Emma Delaney asumirá en septiembre la dirección de OMV, la mayor compañía energética de Austria, en un momento marcado por la volatilidad del crudo, la guerra en Oriente Próximo y las últimas decisiones de los países de la OPEP+.
El petróleo vuelve a marcar el pulso de la economía mundial. La decisión de la OPEP+ de aumentar nuevamente la producción en 188.000 barriles diarios a partir de septiembre busca estabilizar un mercado tensionado por la guerra en Oriente Próximo. Las previsiones sobre la evolución del precio del barril vuelven a condicionar la inflación mundial, el crecimiento de las economías y las estrategias de las grandes compañías energéticas.
En este contexto, una de las mayores empresas energéticas europeas afronta un relevo histórico. La austriaca OMV ha designado a Emma Delaney como nueva consejera delegada y presidenta de su consejo de administración. Cuando tome posesión del cargo el próximo 1 de septiembre, se convertirá en la primera mujer que dirija la compañía desde su fundación y asumirá el liderazgo de una empresa que puede desempeñar un papel clave en la seguridad energética europea.
La elección de Delaney llega en un momento especialmente delicado para el sector. La guerra en Oriente Próximo ha alterado las rutas comerciales, el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de preocupación para los mercados y las decisiones de la OPEP+ siguen condicionando el equilibrio entre oferta y demanda. Para las grandes petroleras europeas el reto consiste en garantizar el suministro energético mientras aceleran su transformación hacia modelos más diversificados y con menor huella de carbono.
Una trayectoria ligada a BP
La trayectoria de Emma Delaney está ligada prácticamente por completo a BP. La directiva irlandesa comenzó a trabajar en la compañía en 1995 y desde entonces ha ocupado responsabilidades en Europa, Asia y Oriente Próximo. Ha construido un perfil con experiencia tanto en producción como en comercialización y desarrollo internacional.
Licenciada en Economía y Empresa por Trinity College Dublin y formada también en gestión y negocios en ESCP, Delaney inició su carrera en Alemania y Francia, donde trabajó en distintas áreas comerciales y de estrategia antes de asumir puestos de mayor responsabilidad.
Entre 2003 y 2007 desarrolló parte de su carrera en Asia, primero como directora de Asuntos Externos para la región y posteriormente como vicepresidenta del proyecto Tangguh LNG, una de las mayores iniciativas de gas natural licuado de Indonesia.
Más adelante fue directora comercial de BP en Irak, responsable del desarrollo internacional del negocio mundial de gas, presidenta regional y directora comercial para Europa, África y Oriente Medio, acumulando experiencia en algunos de los mercados energéticos más estratégicos del mundo.
En 2020 fue nombrada vicepresidenta ejecutiva del área de Customers & Products, una de las divisiones más importantes de BP. Desde ese puesto ha dirigido el negocio global de estaciones de servicio, lubricantes, combustibles para aviación, movilidad eléctrica y soluciones energéticas para millones de clientes.
Delaney habla inglés, francés, alemán y español, además de tener conocimientos de mandarín e indonesio, un perfil poco habitual incluso entre los máximos ejecutivos del sector.
Mucho más que un relevo
Su llegada ahora a OMV supone mucho más que un relevo en la dirección. La empresa, con sede en Viena, es una de las principales compañías energéticas de Europa Central y desarrolla actividades de exploración y producción de petróleo y gas, refino, comercialización y productos químicos.
La empresa se encuentra inmersa en un proceso de transformación para adaptarse a un mercado energético en plena transición, donde las compañías deben combinar la producción tradicional de hidrocarburos con nuevas inversiones en combustibles alternativos y tecnologías de bajas emisiones.
Delaney asumirá el cargo precisamente cuando el sector energético atraviesa uno de sus momentos más inciertos. Las decisiones de la OPEP+, la evolución de la guerra en Oriente Próximo, la volatilidad del precio del petróleo y el impacto de la energía sobre la inflación seguirán marcando buena parte de la agenda económica mundial durante los próximos meses.
Su nombramiento también supone un nuevo avance para el liderazgo femenino en uno de los sectores históricamente más masculinizados de la economía. Y ella, Delaney, se va a convertir en la primera mujer al frente de OMV de toda su historia.

