La Comisión Europea ha impuesto una multa de 550 millones de euros a AliExpress por vulnerar la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés), al considerar que la plataforma china no adoptó medidas suficientes para impedir la venta de productos ilegales, inseguros o falsificados a los consumidores europeos. Se trata de la mayor sanción impuesta hasta la fecha en aplicación de esta normativa, con la que Bruselas refuerza su ofensiva para exigir a las grandes plataformas digitales una mayor responsabilidad sobre los contenidos y productos que alojan.
Tras una investigación iniciada en marzo de 2024, el Ejecutivo comunitario concluye que AliExpress incumplió dos obligaciones esenciales de la DSA: evaluar de forma rigurosa los riesgos sistémicos derivados de su actividad y adoptar medidas eficaces para mitigarlos. Según Bruselas, la empresa sobreestimó la capacidad de sus sistemas para detectar productos ilícitos, no dimensionó correctamente los equipos de moderación y tampoco analizó adecuadamente el papel que desempeñan sus algoritmos de recomendación y publicidad en la difusión de este tipo de artículos.
Deficiencias
La Comisión sostiene que estas deficiencias tuvieron consecuencias directas para los consumidores. La investigación detectó que en la plataforma siguió comercializando productos falsificados, juguetes inseguros, cosméticos peligrosos y otros artículos que incumplían la normativa europea. Algunos de estos se mantuvieron publicados publicados durante semanas, incluso después de su identificación. Además, considera que AliExpress no aplicó con suficiente rigor su política de sanciones contra los vendedores reincidentes, permitiendo que muchas tiendas continuaran operando pese a haber sido penalizadas.
Otro de los aspectos que reprocha Bruselas es la facilidad con la que los vendedores podían eludir los controles de seguridad. Según la Comisión, numerosos comerciantes clasificaban deliberadamente los productos en categorías incorrectas para evitar verificaciones más estrictas, mientras que el sistema de autorización de marcas diseñado para impedir la venta de falsificaciones resultó insuficiente y fácilmente sorteable.
Próximos pasos
Además de la sanción económica, Bruselas ha ordenado a AliExpress corregir estas deficiencias. La plataforma dispone hasta el 20 de octubre de 2026 para presentar un plan de acción que detalle cómo cumplirá sus obligaciones de evaluación y mitigación de riesgos. Si la Comisión considera insuficientes las medidas o la empresa incumple la decisión, podrá imponer multas coercitivas adicionales.
La vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, Henna Virkkunen, defendió que “la propagación de ropa falsificada, juguetes inseguros, cosméticos peligrosos y otros productos ilegales y dañinos no es un coste inevitable del comercio electrónico, sino un incumplimiento de las obligaciones que establece la Ley de Servicios Digitales”. En su opinión, “el tamaño de una plataforma no puede servir de excusa” cuando están en juego la seguridad de los consumidores y la competencia leal entre empresas.
La resolución llega después de que, en junio de 2025, la empresa aceptara una serie de compromisos para mejorar aspectos como la transparencia publicitaria y los sistemas de recomendación, aunque aquellas medidas no abordaban los fallos relacionados con la gestión de los riesgos sistémicos que ahora han desembocado en la multa récord.

