Buenas noticias para los trabajadores de Banco Santander. El banco presidido por Ana Botín y los sindicatos han llegado este viernes a un acuerdo de prejubilaciones que permitirá a los empleados en España de 55 años o más que decidan abandonar voluntariamente la entidad percibir hasta el 95% de la pensión, según ha confirmado a Europa Press el responsable del sector financiero de Comisiones Obreras (CCOO), Javier de Dios.
En total, 5.900 trabajadores de la entidad podrán acogerse a este plan, más de 2.500 de los cuales, mujeres, aproximadamente el 50%. Todas las organizaciones sindicales han respaldado este viernes el texto, que estará vigente hasta finales de 2028, salvo CGT, que lo decidirá en septiembre.

El pacto contempla prejubilaciones con el 74% del sueldo para los trabajadores de entre 55 y 57 años y del 76% para los mayores de 58 años. La entidad asumirá el coste del convenio especial hasta los 63 años y seis meses, con la posibilidad de ampliarlo hasta los 64 años mediante el prorrateo de la asignación económica para facilitar el acceso a la jubilación con hasta el 95% de la pensión.
Más pensión para los trabajadores
El principal beneficio del acuerdo radica en el impacto que tendrá sobre la pensión definitiva de los trabajadores. Hasta ahora, un empleado que optara por la jubilación anticipada podía enfrentarse a un coeficiente reductor del 21%. Es decir, si le correspondía una pensión de 3.000 euros al mes, la cuantía media en el sector financiero, según datos sindicales, acabaría percibiendo 2.370 euros, es decir, 630 euros menos al mes.
Con el nuevo acuerdo, el Banco Santander asumirá el coste de la prejubilación hasta los 64 años, lo que permitirá retrasar el acceso a la jubilación anticipada. Al reducirse el periodo de anticipación de un año y medio a solo un año, el coeficiente reductor baja del 21% al 5,5%. De este modo, el trabajador pasaría a cobrar 2.835 euros mensuales, apenas 165 euros menos que la pensión que le correspondería sin penalización.
En la práctica, la merma sobre la pensión definitiva pasa de 630 a 165 euros mensuales, una diferencia de 465 euros al mes. “Estamos influyendo en lo que va a quedar de pensión de jubilación porque estamos alargando el periodo de cotización. De esta forma, se minimiza el impacto de los coeficientes reductores y se preserva una parte mucho mayor de la pensión que percibirá el trabajador durante el resto de su vida”, ha precisado De Dios.
En el apartado económico, la entidad se compromete a mantener la continuidad del seguro colectivo de vida, las condiciones del Acuerdo sobre Préstamos, Créditos y Condiciones de uso de Servicios Bancarios y las aportaciones al plan de pensiones de empleo por importe de 1.000 euros anuales.

800 y 1.000 salidas anuales
El plan de Santander no cuenta con un objetivo de salidas, sino que persigue crear un marco al que acogerse, ya que hasta ahora ya venían registrándose bajas voluntarias. En todo caso será un proceso voluntario por ambas partes, por lo que la entidad puede declinar que se produzcan ciertas salidas y los trabajadores no están obligados a acogerse al plan.
A pesar de ello, el pasado año salieron cerca de 800 personas y, hasta junio de este 2026, otras 400 dejaron el banco, según datos de la agrupación sindical. “Imaginamos que pueden salir entre 800 y 1.000 personas cada año, aunque los trabajadores susceptibles de salir durante la vigencia del acuerdo, hasta finales de 2028, ascienden a cerca de 5.000”, ha calculado Trabado.

Menos oficinas en España
Santander cerró el mes de marzo con un total de 1.607 oficinas en España, lo que supone una reducción de 185 sucursales frente a marzo de 2025, por 3.433 que contaba en 2016. A nivel de grupo, en el último año ha cerrado 1.000.

