Tenía morbo. Tres presidentes autonómicos, de partidos distintos, con posturas diferentes, sentados juntos en un mismo escenario. Y los empresarios querían escucharles. Por eso, un plenario lleno en el foro de debate del Cercle de Empresarios en Barcelona, aguardaba tras la comida para escuchar a Salvador Illa, presidente de Cataluña, Imanol Pradales, lendakari vasco y Alfonso Rueda, presidente de la Xunta de Galicia, dialogar bajo el título “España, territorio y liderazgo: la visión de los presidentes autonómicos”.
Y los tres han chocado por la financiación autonómica y también por su visión sobre el momento político actual. Y el rifirrafe autonómico, lejos de ser aburrido, ha despertado al plenario. Protagonizado por los representantes de Cataluña y Galicia, que han mantenido un vivo duelo a costa de la reforma del sistema de financiación. Illa ha defendido que el modelo actual está caduco y hay que mejorarlo porque genera “desigualdades importantes”. Así, con el modelo pactado entre el Gobierno y ERC, habrá “20.000 millones que el Gobierno pondrá al servicio de las comunidades, y la diferencia entre la autonomía más financiada y la que menos se reducirá a 450 euros.
A su juicio, la propuesta es “concreta y con números” y “no pierde nadie” sino que “ganan los que estamos peor financiados”. Salvador Illa ha pedido a su homólogo gallego que presente un modelo alternativo.
Para el presidente gallego, “lo que es de todos” debe pactarse entre todos. Es por eso que ha denunciado la “bilateralidad” que contempla, a su juicio, el nuevo modelo y que alienta el “divide y vencerás”. Es por eso que prometió “no pedir permiso” para defenfer entre el resto de comunidades a su tierra en este debate. Así, anunció que no se sentará con el Gobierno a negociar de forma bilateral el nuevo modelo de financiación. De hecho, todas las comunidades plantarán a Moncloa en las rondas de contacto que buscan poner en marcha desde Hacienda.
Tenso rifirrafe
Así, imposible acercar posturas entre Cataluña y Galicia sobre la reforma del sistema de financiación. Eso sí, las formas fueron totalmente respetadas. El tono, amable. Gestos de complicidad y de respeto entre los tres presidentes autonómicos. De ese debate, el lendakari vasco prácticamente se ausentó recordando que es el “rara avis” por el cupo vasco.
El otro asunto candente en el debate fue el referente a la política nacional. El presidente de Cataluña, uno de los dirigentes más próximos a Pedro Sánchez, si ve futuro a la legislatura, marcada por los escándalos de corrupción que rodean al Gobierno. Según Ila se debe culminar la legislatura porque quedan compromisos por cumplir. Entre ellos, ha incluido la gestión de los fondos europeos y el reconocimietno de las lenguas oficiales en la Unión Europea. De carfa a un posible cambio de gobierno, Illa lo ha dado casi por inviable por Vox. “No veo una alternativa conservadora, veo una alternativa de Vox involucionista”. “A quien juegue con esto, Cataluña no se lo perdonará”, ha vaticinado.
El presidente gallego tampoco ve demasiado recorrido a la actual legislatura, tal y como advirtió horas antes Alberto Núñez Feijóo. Rueda denunció la situación de “bloqueo legislativo” y criticó que el Ejecutivo pudiera estar pendiente de los asuntos ciudadanos mientras que debe enfrentarse a una amplia agenda judicia.”¿Alguien se está ocupando de los temas de país? Con la que esta cayendo. Que hablen los ciudadanos”, pidió.

