Valentina Cucinotta es Regional Director Southern Europe de Juice Plus+, donde lidera la estrategia comercial en distintos mercados. Se trata de un puesto exigente, pero que le resulta gratificante, ya que le permite trabajar cada día con equipos y líderes de diferentes países, culturas y perfiles, unidos por un propósito común: inspirar estilos de vida más saludables y construir comunidades más fuertes.
Comenzó su carrera en este sector casi por casualidad, apoyándose en una formación en marketing que le proporcionó una sólida base para comprender a las personas, la comunicación y el desarrollo de marca. Pronto descubrió que lo que realmente le motivaba era trabajar con personas, construir relaciones y ayudar a otros a crecer. A lo largo de los años ha tenido la oportunidad de desempeñar diferentes funciones en Juice Plus+, centradas principalmente en ventas, desarrollo de liderazgo y crecimiento de mercado en el sur de Europa.
A las vacaciones llega tras unos intensos meses de trabajo marcados por proyectos estratégicos, desafíos de mercado y decisiones importantes. Este verano desea volver a disfrutar del mar y los atardeceres, que le transmiten calma en un mundo cada vez más fenético.
¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y qué recuerdo especial te trae?
Esta fotografía está tomada en Sicilia, un lugar que siempre he sentido como mi hogar. Es la tierra de la que procede mi familia y, cada vez que vuelvo, reconecto con mis raíces.
El mar siempre ha sido mi lugar feliz: me transmite una sensación de paz, perspectiva y libertad que me cuesta encontrar en cualquier otro sitio. Pero, si tuviera que elegir un momento, sería el atardecer. Es mi momento favorito del día, cuando parece que todo se ralentiza. Ya sea disfrutando de un aperitivo con amigos, paseando por la playa o simplemente sentada en silencio viendo cómo el sol se esconde en el mar, es cuando realmente consigo desconectar.
Si pudiera revivir una sensación de aquellas vacaciones, sería precisamente esa: el calor de un atardecer siciliano, el sonido de las olas y el recordatorio de que la felicidad suele encontrarse en los momentos más sencillos de la vida.
¿Cómo llegas a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?
Llego a estas vacaciones después de un periodo intenso y transformador. Los últimos meses han estado marcados por proyectos estratégicos, desafíos de mercado y decisiones importantes. Mi mayor reto profesional ha sido liderar en un contexto de cambio: mantener a los equipos centrados, motivados y alineados mientras afrontábamos un entorno empresarial complejo en diferentes mercados europeos.
Cuando ocupas una posición de liderazgo, enseguida aprendes que los desafíos rara vez tienen que ver solo con cifras o resultados; tienen que ver con las personas, la confianza, la comunicación y la energía. Ha sido una etapa que ha exigido resiliencia, claridad y mucha inteligencia emocional. Por eso, este verano, más que escapar del trabajo, siento que necesito un momento para respirar, reflexionar y recargar energías.
¿Qué significa para ti desconectar?
Para mí, desconectar no significa necesariamente aislarme de todo. Significa volver a conectar con aquello que me da energía. Es poder disfrutar de mañanas sin prisas, pasar tiempo al aire libre, compartir buena comida, estar con las personas que quiero y permitir que mi mente divague sin estar saltando constantemente a la siguiente tarea.
En un puesto de alta responsabilidad, la cabeza suele estar llena de decisiones, prioridades y obligaciones, así que desconectar también consiste en crear espacio. Espacio para pensar, pero también para no pensar en absoluto. Creo que el verdadero descanso no es solo físico; también es mental y emocional. Es permitirte estar plenamente presente sin sentirte culpable por ello.
¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre a veces estas pendientes del móvil?
Me encantaría decir que consigo olvidarme completamente del trabajo, pero no sería del todo sincera. Me importa mucho lo que hago, así que normalmente siempre hay un ojo puesto en el teléfono, especialmente en un puesto que implica coordinar varios mercados y equipos.
Sin embargo, he aprendido a establecer mejores límites. Intento distinguir qué es realmente urgente y qué puede esperar. Las vacaciones me recuerdan que estar disponible constantemente no significa necesariamente ser más eficaz. A veces, lo mejor que puede hacer un líder es dar un paso atrás, confiar en su equipo y regresar con más energía y claridad.
¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?
Para mí, el mayor lujo es disponer de tiempo sin un horario estricto. En mi vida profesional, cada jornada suele estar organizada en torno a reuniones, llamadas, viajes, plazos y decisiones. Por eso, cuando estoy de vacaciones, el verdadero lujo es despertarme sin despertador, disfrutar de un desayuno largo, improvisar los planes y no sentir que tengo que ser productiva cada minuto.
También disfruto de los pequeños placeres: leer al sol, pasear junto al mar o compartir una buena cena en un bonito restaurante. El lujo no siempre es algo extravagante; muchas veces consiste simplemente en tener la libertad de bajar el ritmo.
¿Qué libro, serie, podcast o canción estará acompañándote este verano?
Este verano quiero desconectar de la televisión y de los pódcast para darme el espacio necesario para bajar el ritmo. Durante el año apenas tengo tiempo para leer por placer, así que en vacaciones me encanta sumergirme en novelas y perderme en historias que no tienen nada que ver con el trabajo.
Un verano llegué a leer tres libros de la saga Las Siete Hermanas en una sola semana, lo que da una buena idea del tipo de historias que disfruto. Leer se convierte para mí en una forma de desconectar de verdad y recargar energías. La música, en cambio, siempre me acompaña. Me encanta tener una banda sonora para cada momento, especialmente esas canciones del verano que capturan perfectamente el ambiente de la época.
Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”
Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más energía y con nuevas ideas.
Soy una persona muy creativa y tomarme un descanso me permite resetear por completo. Alejarme de la rutina diaria me ayuda a despejar la mente y volver con una energía renovada y una perspectiva diferente. Las vacaciones me ofrecen el espacio necesario para reconectar conmigo misma y con lo que realmente importa.
Casi siempre regreso inspirada, motivada y con ganas de aportar nuevas ideas a todo lo que hago, como si mi formación en marketing reapareciera de forma natural, impulsándome a mirar las cosas desde una perspectiva más creativa y estratégica.

