Vodafone

Julia Velasco: “El apagón demostró que los protocolos que habíamos probado en los simulacros eran útiles”

La responsable de Tecnología y Operaciones de Vodafone España analiza la transformación de la compañía y reivindica la necesidad de impulsar el talento femenino hasta los puestos de liderazgo

Julia Velasco,Vodafone
Julia Velasco, directora de Tecnología y Operaciones de Vodafone.

Julia Velasco es una de las directivas con mayor trayectoria dentro de Vodafone España y una de las voces con más experiencia en el ámbito tecnológico de la compañía. Actualmente, como directora de Tecnología y Operaciones, ocupa una posición clave en la gestión de las infraestructuras y la evolución de la red de la operadora. Con más de dos décadas vinculada a Vodafone, ha desempeñado puestos de responsabilidad tanto en España como en Reino Unido y en el grupo a nivel europeo.

En conversación con Artículo14, Velasco repasa su trayectoria profesional, la evolución tecnológica que ha atravesado la compañía y los principales retos que ha afrontado a lo largo de estos años.

Julia Velasco,Vodafone
Julia Velasco, directora de Tecnología y Operaciones de Vodafone.

Pregunta. ¿Cómo ha cambiado el área de tecnología y operaciones de Vodafone en España en los últimos años?

Respuesta. El cambio ha sido muy grande. En Vodafone, antes de la llegada de Zegona y la separación de Grupo, era un modelo muy de verticales y eso creaba, probablemente, un exceso de burocracia en tiempos. Éramos una organización muchísimo menos ágil de lo que es Vodafone España  tras la llegada de Zegona. El nuevo proyecto necesitaba unos tiempos de respuesta muy rápidos, buscar mecanismos para acelerar el crecimiento, para asegurar que la innovación se mantiene en un flujo constante y la decisión que tomamos fue crear un área que internamente llamamos La Fábrica, que es todo lo que tradicionalmente está en las áreas de tecnología, red y operaciones. Es decir, la responsabilidad de cualquier elemento técnico, red, sistemas, ciberseguridad, operaciones de cliente y logística, está todo integrado en un único área. Y lo hemos concebido como una pieza clave de soporte a negocio, de soporte a la transformación de la compañía.

P.Y una de las cuestiones que también se ha convertido en una de las mayores preocupaciones en los últimos años es la ciberseguridad, ¿cómo valora este fenómeno?

R. Nosotros hacemos regularmente revisiones de riesgos de compañía, de cuáles son los elementos que nos mantienen despiertos por las noches, y la ciberseguridad está claro que está siempre en ese espacio de riesgo elevado. Contemplamos la ciberseguridad de una manera muy integrada. Vemos la ciberseguridad desde los dos puntos de vista: desde la necesidad de protección interna de Vodafone como empresa y de la seguridad que ofrecemos a nuestros clientes como parte de los servicios.

Creemos que enfocarlo desde los dos puntos de vista, como una única prioridad, nos da la oportunidad de aprovechar la escala de lo que hacemos para nosotros mismos y facilitárselo a nuestros clientes integrados en los servicios. En los clientes empresariales, ya sean SOHO, PYME o grandes corporaciones, estamos viendo que la ciberseguridad es una palanca adicional de servicios que podemos ofrecerles y tenemos muchísimo foco en ello.

P.¿Cómo está impactando la inteligencia artificial en Vodafone y qué oportunidades ofrece para mejorar la experiencia del cliente?

R. El uso de inteligencia artificial tiene dos tipos de impacto. Un impacto interno muy operativo, muy de productividad interna para ayudarnos a eliminar determinadas cargas de trabajo o procesos que no aportaban excesivo valor y que, a través de la IA, somos capaces de acelerar o aumentar, y una oportunidad de, utilizando esta nueva tecnología, mejorar la experiencia del cliente.

Estamos trabajando en un modelo con una plataforma de inteligencia artificial, tanto tradicional como inteligencia artificial generativa, y sobre ella vamos ir incorporando modelos que nos permiten optimizar productividad interna y optimizar experiencia de cliente. Ahora mismo contamos con cerca de 20 iniciativas de transformación ligadas a la plataforma y algunas ya están muy evolucionadas en cuanto a poder responder más rápido a consulta de un cliente, o poder adelantarnos y prevenir problemas porque la inteligencia artificial nos ayuda a monitorizar el servicio de una manera más rápida y más fiable.

No solo quiero mejorar mi productividad actual, sino también la futura. No solo quiero mejorar el servicio actual, sino identificar qué añadir al servicio para el futuro.

P. ¿Qué se puede hacer para evitar o mitigar pérdidas de cobertura tan extremas como las que se produjeron durante el apagón?

R. Sucesos como los del apagón, que suponen una disrupción de servicio tan grande, es difícil prevenirlos, porque se refieren sobre todo a causas externas. Escapan de lo que está directamente en nuestro control. Entonces, una vez que sucede, tienes que tener un tiempo de respuesta muy rápido y estar preparado para que durante ese tiempo en el que hay un impacto, el servicio sufra lo menos posible.

En nuestro caso, todo se basó en habernos preparado muy bien en cuanto a tener unos protocolos de respuesta ante situaciones de crisis. Hacemos ejercicios de simulacro de manera regular. Se demostró que lo que habíamos testado en los simulacros era absolutamente útil.

Es verdad que pensar en que una infraestructura tan crítica como la de las telecomunicaciones se construya previendo que pudiera darse una situación como la del apagón y que quieras garantizar el servicio durante un periodo de tiempo como el que duró supone una inversión muy relevante. Hay que encontrar un balance que permita que esa inversión sea productiva, porque hay mucha carga fiscal, hay mucha carga regulatoria, es un sector enormemente competitivo.

P. Y si tuviera que elegir un legado a 10 años vista, ¿cuál le gustaría que fuera?

R. Hay una parte muy personal, que es que al final los equipos en los que yo dirijo y en los que yo trabajo me recuerden como alguien que les ayudó a crecer y que ayudó a transformar lo que hacemos y a aportar valor. Pero quizá hay una parte que en mi caso pesa: todavía es un poco excepcional, yo voy a muchos foros donde hay una mujer o pocas mujeres y muchos hombres, que no fuera extraño ni que nadie se sorprendiera porque un rol como el mío, que es esencialmente un rol de liderazgo en tecnología, pues sea de una mujer.

Entonces creo que mi labor ayudando a que se abra el abanico de oportunidades para que más mujeres vayan adoptando roles de responsabilidad y de liderazgo en compañías tecnológicas y, si yo he podido hacer algo para que esa parte mejore y crezca, pues sería fantástico.

P. ¿Qué medidas consideras más efectivas para evitar perder talento femenino en el ámbito tecnológico?

R. Hay una parte que es asegurar que inyectamos ese talento femenino, sobre todo en el espacio de tecnología, que nos aseguramos de que las mujeres están ahí.

Creo que hay una parte de una acción real de apoyo a las mujeres de alto potencial, lo podemos llamar mentoring, coaching, sponsorship, networking. Creo que hay que empujar a las mujeres de alto potencial para que sean conscientes y desarrollen ese talento.

Pero en la parte de la mujer, si queremos de verdad que los ratios mejoren, no quiero decir que haya que forzarlos, pero sí hay que medirlos. Hay que entender si se está produciendo una desaceleración o aceleración en la representación femenina a medida que avanzamos en puestos de responsabilidad, si las oportunidades de promoción o cambio se están materializando en oportunidades realmente igualitarias.

Las políticas de conciliación tienen que estar claramente dirigidas a toda la plantilla, no a la mujer. Tenemos que incentivar que, a las mujeres de alto potencial, les demos herramientas para tener la flexibilidad que les permita balancear sus aspiraciones personales con sus aspiraciones profesionales. Buscar a los hombres aliados que están dispuestos a impulsar ese tipo de políticas y comportamientos.

P. ¿Qué mensaje le trasladaría a una joven que hoy duda de si la tecnología es un ámbito laboral al que poder dedicarse?

R. La tecnología es un espacio de crecimiento, una oportunidad para transformar y para cambiar el mundo. Está en todas partes y todos usamos tecnología todo el tiempo. Cualquier persona, sea hombre o mujer, con curiosidad, con espíritu crítico, con espíritu de solidaridad y con ganas de mejorar la sociedad en la que estamos, en la tecnología va a poder encontrar miles de oportunidades para aportar valor.

La tecnología no es árida, es un espacio árido de trabajo. Es un espacio en el que lo humano pesa muchísimo porque necesitamos referentes en el mundo tecnológico que nos ayuden a aplicar esa tecnología para lo que la humanidad necesita.

Yo no creo en roles tradicionalmente masculinos o femeninos en el ámbito laboral. Tenemos que posicionar la tecnología como ese vehículo de cambio, de innovación. Y lo pueden hacer hombres y mujeres porque no tiene nada que ver con un determinado molde o estereotipo.