Este miércoles, Amparo Moraleda (Madrid, 1964) desembarca en la presidencia del consejo de administración de Airbus España en plena votación de la plantilla sobre si acepta -o no- el acuerdo para poner fin a la huelga indefinida en la que se ha visto sumida la compañía en el último mes.
Se trata de un hecho histórico para Airbus, ya que Moraleda será la primera ejecutiva de la empresa aeronáutica que no proceda de Francia ni Alemania. A pesar de ello, su llegada estará marcada por la decisión que tomen los trabajadores en las votaciones que empezaron ayer y que concluirán este jueves.
Tal y como trasladan fuentes de la compañía a Artículo14, se espera comunicar la decisión que tomen los trabajadores este mismo jueves por la tarde, cuando finalice la votación.
El papel que desempeñe Moraleda de ahora en adelante será clave, ya que el peso de España en la compañía es particularmente relevante. La planta ubicada en Getafe es el mayor centro industrial de España, con unos 10.000 empleados.
A esta, se suman otras plantas ubicadas en Castilla-La Mancha y Andalucía. Concretamente la de Albacete es una de las más relevantes ya que funciona como su “centro mundial de excelencia” para la producción de fuselajes traseros de helicópteros, en la que monta por ejemplo secciones de fuselaje del modelo NH90. También tiene presencia en Sevilla, con líneas de montaje de aviación militar de los modelos A400M y el C295. En total, Airbus cuenta con 14.000 empleados repartidos en ocho centros de Madrid (Getafe y Barajas), Castilla-La Mancha (Illescas y Albacete) y Andalucía (dos en Sevilla: San Pablo y Tablada; y dos en Cádiz: Puerto Real y Centro de Bahía de Cádiz).
Acuerdo entre Industria y Airbus
Fue a principios del mes de septiembre cuando el Ministerio de Industria, encabezado por el ministro Jordi Hereu, reunió a la dirección de Airbus con su CEO, Guillaume Faury a la cabeza; y los sindicatos para avanzar en un acuerdo.
Al finalizar la reunión, tanto el titular de Industria como el CEO de la compañía celebraron haber alcanzado un acuerdo, aunque tiene que pasar por un referéndum para que sean los trabajadores los que tomen la palabra final. Y ese referéndum, es el que se está celebrando estos días.
A nivel económico, las partes lograron un acuerdo para que los trabajadores recuperen parte del poder adquisitivo perdido en los últimos años. Este aumento se distribuirá con una subida anual ligada al IPC real, al que se suma un 2% adicional en enero de 2026 y enero de 2027; un IPC real más un 2% en abril de 2028 (bajo el denominado “Efecto Abril”); y un IPC real más un 1,95% en abril de 2029. A esto se sumará anualmente un 0,5% de revisión salarial individual y otro 0,5% destinado a promociones.
Además, también se efectuará un pago único de 2.000 euros brutos no consolidables en octubre de 2026 a todos los empleados contratados a la fecha de la firma del referéndum.
Retirar el recurso del Supremo
Otra de las reclamaciones que pedían los trabajadores de cara a la negociación era que la empresa retirara el recurso que mantenía ante el Tribunal Supremo sobre el factor Bradford de los grandes hitos de la negociación ha sido la resolución del conflicto relativo al factor Bradford (fórmula matemática usada en recursos humanos para medir el impacto negativo del absentismo laboral imprevisto en una empresa) y la incapacidad temporal.
Por otra parte, la situación a la que habían llegado los trabajadores para convocar la huelga indefinida precedía de unos recortes sobre los beneficios y flexibilidad laborales en los últimos años. Así, el acuerdo recoge que, en el ámbito de la conciliación, se blinda el 40% de trabajo en remoto y se respetarán de forma explícita los acuerdos individuales de dos días de teletrabajo semanal, aplicando esta norma también a las nuevas incorporaciones.
Vacaciones más flexibles y precio del comedor más reducido
En cuanto a las vacaciones, se pasa a un modelo de dos semanas obligatorias (en lugar de tres como venía siendo hasta ahora) y dos flexibles (en lugar de una). Si bien es cierto, las fechas deben pactarse mutuo acuerdo entre empleado y supervisor.
Respecto al comedor, para aquellos que no dispongan de este servicio gratuito, el precio se reduce de 5 euros a 3,5 euros a partir del 1 de octubre; y las rutas de autobús se mantendrán como hasta ahora. Si bien es cierto, será la negociación a través de los Comités de Movilidad los que propongan ajustes en caso de que sea necesario.

