La recaudación de impuestos no pierde fuelle en España. Hacienda ha captado más de 2.500 millones de euros a través del Impuesto sobre el Patrimonio, que recae sobre los contribuyentes con cuota a ingresar (tras aplicar deducciones y bonificaciones) y también aquellos sin cuota a ingresar que el pasado año contaban con bienes y derechos con un valor superior a los dos millones de euros. Esto supone un incremento de más del 100% desde que se implantó el impuesto en 2023. En total, se han declarado 227.800 patrimonios.
En paralelo, la Agencia Tributaria ha devuelto ya más de 9.300 millones de euros a casi 13 millones de contribuyentes al término de la campaña de declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondiente a 2025 (IRPF 2025), finalizada el pasado 30 de junio. Según la propia Agencia, ha habido un incremento del 3% en el número de devoluciones abonadas y un 2,9% en importe. Hasta este jueves, se han abonado el 79,1% de las solicitudes de devolución y el 66,4% del importe solicitado.

En total se han presentado 25.613.000 declaraciones, un 4,2% más que el año anterior, de las cuales 16.376.000 con resultado a devolver y 7.475.000 a ingresar. 2,4 millones de estas declaraciones se han presentado a través de Renta Directa, un 136% más que el año pasado. Renta Directa, junto con 1.216.000 declaraciones del plan Le llamamos y casi 883.000 de la app, suman 4,5 millones de declaraciones presentadas de forma sencilla y ágil sin necesidad de acudir a las oficinas, donde se ha atendido a más de 930.000 contribuyentes.
La Agencia ha enviado cerca de 160.000 cartas (además de avisos en Renta Web y en la app) a contribuyentes que han presentado su declaración modificando información aportada por la Agencia, a efectos de que valoren si deben o no presentar una declaración complementaria adaptándose a la información que le consta a la AEAT.
Hasta el momento, se han presentado 53.700 declaraciones de contribuyentes con rectificación, a partir de la carta recibida, la declaración presentada inicialmente, evitando de esta forma una posible comprobación posterior, la generación de intereses y la eventual imposición de sanciones.

