La junta general de accionistas es el principal escaparate en el que las cotizadas rinden cuentas ante sus inversores y presentan la estrategia con la que aspiran a seguir creando valor. En el caso de Inditex, además, esa rendición de cuentas tiene un componente singular. Su fundador, Amancio Ortega, continúa siendo el principal accionista con cerca del 60% del capital, a través de Pontegadea Inversiones (50,010%) y Partler Participaciones (9,284%).
Veinticinco años después de su salida a Bolsa, la capitalización del dueño de Zara ha pasado de 9.163 millones de euros en mayo de 2001 (saltó al parqué el día 23) a superar los 170.000 millones. La acción, que debutó a 14,70 euros ajustados por los posteriores ‘splits’, cerró ayer en 56,44 euros (174.040 millones de capitalización). Esa historia de creación de valor es, precisamente, el mayor desafío al que se enfrenta ahora Inditex.
El consejero delegado, Óscar García Maceiras, aprovechó la junta general de accionistas para desgranar la estrategia con la que la compañía pretende mantener su liderazgo en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, la digitalización y el cambio en los hábitos de consumo. La hoja de ruta pasa por reforzar la inversión en tecnología e inteligencia artificial, ganar eficiencia logística, acelerar la expansión internacional y mantener una política de precios “estables y accesibles”.
La IA integrada en el modelo de negocio
García Maceiras defendió que Inditex seguirá aprovechando “cualquier tecnología” a su alcance para reforzar su competitividad, aunque sin perder de vista la importancia el componente humano. No en vano, en su discurso inicial ante los accionistas, Marta Ortega defendió que la inteligencia artificial será una aliada, pero nunca sustituirá el talento de las personas.

En este sentido, el consejero delgado detalló que la inteligencia artificial ya tiene una aplicación transversal en prácticamente todas las áreas del grupo: desde el diseño y la relación con el cliente hasta la logística o la gestión de las plataformas digitales. “Llevamos tiempo invirtiendo de manera sostenida en la renovación de nuestra arquitectura tecnológica, en la consolidación de nuestra capacidad de datos y en el fortalecimiento de nuestros modelos de gobierno tecnológico”, explicó.
Del probador virtual a la accesibilidad
Entre las aplicaciones visibles para los consumidores, destacó el probador virtual disponible en Zara.com, que permite a los clientes crear un avatar personalizado a partir de dos fotografías para probarse las prendas de forma digital. A ello se suman buscadores inteligentes y asistentes conversacionales capaces de interactuar mediante voz e imagen, con el objetivo de personalizar la experiencia de compra en los canales digitales.
La apuesta tecnológica también se ha extendido a la accesibilidad. Desde principios de junio, el grupo ha comenzado a implantar en todas sus marcas un nuevo sistema de etiquetado desarrollado junto a la ONCE y Navilens que permitirá a las personas con discapacidad visual acceder de forma autónoma, a través de sus teléfonos móviles, a la información de los productos. La implantación se extenderá progresivamente a las nuevas colecciones hasta quedar plenamente operativa en la campaña primavera-verano del próximo año.

Tecnología RFID
“Uno de los campos donde estamos identificando mayores oportunidades como consecuencia del esfuerzo de innovación es la logística. Resulta imprescindible para estar en condiciones de ofrecer a nuestros clientes aquello que deseen, dónde, cuándo y cómo nos lo demanden”, justificó el directivo.
Tras invertir 1.800 millones de euros entre 2024 y 2025 para reforzar su capacidad logística, Inditex continuará modernizando sus plataformas mediante la robotización y automatización de procesos como la clasificación, la descarga, el doblado o la preparación unitaria de prendas.
A ello se suma la implantación de la tecnología RFID y del nuevo sistema de alarmado, que ya está presente en la práctica totalidad de las prendas del grupo y configura un nuevo ecosistema tecnológico en las tiendas. Este sistema conecta en tiempo real el almacén con la superficie comercial, facilita la localización inmediata de los artículos y agiliza procesos como las cajas de autopago o la reposición de producto desde los probadores.
Expansión internacional y precios asequibles
En paralelo, el crecimiento seguirá apoyándose en la expansión internacional de las distintas enseñas del grupo, uno de los ejes que ha marcado su estrategia desde que en 1988 abriera su primera tienda Zara en Oporto. Óscar García Maceiras aseguró que Inditex continuará reforzando su presencia en mercados estratégicos con la apertura de nuevas tiendas y la entrada de varias marcas en países donde hasta ahora no estaban presentes. Inditex está presente en 98 mercados con más de 1.400 tiendas.

Entre los principales proyectos figuran la llegada de Bershka a Estados Unidos y Brasil, el desembarco de Lefties en Reino Unido y Alemania, la apertura de Zara Home en Noruega y la entrada de Pull&Bear y Massimo Dutti en Dinamarca. El consejero delegado destacó, además, la evolución de algunas de las cadenas del grupo, como Bershka y Stradivarius, que ya superan los 3.000 millones de facturación anual, como muestra del potencial de crecimiento del resto de enseñas más allá de Zara.
García Maceiras subrayó, además, que la apuesta por el diseño, la calidad, la durabilidad de las prendas, la innovación y las futuras colaboraciones —entre ellas, la colección que Zara lanzará en septiembre junto a John Galliano— seguirá siendo compatible con una estrategia de precios “estables y accesibles al mayor número posible de personas”.
Compromiso con los trabajadores
Tanto Marta Ortega como Óscar García Maceiras quisieron reconocer la implicación de los cerca de 162.000 profesionales que integran la plantilla del grupo en los resultados obtenidos en el último ejercicio. En este sentido, el consejero delegado confirmó la continuidad del incentivo extraordinario vinculado al desempeño comercial para alrededor de 30.000 empleados de tienda en España, que este año se incrementará un 3%, y recordó el reciente acuerdo alcanzado con CCOO y Fetico, que contempla una subida salarial del 12,5% en tres años.
Asimismo, reiteró el compromiso de Inditex de seguir invirtiendo en España, tanto en el desarrollo de nuevas infraestructuras como en proyectos ligados a la educación, la innovación, el medioambiente y la atención a situaciones de emergencia.
La junta general de accionistas aprobó todos los puntos del orden del día, entre ellos la distribución del dividendo (1,75 euros por acción), la política de remuneraciones y la reelección de los consejeros cuyo mandato expiraba, lo que permite a Inditex mantener el pleno cumplimiento de las recomendaciones de buen gobierno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

