España se prepara para un importante cambio en la venta de bebidas envasadas. A partir de noviembre de 2026, bares, restaurantes, supermercados y pequeños comercios tendrán que aplicar un importe adicional en cada lata y botella vendida como parte de una nueva normativa impulsada por el Gobierno para mejorar el reciclaje y reducir residuos.
La medida forma parte del llamado Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), un modelo que ya funciona desde hace años en varios países europeos como Alemania, Dinamarca o Portugal. El objetivo es incrementar la recogida de envases y acercarse a las exigencias marcadas por la normativa comunitaria.
Actualmente, España se encuentra lejos de los porcentajes fijados por la Unión Europea. Según los últimos datos publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el nivel de recogida de este tipo de residuos ronda el 41%, mientras que Bruselas exige alcanzar al menos el 70%.
Cómo funcionará el nuevo sistema de devolución
La nueva normativa establece que cada consumidor pagará un suplemento de 10 céntimos por cada envase de bebida adquirido en lata o botella. Sin embargo, no se tratará de un coste definitivo, ya que el dinero podrá recuperarse devolviendo posteriormente el recipiente vacío.
El procedimiento será sencillo. Los ciudadanos podrán entregar las latas y botellas en supermercados, tiendas o establecimientos autorizados, independientemente de dónde hayan realizado la compra. Los comercios estarán obligados a aceptar esos envases y devolver el importe correspondiente.
Además, se instalarán máquinas automáticas de recogida en distintos puntos estratégicos. El usuario solo tendrá que introducir el envase y escanear su código de barras para recuperar automáticamente el depósito abonado en el momento de la compra.
Con esta medida, el Ejecutivo busca elevar la tasa de reciclaje hasta el 90% en los próximos años y reducir el impacto ambiental derivado del consumo masivo de envases de un solo uso.
Cambios también para las monodosis de salsas
La nueva regulación sobre envases no será la única modificación que afectará al sector de la hostelería y la alimentación en los próximos meses. El próximo 12 de agosto entrará en vigor el Reglamento Europeo 2025/40, que prohibirá el uso de sobres monodosis para servir salsas como ketchup, mayonesa o mostaza en bares y restaurantes.
A partir de entonces, estos productos deberán ofrecerse mediante dispensadores rellenables u otros sistemas reutilizables. El objetivo vuelve a ser el mismo: disminuir el uso de plásticos y reducir la generación de residuos innecesarios.
La normativa afectará especialmente a establecimientos de comida rápida, cafeterías y locales de restauración que utilizan este tipo de formatos desechables de manera habitual.
Un modelo que ya funciona en otros países europeos
El sistema de devolución de envases no es nuevo en Europa. Países como Alemania llevan años aplicando modelos similares con resultados muy positivos en reciclaje y recuperación de residuos. En muchos casos, los porcentajes de recogida superan ampliamente el 90%, convirtiéndose en uno de los principales referentes medioambientales del continente.
Ahora, España busca adaptarse a ese modelo europeo con una medida que cambiará los hábitos de consumo y reciclaje de millones de ciudadanos. Aunque algunos sectores advierten de las dificultades logísticas que puede generar la implantación del sistema, desde el Gobierno defienden que se trata de un paso necesario para avanzar hacia una economía más sostenible y reducir el impacto ambiental de los residuos plásticos y metálicos.
