A las puertas de las elecciones en Sajonia-Anhalt (este de Alemania), las encuestas dan por hecho una victoria de la ultraderecha por encima del 40%. Queda por ver si el partido Alternativa para Alemania (AfD) logra una histórica mayoría absoluta o más formaciones entran el Parlamento regional frenando su avance.
Ante este auge inédito de la extrema derecha en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, en Artículo14 preguntamos a la experta Leonie Stamm, investigadora del DGAP (Consejo Alemán de Relaciones Exteriores, en alemán) qué supondrá para los derechos y las libertades de las mujeres de esta región del este germano. Stamm, especializada en política exterior feminista asevera que la “AfD no necesita una mayoría absoluta para hacer retroceder los derechos de las mujeres“. Incluso desde la oposición, el partido ultra “puede debilitar enormemente a la sociedad civil democrática”. Lo llamativo es que, pese al programa antifeminista de la AfD, “ya es el partido más votado entre las mujeres” de Sajonia Anhalt, avanza la experta.
Las consecuencias de una victoria de la AfD
-¿Qué supondrá una victoria de la AfD para los derechos y las libertades de las mujeres en Sajonia-Anhalt? ¿En qué medida podrían cambiar las cosas en la región?
-Este domingo se celebran elecciones en Sajonia-Anhalt. Las encuestas actuales sitúan a la AfD en torno al 40-43%. La mayoría de las encuestas consideran poco probable que obtenga una mayoría absoluta, aunque el resultado exacto depende en gran medida del número de partidos que superen la barrera del 5%. Cuantos menos partidos entren en el Parlamento, más concentrados estarán los escaños restantes, lo que podría acercar a la AfD a la mayoría sin que esta obtenga votos adicionales por sí misma. Por lo tanto, el alcance real de los cambios dependerá del resultado exacto. Pero incluso como una oposición fuerte, la AfD puede marcar la agenda política y ejercer presión sobre otros partidos e instituciones.
El programa electoral de la AfD establece una orientación clara en materia de igualdad de género, derechos de las mujeres y de las personas LGBTIQ, y salud y derechos sexuales y reproductivos. El programa habla de un “espíritu perverso de izquierda, feminista radical e individualista” que está “destruyendo las familias tradicionales”, y pretende recortar todo tipo de financiación a las organizaciones que promuevan esto.

Además, el programa tiene como objetivo suprimir el cargo de “Gleichstellungsbeauftragte” (responsable de igualdad) del Estado y sustituirlo por “responsables de familia”, que promoverían una imagen heteronormativa de las familias. El acceso al asesoramiento reproductivo se volvería más difícil: el programa pretende mantener el aborto en el código penal e introducir una ecografía obligatoria en el proceso de asesoramiento en los casos en los que no exista justificación médica o penal. El programa también aboga por poner fin a lo que describe como “sexualización precoz”, lo que incluye la supresión de los programas de educación sexual financiados por el Estado. Se opone al lenguaje inclusivo de género y propone poner fin a los programas estatales destinados específicamente a promover a las mujeres o la igualdad de género. Además, rechaza el registro estadístico diferenciado de los feminicidios. Asimismo, se reducirían activamente la visibilidad y los derechos de las personas LGBTIQ. Aboga por una política de financiación que excluya lo que denomina proyectos “arcoíris”, es decir, proyectos que refuercen la visibilidad y la inclusión de la comunidad LGBTIQ, y por poner fin a la financiación pública de programas como “Schule ohne Rassismus” y “Demokratie Leben”. Su programa describe estas iniciativas como adoctrinamiento político.
Es importante tener en cuenta qué puede decidir la AfD a nivel regional y en qué ámbitos pretende ejercer presión a nivel federal, pero la orientación del programa es clara -y, en especial, la competencia en materia de financiación es algo que puede debilitar en gran medida a la sociedad civil democrática.
-El programa electoral de la AfD aboga por una “ofensiva de deportación y ‘remigración'”: ¿cómo afectará esto a las mujeres migrantes o con raíces migrantes?
-Las mujeres migrantes se ven afectadas de manera interseccional por el programa de la AfD, debido a la interacción entre las medidas relacionadas con el género y las políticas de migración y asilo del programa. Estas se refuerzan mutuamente, en lugar de funcionar de forma independiente.

El capítulo sobre migración es una de las secciones más extensas del programa y aboga explícitamente por una “Abschiebe- und Remigrationsoffensive” (“ofensiva de deportación y remigración”). También en este caso es importante la diferenciación entre las competencias a nivel estatal y federal. Hay muchas propuestas concretas, pero, en términos más generales, las propuestas de la AfD en materia de migración combinan un acceso más restringido a las prestaciones, políticas de alojamiento más restrictivas y un mayor énfasis en el retorno y la deportación.
El programa prevé que los solicitantes de asilo y los refugiados sean alojados en centros centralizados, evitando explícitamente las ubicaciones en el centro de las ciudades. También prevé que las prestaciones se proporcionen en especie, en lugar de principalmente en efectivo, y que se exija a los solicitantes de asilo y a los refugiados realizar servicios comunitarios. Estas medidas podrían tener implicaciones prácticas específicas para las mujeres, especialmente aquellas con hijos. Si el alojamiento centralizado se encuentra alejado de la infraestructura urbana, el acceso a colegios, asistencia sanitaria, cursos de idiomas y, en caso necesario, apoyo en casos de violencia doméstica podría resultar más difícil.
Otro ejemplo se refiere a las personas procedentes de Ucrania que entraron en Alemania tras el estallido de la guerra. El programa insta a la AfD a que utilice su influencia en el Bundesrat para trasladar a los ucranianos que entraron en Alemania desde el inicio de la guerra del sistema del Bürgergeld a la Ley de Prestaciones para Solicitantes de Asilo (Asylbewerberleistungsgesetz), más restrictiva. El programa presenta explícitamente la reducción de las prestaciones resultante como una medida de ahorro y como un incentivo para regresar a Ucrania. Esta política afectaría a una población que incluye a un gran número de mujeres y niños.

En general, estas medidas se ven aceleradas por sus políticas sociales generales: aunque en su campaña electoral eligieron la inseguridad social real como tema principal, sus políticas acelerarían muchas de las causas de dicha inseguridad.
-¿Cuál es el perfil del votante de la AfD en Alta Sajonia? ¿Las mujeres también votan por el partido de extrema derecha?
-Durante un tiempo, parecía que la AfD obtenía su mayor apoyo entre los trabajadores varones de mediana edad de las zonas rurales y las pequeñas localidades. En los últimos años, pero sobre todo de cara a estas elecciones, ese panorama se ha ampliado considerablemente: el partido ha ganado terreno en prácticamente todos los grupos sociodemográficos. Este cambio también se refleja en el desglose por género. En 2021, la AfD obtuvo el 26% de los votos masculinos, pero solo el 16% de los votos femeninos. Esto concuerda con la brecha de voto de género más amplia que observamos en general: las mujeres jóvenes, en particular, votan de forma más progresista que los hombres jóvenes. Pero ahora que la AfD supera el 40% en las encuestas para las elecciones del domingo, se ha convertido también en el partido más votado entre las mujeres. El panorama general es que la AfD ha ampliado su base de votantes en todos los ámbitos.

Hay otro aspecto que merece la pena mencionar en relación con la representación femenina: para las elecciones del domingo, la AfD presenta 66 candidatos en su lista regional de Sajonia-Anhalt, de los cuales solo ocho son mujeres, lo que supone un 12,1%.

