió a las comunidades autónomas que “dosifiquen” la petición de medios terrestres y aéreos del Ministerio para la Transición Ecológica para luchar contra los incendios. Hasta la fecha, los medios aéreos estatales han participado en 96 operaciones -incluyendo el despliegue en la tragedia de Los Gallardos (Almería)-, lo que ha elevado las horas de vuelo de 764 a 2.086.
Con esta tensión operativa, los aviones antiincendios más potentes operativos se reducen de diez a seis, porque hay tres en reparación por incidentes y uno que entrará en revisión.
https://t.co/l4aa1ms0Qy pic.twitter.com/Kf9fClU9yK
— Hugo A Morán Fdez. (@Moran_Fernandez) July 10, 2026
A su vez, aunque las primeras unidades de aviones anfibios no llegarán hasta octubre de 2028, desde que en abril de 2024 la entonces ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, firmaron el acuerdo para adquirir siete unidades del nuevo modelo DHC 515 y actualizar los Canadair CL-215 por 375 millones, el Ejecutivo lleva meses presentándolos como una incorporación “en un futuro inmediato”.
Fondos europeos
En paralelo, la ejecución presupuestaria refleja también el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), que incluye la política antiincendios en el capítulo de gestión forestal sostenible. Según los datos disponibles hasta mayo, el presupuesto en esta partida baja casi un 40% al pasar de los 161,94 millones en 2025 a 115,89 millones este año.
En esta partida, se prevé “un especial esfuerzo en materia de defensa de los ecosistemas mediante la lucha contra incendios, por ser un elemento especialmente importante”, además de planes de soporte técnico a los propietarios y administraciones forestales, así como una línea de actuación sobre el reto demográfico, para luchar contra la despoblación.
Aunque la transferencia de competencias a las comunidades autónomas dificulta conocer la inversión total en prevención, las cuentas públicas siguen concentrando la mayor parte de los recursos cuando el fuego ya está declarado.

