La reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN que se celebra en Helsingborg tiene lugar en un momento de incertidumbre estratégica dentro de la Alianza Atlántica. Los gobiernos europeos llegan a Suecia en busca de claridad sobre el futuro de la presencia militar estadounidense en Europa, la credibilidad de la disuasión de la OTAN y la capacidad de la Alianza para responder a la invasión rusa de Ucrania.
La reunión constituye uno de los últimos encuentros de alto nivel antes de que los líderes de la OTAN se reúnan en la cumbre de Ankara en julio. Se espera que el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, presione a los aliados para que aumenten el gasto en defensa y asuman una mayor parte de la carga militar de la OTAN. Los diplomáticos europeos, por su parte, quieren garantías de que Washington considera la seguridad europea como una prioridad estratégica fundamental.
El repliegue de Estados Unidos
Esas preocupaciones se intensificaron después de que el presidente Donald Trump anunciara planes para retirar 5.000 soldados estadounidenses de Alemania. El Pentágono también confirmó la cancelación de un despliegue rotatorio previsto de unos 4.000 soldados en Polonia y suspendió los planes de desplegar misiles de crucero Tomahawk lanzados desde tierra en Alemania. Varios gobiernos europeos temían que podían producirse nuevas reducciones.
Sin embargo, a última hora del jueves, Trump dio la sorpresa. El presidente estadounidense anunció en la su perfil de Truth Social que enviará 5.000 soldados a Polonia. Según el mandatario, esta decisión la ha tomado por su buena relación con el presidente polaco, Karol Nawrocki. En Polonia, Estados Unidos tiene desplegados unos 10.000 militares.

Los países limítrofes con Rusia y Ucrania ven la invasión rusa como una advertencia directa sobre los riesgos a los que se enfrenta la arquitectura de seguridad europea. Los responsables europeos también habían expresado su frustración por la falta de comunicación en torno a las decisiones sobre las tropas por parte de Estados Unidos. Finalmente se ha hecho público en una publicación de Truth Social.
El modelo de disuasión de la OTAN se basa en la premisa de que la Alianza respondería de forma colectiva e inmediata en caso de crisis. Pero Trump había dejado caer, tras no sentirse respaldado por los aliados en el Estrecho de Ormuz en su ofensiva contra Irán, que podría reducir sus contribuciones al modelo de fuerzas de la OTAN.
Rutte rebaja la tensión en la OTAN
En paralelo, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, intentó mostrar unidad de cara a la galería. Este jueves, Rutte, ya en Suecia, aseguró que los debates entre aliados son normales en los sistemas democráticos. “Europa está dando un paso al frente, Canadá está dando un paso al frente, gastando más, asumiendo una mayor responsabilidad en nuestra propia defensa y poniendo fin a la dependencia excesiva de un solo aliado”, justificó el ex primer ministro neerlandés.
Y es que según avanzó Rutte, Washington seguía comprometido con el paraguas nuclear de la OTAN y con los compromisos de defensa colectiva, mientras que los aliados europeos han asumido gradualmente una mayor responsabilidad en materia de defensa convencional.

Suecia, que acogió su primera reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN desde que se unió a la Alianza hace dos años, sirvió de ejemplo de la visión que Rutte ha estado promoviendo. Elogió el “Concepto de Defensa Total” del país, sus avanzadas capacidades militares y su compromiso de alcanzar un 3,5% del PIB en gasto de defensa para 2030, muy por delante de los objetivos de la Alianza.
En cuanto a Ucrania, Rutte se mostró firme. “Apoyar a Ucrania no es caridad”, insistió, recordando que se trata de “una inversión en nuestra seguridad común”. Rutte afeó a ciertos aliados que no están contribuyendo a la Lista de Necesidades Prioritarias de Ucrania (PURL), que garantiza la entrega rápida de equipamiento y municiones estadounidenses a Kyiv.
Rutte no “está preocupado”
Así, cuando Rubio se reúna con sus homólogos en Helsingborg este viernes, la conversación girará oficialmente en torno a la inversión en defensa y el reparto de cargas. También se espera que los estadounidenses presenten su contribución revisada al modelo de fuerzas de la OTAN, una cifra sobre la que Rutte había confirmado que sí tiene información previa y por la que “no está preocupado”.

