Laetitia Lemaine es directora financiera Alain Afflelou España & COO Portugal. Francesa de origen y residente en España desde hace nueve años, forma parte del comité de dirección y tiene responsabilidad sobre finanzas, operaciones financieras, jurídico, compras indirectas y mejora continua de procesos.
Tras más de veinte años en retail y en entornos internacionales, disfruta especialmente ayudando a transformar la información en decisiones y acompañando a los equipos en procesos de cambio. Cree que liderar consiste en alcanzar resultados, pero también en construir entornos donde las personas puedan desarrollarse y aportar lo mejor de sí mismas.
Este ha sido un año clave en su carrera, ya que ha asumido la responsabilidad de Portugal y ha supuesto un punto de adaptación, por lo que llega a las vacaciones tras un año exigente y en las que espera recuperar el tiempo con las personas que son importantes para ella y disfrutar de las actividades al aire libre.
¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y qué recuerdo especial te trae?
La foto está tomada en el antiguo estadio de Olimpia, en Grecia, durante un viaje familiar muy especial. Éramos 17 personas de varias generaciones. Mi padre tiene 81 años, convive con la enfermedad de Parkinson y sigue disfrutando organizando estos viajes para reunirnos y crear recuerdos compartidos. Para mí fue especialmente emocionante estar allí con él, porque practicó atletismo durante muchos años. Más allá del valor histórico del lugar, recuerdo la emoción de compartir ese momento en familia. Cuando veo esta imagen pienso en el valor del tiempo y en lo que permanece.
¿Cómo llega a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?
Llego a estas vacaciones tras un año exigente y muy enriquecedor. En el último año he asumido también la responsabilidad de Portugal, lo que ha supuesto un nuevo reto de adaptación. Aunque España y Portugal son países vecinos, liderar bien exige entender el idioma, la cultura, la forma de trabajar y los matices de cada equipo. A lo largo de mi carrera he vivido varias experiencias internacionales, pero cada nuevo país obliga a aprender de nuevo. Este desafío me ha recordado que el liderazgo no consiste en llegar con respuestas cerradas, sino en escuchar, observar y adaptarse.
¿Qué significa para ti desconectar?
Para mí, desconectar no significa desaparecer ni dejar de pensar. Significa recuperar perspectiva. Durante el año estamos constantemente resolviendo problemas, tomando decisiones y atendiendo prioridades. Las vacaciones me permiten volver a conectar con las personas importantes, con la lectura, la naturaleza y actividades que no tienen más objetivo que disfrutarlas. Ese espacio mental es necesario. Cuando dejamos de correr, pensamos mejor, distinguimos con más claridad lo importante de lo urgente y, muchas veces, vuelven las mejores ideas.
¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre queda un ojo puesto en el móvil?
Intento desconectar de verdad, aunque sería poco realista decir que desaparezco al cien por cien. Cuando tienes responsabilidades de dirección, siempre existe un cierto nivel de conexión. La clave no está solo en mirar o no el móvil, sino en haber construido equipos sólidos y autónomos. Con los años he aprendido que confiar, delegar y preparar bien las ausencias también forma parte del liderazgo. Durante las vacaciones reviso puntualmente si hay algo realmente importante, pero procuro estar presente allí donde estoy. El tiempo con la familia es demasiado valioso para vivirlo a medias.
¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?
Sin duda, el tiempo compartido con mi familia. Después de muchos años viviendo fuera de Francia, valoro enormemente los momentos en los que conseguimos reunirnos. La distancia hace que esos encuentros no formen parte de la rutina y los convierte en algo todavía más especial. Mi mayor lujo es sentarme alrededor de una mesa con mi padre, mis hijos, mi hermano y el resto de la familia, conversar sin mirar el reloj y crear nuevos recuerdos. El viaje a Grecia, con 17 miembros de varias generaciones, resume muy bien esa idea.
¿Qué libro, serie, pódcast o canción te acompañará este verano?
La lectura siempre ha sido para mí una forma de desconexión. No leo tanto sobre mi trabajo; busco libros que me permitan evadirme y viajar a otras épocas. Me encantan especialmente los libros de historia y entender cómo se han construido los países, las culturas y las sociedades. Este verano terminaré una serie de libros históricos que me acompaña desde hace tiempo. Y, por supuesto, habrá mucha música: vivo con música todo el año y bailo mucho. Pasaré de The Weeknd a Shakira, entrando en el ambiente de los próximos conciertos.
Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”
…perspectiva. Las vacaciones me recuerdan que el tiempo es un recurso limitado y muy valioso. Al alejarnos de la rutina, muchas preocupaciones encuentran su verdadera dimensión y volvemos a distinguir mejor entre lo urgente y lo importante. Suelo regresar con más claridad, más energía y una mayor conciencia de lo que merece realmente nuestra atención. Tanto en la vida profesional como en la personal, esa perspectiva es probablemente uno de los activos más valiosos que podemos tener.

