DIRECTIVAS EN VERANO

Inés Bermejo (HP): “La clave está en que el trabajo no marque el ritmo de las vacaciones, sino al revés”

Inés Bermejo, directora general de HP para España y Portugal, reflexiona sobre el liderazgo en la era de la inteligencia artificial, el valor del equipo y la importancia de aprender a desconectar en vacaciones

Imagen de unas vacaciones especiales de Inés Bermejo
Imagen de unas vacaciones especiales de Inés Bermejo

Inés Bermejo conoce HP desde dentro. Entró en la compañía hace casi tres décadas como becaria en el departamento financiero y, desde entonces, ha construido una trayectoria que la ha llevado a asumir responsabilidades en áreas como finanzas, ventas, operaciones y negocio internacional hasta convertirse, hace más de cuatro años, en directora general para España y Portugal. Licenciada en Ciencias Empresariales y Derecho, ha desarrollado prácticamente toda su carrera en la multinacional, combinando la gestión del negocio con el impulso del talento y la transformación tecnológica

Actualmente, su responsabilidad es impulsar el crecimiento de HP en la península ibérica, acompañando a empresas y organizaciones en su transformación tecnológica y liderando un equipo extraordinario en un momento especialmente apasionante para el sector, marcado por la inteligencia artificial y la evolución del futuro del trabajo.

¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y qué recuerdo especial te trae?

La foto está hecha en Namibia, hace tres años, después de subir la duna Big Daddy, una experiencia que recuerdo con muchísimo cariño. En ella estoy relajada y feliz, disfrutando con mi familia y con amigos en un entorno absolutamente espectacular. Me fascinan esos paisajes inmensos que te hacen detenerte, mirar a tu alrededor y poner las cosas en perspectiva.

 ¿Cómo llega a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?

Llego al verano muy ilusionada. Está siendo un año intenso y lleno de retos, pero también de grandes oportunidades. Hemos sido capaces de superar los desafíos que se nos han presentado, alcanzar los objetivos que nos habíamos marcado y seguir impulsando proyectos que marcarán nuestro futuro. Me voy a descansar con la satisfacción del trabajo realizado, pero, sobre todo, con muchísima ilusión por todo lo que está por venir.

En cuanto al principal desafío, diría que ha sido liderar en un momento de transformación acelerada.

Por un lado, estamos viviendo una revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial, que está cambiando la forma en que trabajamos y la velocidad a la que evolucionan los mercados.

Y, por otro, esa transformación coincide con un contexto internacional complejo, donde la fuerte demanda de componentes clave para la IA y la incertidumbre geopolítica exigen organizaciones cada vez más ágiles y resilientes.

Pero, por encima de todo, el mayor reto ha sido acompañar a las personas en ese proceso de cambio. La tecnología evoluciona muy rápido, pero son las personas quienes la convierten en una oportunidad.

En mi caso, una parte muy importante de mi trabajo consiste en generar confianza, impulsar el aprendizaje continuo y ayudar a los equipos a afrontar esa transformación con ilusión y no con incertidumbre.

¿Qué significa para ti desconectar?

Para mí, desconectar significa volver a conectar con aquello que me recarga de energía.

Mi trabajo es muy intenso y exige estar pendiente de muchas cosas, por eso he aprendido que cuidar esos momentos no es un lujo, sino una necesidad.

La energía la recupero pasando tiempo con mi familia y mis amigos, haciendo deporte, leyendo y disfrutando de esos pequeños momentos en los que no hay prisa.

También me gusta el verano porque invita a cambiar el ritmo y mirar las cosas con perspectiva. Muchas veces las mejores ideas aparecen precisamente cuando no las buscas.

Desconectar significa darse el espacio necesario para volver con ilusión y disfrutar de lo que haces. Creo que esa capacidad de parar también es una parte importante del equilibrio personal y profesional.

¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre queda un ojo puesto en el móvil?

Desconectar por completo cuando tienes una responsabilidad como la mía no siempre es posible. Pero he aprendido que eso no puede impedirme disfrutar del tiempo de descanso.

Con los años he entendido que poner límites es una forma de cuidar tanto de las personas que te rodean como de tu propio trabajo.

En vacaciones intento reservar tiempo de calidad para mi familia, hacer deporte, leer y bajar el ritmo. Si tengo que atender algo puntual, lo hago, pero procuro volver enseguida a ese momento de desconexión.

La clave está en que el trabajo no marque el ritmo de las vacaciones, sino al revés. Cuando consigues ese equilibrio, disfrutas mucho más del descanso.

 ¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?

Mi mayor lujo en vacaciones es disfrutar de un desayuno largo, sin prisas y sin mirar el reloj. Durante el año casi siempre desayunamos pendientes de la agenda, de la siguiente reunión o de todo lo que está por venir. En verano, en cambio, me encanta alargar ese momento, compartirlo con mi familia o con amigos, conversar tranquilamente y empezar el día con calma.

También disfruto mucho de poder improvisar y dejar que el día fluya sin una planificación constante. Al final, el verdadero lujo no está en hacer grandes cosas, sino en recuperar el tiempo para disfrutar de los pequeños momentos, que son los que más recordamos y los que realmente nos recargan de energía.

 ¿Qué libro, serie, pódcast o canción te acompañará este verano?

Leer es una parte muy importante de mi descanso. Durante el verano suelo leer seis o siete libros; para mí es una forma de viajar, de descubrir otras historias y de ganar perspectiva. Me gusta alternar géneros porque creo que cada libro te aporta una mirada diferente.

Este verano tengo una lista muy variada: El puente donde habitan las mariposas, de Nazareth Castellanos; Los siguientes, de Pedro Simón (después de disfrutar muchísimo con Los ingratos y Los incomprendidos); Mi refugio y mi tormenta, de Arundhati Roy; Llevará tu nombre, de Sonsoles Ónega; La dependienta, de Sayaka Murata; Oxígeno, de Marta Jiménez Serrano; y Maite, de Fernando Aramburu.

Seguro que también caerá algún libro o pódcast sobre inteligencia artificial. Me gusta entender las grandes transformaciones desde perspectivas muy distintas y seguir aprendiendo también cuando estoy de vacaciones.

En cambio, no suelo ver series en verano. Prefiero dedicar ese tiempo a conversar, compartir y disfrutar de mi familia y mis amigos. Para mí, ese contacto personal también forma parte del descanso.

 Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”

Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más… energía e ilusión. Descansar me ayuda a recuperar el foco, afrontar los retos con una actitud renovada y valorar aún más el privilegio de dedicarme a un trabajo que me apasiona.