Banco Santander Santander, BBVA y CaixaBank refuerzan la lucha contra el fraude financiero a través de FrauDfense -empresa cotizada por las tres entidades- que ha anunciado este lunes la puesta en marcha de FrauDfense Check.
A través de FrauDfense se ha desarrollado una plataforma diseñada para operar conforme los estándares más exigentes de la operativa bancaria. Sobre esta base, la compañía pone en marcha un servicio para prevenir el fraude antes de que ocurra , mediante el intercambio seguro de información entre entidades financieras. A través de un comunicado, han señalado que esta iniciativa pone de relieve el papel pionero e innovador de las tres entidades en la promoción de modelos de colaboración sectorial, posicionando a la industria financiera española como referente internacional en la prevención del fraude.
Apertura a otros bancos
FrauDfense abre la participación a otras entidades bancarias a esta plataforma con el objetivo de ampliar el alcance y la efectividad del modelo colaborativo, contribuyendo a mejorar la protección de los clientes y a consolidar una respuesta común y más robusta frente al crimen financiero.
Este modelo, concebido como una colaboración entre entidades, supone un apoyo para anticipar y facilitar el cumplimiento de los futuros requisitos regulatorios previstos en el Reglamento Europeo de Servicios de Pago (Payment Services Regulation , PSR), que actualmente se encuentra en fase de aprobación, y que refuerza la obligación de compartir información sobre fraude entre proveedores de servicios de pago.
Prueba piloto
Durante el último año, Santander, BBVA y CaixaBank ya han llevado a cabo una prueba piloto de FrauDfense Check aplicándolo a múltiples casos de uso relevantes para la operativa bancaria diaria, entre las que se ha analizado el alta de clientes, la contratación de productos, transferencias, pagos con Bizum y operaciones con tarjetas. El resultado de esta prueba inicial es que se ha logrado demostrar la capacidad del servicio para prevenir millones de euros en fraude, y han logrado demostrar que la colaboración sectorial y la inteligencia compartida son una palanca clave frente a las nuevas tipologías de fraude.

