La crisis sanitaria del MV Hondius suma un nuevo foco de preocupación en Francia. Una pasajera francesa repatriada desde Tenerife tras haber viajado en el crucero afectado por un brote de hantavirus ha dado positivo y su estado de salud ha empeorado durante la noche, según ha confirmado este lunes la ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist. La mujer forma parte del grupo de cinco ciudadanos franceses evacuados del buque y trasladados en avión desde Canarias.
El caso llega en un momento especialmente delicado, cuando varios países europeos tratan de cerrar la fase de evacuaciones y repatriaciones del MV Hondius sin perder el control sobre posibles contactos. Francia ha decidido endurecer sus medidas de aislamiento y vigilancia. El Gobierno sigue de cerca la evolución de una crisis que ya ha dejado fallecidos, casos confirmados y una cadena internacional de contactos bajo supervisión.
Una pasajera francesa, hospitalizada tras dar positivo
La pasajera francesa comenzó a sentirse mal durante el regreso desde Tenerife. Según las informaciones conocidas este lunes, presentó síntomas durante el proceso de repatriación y posteriormente dio positivo por hantavirus. La ministra Stéphanie Rist explicó que la paciente había empeorado durante la noche y que se encontraba bajo atención médica especializada.
Los otros cuatro franceses evacuados del MV Hondius han dado negativo en las primeras pruebas. Aunque las autoridades sanitarias francesas han previsto repetir los análisis para descartar contagios en fase temprana. La evolución del caso preocupa porque vuelve a demostrar la complejidad del brote y la necesidad de mantener el seguimiento durante varios días, incluso cuando los primeros test no ofrecen resultados positivos.
El hantavirus detectado en este brote ha encendido todas las alarmas por su posible vínculo con el virus Andes, una variante conocida por su capacidad excepcional de transmisión entre personas, aunque este tipo de contagio sigue considerándose raro. Esa característica explica la severidad de los protocolos activados y la prudencia de las autoridades europeas.
Francia endurece el aislamiento de los repatriados

El Gobierno francés ha identificado además a 22 ciudadanos franceses considerados contactos de riesgo. Se trata de personas que viajaron en vuelos relacionados con el recorrido de pasajeros expuestos, entre ellos trayectos desde la isla británica de Santa Elena a Johannesburgo y desde Sudáfrica hasta Ámsterdam. Las autoridades francesas han decidido ponerlos en cuarentena para intentar cortar cualquier posible cadena de transmisión.
La situación ha llevado al Ejecutivo francés a reforzar su respuesta. El primer ministro, Sébastien Lecornu, tenía previsto reunir este lunes a los ministros afectados por la crisis del MV Hondius para evaluar el escenario y coordinar nuevas medidas. La portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, defendió en BFMTV que Francia está adoptando algunas de las medidas más estrictas de Europa para romper la cadena de contagios y evitar que el brote salte a la comunidad.
Inicialmente se había hablado de una hospitalización breve para los pasajeros asintomáticos con análisis negativos. Sin embargo, el criterio se ha endurecido. La hospitalización se prolongará al menos durante 15 días antes de continuar el aislamiento en domicilio, siempre bajo control médico. El cambio refleja el temor a que la evolución clínica y epidemiológica del brote sea más incierta de lo previsto.
El MV Hondius sigue bajo vigilancia internacional

El MV Hondius se ha convertido en el centro de una operación sanitaria internacional. El crucero, dedicado a expediciones polares, quedó bajo seguimiento tras detectarse varios casos de hantavirus entre pasajeros y tripulantes. El brote ha causado ya tres fallecimientos, según las informaciones disponibles, y ha obligado a coordinar evacuaciones entre distintos países.
España ha tenido un papel clave en la fase de desembarco y repatriación. El buque llegó a Canarias para permitir la salida controlada de pasajeros, mientras los españoles evacuados han sido trasladados a Madrid para cumplir una cuarentena en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. Como hemos contado en Artículo14, los ciudadanos españoles repatriados iniciaron una cuarentena de 42 días, con seguimiento sanitario estricto hasta el 17 de junio.
La aparición de un positivo francés y el seguimiento de contactos en varios países demuestran que el cierre del operativo marítimo no significa el final de la crisis. El riesgo se desplaza ahora a los controles posteriores: pruebas repetidas, aislamiento, vigilancia de síntomas y reconstrucción de contactos durante los trayectos internacionales.
