Hay negocios que surgen de la ambición y otros del dolor, de la pérdida. En el caso de Nikki Beach Hospitality Group, una cadena de ‘beach clubs’ repartidos por varios países del mundo, nació tras la muerte de la hija del fundador con solo 18 años en un accidente de tráfico.

En lugar de encerrarse en casa a llorar, el empresario y padre de Nicole, Jack Penrod, desarrolló un concepto de celebración de la vida junto al mar, con una combinación de música, gastronomía y relax. Y así fue como creó en 1998 en Miami, el primer Nikki Beach Club. Casi treinta años después, aquel concepto se ha convertido en una marca internacional de beach clubs, hoteles, resorts, residencias y restaurantes. Y una mujer está al frente de este gran conglomerado empresarial, Lucía Penrod. Su trayectoria está ligada a la empresa prácticamente desde el principio: en 2018 fue nombrada consejera delegada, después de haber ejercido desde 2008 como directora de marketing y comunicación del grupo.
Trayectoria de Penrod
Nació y se crió en Nicaragua, pero Penrod se trasladó pronto a Miami, en 1979. Allí trabajó durante cuatro años en el ámbito diplomático, vinculada a los gobiernos de Corea del Sur y Venezuela. En 1984 se incorporó a la organización de Jack Penrod para trabajar en el Jockey Club de Miami.
Su relación profesional con Jack Penrod terminó convirtiéndose también en personal. Se casaron en 1995 y continuaron trabajando juntos. Dos años después, la familia sufrió la pérdida de la hija de Jack y con ese drama surgió la idea del Nikki Beach Hospitality.
No era solo un lugar para tomar el sol, sino un destino en el que la comida, la música, el diseño y el entretenimiento formaban parte de una misma experiencia. Con el tiempo, el concepto salió de Miami y llegó a otros destinos internacionales.
Marbella, una de las primeras implantaciones
Marbella fue uno de ellos. Nikki Beach Marbella abrió en 2003 y se convirtió en una de las primeras implantaciones de la marca en Europa. Más de dos décadas después, el beach club continúa formando parte del paisaje turístico de la Costa del Sol.
El crecimiento de Nikki Beach también ha ido modificando el propio negocio. La compañía ya no se limita a los beach clubs: su cartera incluye hoteles, resorts, residencias, restaurantes y otros conceptos de lifestyle. En 2024 presentó además Lucia, una nueva marca de restaurantes dentro de Nikki Beach Hospitality Group.
Expansión en 2026 por España
En abril de este mismo año, Penrod abrió Lucia Marbella, en el hotel Don Carlos, después de que la marca hubiera tenido allí un adelanto en 2025 bajo el formato Lucia Summer Club. Es la segunda apertura de este concepto después de Cannes. El espacio incorpora restaurante, bar, piscina y zonas exteriores, con una propuesta que combina gastronomía, música, diseño y ocio junto al Mediterráneo.

La propia Penrod ha presentado Marbella como un destino especialmente adecuado para esta nueva etapa de la marca. La elección tiene además una lógica empresarial: Nikki Beach ya contaba con presencia en la Costa del Sol y la compañía conoce desde hace años el mercado turístico de la zona.
Lucia Marbella representa también algo más que una nueva dirección. Es la muestra de cómo el grupo ha ido ampliando el concepto que nació en Miami. El beach club sigue siendo el corazón de Nikki Beach, pero alrededor de él se ha construido un negocio que abarca distintas formas de entender el ocio y los viajes.
Consolidación ejecutiva de Penrod
Cuando Lucía Penrod fue nombrada CEO en 2018, la compañía ya contaba con presencia internacional y ella mantenía también su responsabilidad sobre marketing, comunicación y las divisiones de lifestyle, moda y música. Su nombramiento supuso la consolidación de una ejecutiva que había participado en la construcción de la identidad de Nikki Beach desde sus primeros años.
La historia de Lucía Penrod tiene, por tanto, dos lecturas. La primera es empresarial: participó en la creación de un formato de ocio que terminó convirtiéndose en una marca internacional y ayudó a transformar el beach club en un negocio mucho más amplio que una instalación junto al mar. La segunda es personal: el nombre y la filosofía que dieron origen a la compañía están vinculados al recuerdo de Nicole, cuya muerte llevó a la familia Penrod a crear aquel primer espacio de celebración.
Aquel jardín de Miami ha dado lugar a una red internacional de establecimientos y la mujer que estuvo detrás de aquel primer Nikki Beach continúa ampliando el negocio que nació, en pleno dolor, para celebrar la vida.

