Hoy es el último día. Las urnas en Madrid cierran a las cuatro de la tarde, y esta vez el ambiente es distinto al de los días anteriores: 159 mesas activas en el Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo, el doble de las que hubo durante la semana en la Casa de Cantabria. Los colombianos que fueron dejándolo para el final se mezclan con quienes simplemente prefieren votar el día grande, el mismo en que más de 41 millones de personas hacen lo propio en Colombia.
Arrancó el lunes 25. Durante cinco días, la comunidad colombiana en Madrid, parte de la segunda mayor circunscripción electoral colombiana del mundo después de Estados Unidos, ha ido pasando por los puestos consulares con cédula en mano. Hoy se cierra el ciclo.

La comunidad que no para de crecer
Para entender la dimensión de lo que ocurre en Madrid esta semana, hay que conocer primero el peso real de la comunidad colombiana en España. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) son contundentes: los colombianos fueron, trimestre tras trimestre a lo largo de 2025, la nacionalidad extranjera que más llegó al país. Solo en el cuarto trimestre de 2024, 43.400 colombianos llegaron a España. En todo ese año, el colectivo colombiano creció en 98.057 personas, muy por delante de venezolanos y marroquíes.
España no es solo un destino: se está convirtiendo en un hogar permanente. En 2025, Colombia fue el segundo país de origen con más ciudadanos que obtuvieron la nacionalidad española, y el primero entre los nacidos fuera del país. El proceso tarda, de media, seis años desde la llegada. Lo que significa que muchos de los que hoy votan en Madrid llevan aquí tiempo suficiente como para haber echado raíces, tener hijos escolarizados, pagar impuestos, y aun así seguir mirando hacia Colombia con la misma intensidad de siempre.

Madrid, el segundo “consulado” del mundo
Con 104.000 colombianos inscritos en el censo electoral, el área de Madrid, cuya circunscripción consular incluye también Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia, es uno de los mayores centros de voto colombiano fuera del país. España concentra, junto a Estados Unidos, más de la mitad del voto colombiano en el exterior. En total, la Registraduría Nacional habilitó 1.414.661 colombianos para votar fuera del país, en 253 puestos de 67 países , un 45,42% más que en las presidenciales de 2022, según datos oficiales de la Cancillería colombiana.
El consulado habilitó dos puestos principales en la capital durante la semana: la Casa de Cantabria, en la calle Pío Baroja del barrio del Retiro, y el Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo. Además, hay mesas en Valladolid, Albacete y Lugo. En toda España, 24 ciudades con urnas abiertas y más de 450 mesas electorales.
Una participación sin precedentes
Los números de esta semana ya son históricos. Según fuentes del consulado en Madrid, la afluencia creció un 89% respecto a las elecciones presidenciales de 2022. Y antes incluso de que llegara el día grande, el viernes el consulado estimaba que unas 5.000 personas habían pasado por las mesas ese solo día, lo que situaba el total acumulado en torno a las 15.000 personas. Cifras que ya superaban los registros de las legislativas anteriores, y eso con un día por delante.
El patrón de afluencia se ha repetido a lo largo de la semana: una primera oleada de madrugadores al abrir, calma relativa a media mañana, un segundo pico sobre las once o las doce, y una avalancha a última hora, entre las tres y las cuatro de la tarde, cuando quienes han ido posponiendo el voto se presentan en masa antes del cierre.
Para votar, el requisito es simple pero estricto: estar inscrito en el consulado y presentar la cédula de ciudadanía en vigor. La gran mayoría llega con ella. El problema más habitual no es la documentación, sino el censo: hay personas que no llegaron a inscribirse a tiempo. Para ese caso, el sistema tiene una salida, pueden ejercer como jurados de mesa y votar desde ese rol, pero es una solución de emergencia, no la norma, según explica un jurado de mesa en el Pabellón de Convenciones.
Lo que se juega Colombia, visto desde Madrid
La politóloga Alicia Peñaranda, especialista en comunicación política y referente para entender la política latinoamericana, lo resume sin rodeos: “Colombia llega a estas elecciones extremadamente polarizada”. Y esa polarización es exactamente lo que explica por qué tantos colombianos en Madrid han hecho el esfuerzo de venir a votar esta semana.
Porque no votan en abstracto. Votan sabiendo que Colombia sale de cuatro años de gobierno de Gustavo Petro, el primero de izquierda en la historia del país, y que lo que venga a continuación puede ser radicalmente distinto. El escenario que plantean las encuestas es el de un país partido en tres sensibilidades que difícilmente se tocan entre sí.
La más numerosa, según todos los sondeos más recientes, es la que respalda a Iván Cepeda, senador histórico de la izquierda y candidato oficial del petrismo. Las principales encuestadoras le sitúan entre el 33% y el 44% de intención de voto, lo que le convierte en el favorito claro para pasar a segunda vuelta, aunque lejos del 50% necesario para ganar en primera ronda. Es el voto de quienes creen que el proyecto de Petro debe continuar, aunque con menos ruido.

Frente a él, la derecha llega fragmentada. Abelardo de la Espriella, abogado independiente que ha construido su campaña sobre la promesa de mano dura y seguridad, ronda el 28-31% según la firma consultada. Y Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático con perfil más institucional, y que podría convertirse en la primera presidenta de la historia de Colombia, aparece entre el 12% y el 21%. Ambos pelean por el mismo electorado: el que quiere un cambio de rumbo pero no sabe cuál de los dos lo representa mejor. Esa disputa por el segundo puesto es la gran incógnita de hoy.
Para quienes llevan años en Madrid, la lectura es a menudo más pragmática que ideológica. Se votan promesas sobre seguridad, economía y sanidad, los mismos problemas que en muchos casos les empujaron a emigrar. Pero como apunta Peñaranda, el verdadero reto del próximo presidente no será resolver una crisis concreta sino algo más difícil: reconstruir confianza, estabilidad y capacidad de diálogo en un país que llega a las urnas más dividido que nunca.
Esta noche, Colombia sabrá
Las urnas en Madrid cierran hoy a las cuatro de la tarde. En Colombia, la jornada arrancó a las ocho de la mañana y cierra a la misma hora. Los resultados preliminares empezarán a conocerse esta noche, una vez cerradas todas las mesas.
Si ningún candidato supera el 50% , escenario que las encuestas hacen prácticamente inevitable, los dos más votados se enfrentarán en una segunda vuelta el 21 de junio. Y los colombianos en Madrid volverán a hacer fila, cédula en mano, entre el 15 y el 21 de ese mes.

