La final del Mundial no solo se jugará sobre el césped. El partido entre España-Argentina también ha entrado en la sala de prensa de la Casa Blanca, donde los periodistas han intentado averiguar qué selección apoyará Donald Trump durante el encuentro que decidirá el campeón del mundo.
El presidente de Estados Unidos estará presente el domingo 19 de julio en el estadio de Nueva York y Nueva Jersey. Su asistencia ha despertado especial interés porque se produce apenas unos días después de sus durísimas declaraciones contra España durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara.
Ante ese contexto, un periodista preguntó a la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, si las críticas contra el Gobierno español significaban que Trump prefería una victoria argentina. La representante de la Casa Blanca evitó escoger un bando, aunque reconoció que no había planteado previamente la cuestión al mandatario.
«Es una pregunta muy buena y me arrepiento de no habérselo preguntado al presidente antes de venir aquí», respondió Leavitt. Después trasladó la incógnita al propio Trump: «Estoy segura de que tendrá una respuesta divertida».
La Casa Blanca no revela el favorito de Trump
La portavoz aseguró que no había hablado con Trump sobre sus preferencias para la final España-Argentina. También animó a los periodistas a preguntárselo directamente antes del partido, convencida de que el presidente aprovechará la ocasión para ofrecer una de sus habituales respuestas imprevisibles.
La ausencia de una contestación clara mantiene abierta la incógnita. Trump mantiene una relación estrecha con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y ha convertido el Mundial organizado por Estados Unidos, Canadá y México en uno de los grandes escaparates de su segundo mandato.
La Casa Blanca ha presentado el torneo como un éxito organizativo, económico y de seguridad. Leavitt señaló que la presencia del presidente servirá para cerrar una competición que, según la Administración estadounidense, ha mostrado la capacidad del país para albergar acontecimientos deportivos de alcance mundial.
Trump también participará en una recepción de la FIFA en la Torre Trump de Nueva York antes de desplazarse al estadio. Allí volverá a coincidir con los principales responsables del fútbol internacional y con delegaciones institucionales de los dos países finalistas.
Trump entregará el trofeo al campeón del mundo

La presencia del presidente estadounidense no se limitará al palco. Gianni Infantino anunció que Trump participará en la entrega de la Copa del Mundo al capitán de la selección que gane el encuentro entre España-Argentina.
La imagen otorgará al mandatario un protagonismo excepcional durante la ceremonia final. Trump ya participó en la entrega de premios del último Mundial de Clubes, cuando permaneció sobre el escenario durante la celebración del Chelsea después de entregar el trofeo.
En esta ocasión, el protocolo adquirirá una dimensión todavía mayor. España busca conquistar su segundo Mundial, dieciséis años después del título logrado en Sudáfrica, mientras Argentina aspira a revalidar la corona obtenida en 2022 y sumar la cuarta estrella de su historia.
El propio Trump podría terminar entregando el trofeo a la selección española pocos días después de haber protagonizado uno de los enfrentamientos diplomáticos más graves entre Washington y Madrid de los últimos años.
Las críticas de Trump contra España
La pregunta realizada a Karoline Leavitt no surgió únicamente por curiosidad deportiva. Durante la reciente cumbre de la OTAN, Trump calificó a España como un «socio terrible» y llegó a describir al país como un «caso perdido» por sus diferencias con el Gobierno de Pedro Sánchez.
El presidente estadounidense criticó el nivel de gasto militar español y la negativa de Madrid a respaldar algunas de sus exigencias dentro de la Alianza. También amenazó con interrumpir las relaciones comerciales, pese a que la política arancelaria corresponde a la Unión Europea y no puede negociarse individualmente con cada Estado miembro.
Horas después, durante su regreso a Washington a bordo del Air Force One, Trump suavizó parcialmente su discurso. Afirmó que España se había «redimido por completo» después de aceptar lo que definió como una importante solicitud económica, aunque no aclaró a qué compromiso concreto se refería.
Ese cambio de tono añade todavía más incertidumbre sobre sus preferencias en la final. Trump podría utilizar la pregunta para volver a lanzar un mensaje político, bromear sobre las tensiones diplomáticas o limitarse a elogiar a las dos selecciones.
Una final con dimensión política

El partido España-Argentina tendrá una audiencia mundial y reunirá en el estadio a dirigentes, empresarios, celebridades y representantes institucionales. La presencia de Trump añade una inevitable lectura política a una cita concebida principalmente como el mayor acontecimiento deportivo del planeta.
España llega a la final después de derrotar a Francia por 0-2, mientras Argentina obtuvo su clasificación ante Inglaterra. El encuentro enfrentará a dos selecciones con estilos, generaciones y trayectorias diferentes, pero también a dos países con relaciones particulares con la Administración estadounidense.
Por ahora, la Casa Blanca no ha revelado a quién apoyará el presidente. La respuesta queda en manos de Trump, que tendrá varias oportunidades para pronunciarse antes del domingo. Lo único seguro es que, gane España o gane Argentina, él estará junto al trofeo cuando el nuevo campeón levante la Copa.

