Irán

La Policía de la Moral se ‘evapora’ de las calles de Irán: “Cada vez se ve a menos mujeres con velo”

“La mayoría de las mujeres iraníes no quieren llevar velo y han empezado a quitárselo. El Gobierno ha aceptado ya que no puede controlarnos como antes”, explica Mobina, una estudiante de Teherán

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Mujeres iraníes caminan por una calle de Teherán, Irán
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El futuro de la nación y el Estado iraní es todo menos nítido en estos momentos. Tras la reanudación de las hostilidades entre EE UU y la República Islámica de Irán en las últimas horas y unas negociaciones a propósito del programa nuclear del régimen que Trump acaba de dar por rotas, en el día del entierro del ayatolá Jamenei, todo apunta a meses de turbulencias por delante con escenario de fondo de una crisis económica e institucional que no hace sino acentuarse.

Casualidad o causalidad, para los habitantes de Teherán y otras ciudades de la República Islámica no ha pasado desapercibida la ‘desaparición’ de los agentes de la traducida en el exterior como Policía de la Moral -la patrulla de la orientación-, una fuerza dependiente del Ministerio del Interior cuyo objetivo fue durante dos décadas el de velar por el cumplimiento de los códigos indumentarios y de comportamientos propios de la versión del islam defendida por el régimen, de las calles iraníes. Ello se ha traducido en un número cada vez mayor de mujeres desprovistas del hiyab en las grandes localidades.

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Mujeres iraníes caminan junto a los retratos de unas escolares fallecidas en un ataque aéreo en Minab
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Los iraníes sitúan el paulatino retroceso de los agentes del cuerpo hace más de un año, por lo tanto antes de las revueltas antigubernamentales del arranque de 2026. De hecho, la represión con la que el régimen reprimió y acabó liquidando la protesta a finales de enero -dejando miles de muertos y heridos, con cifras aún nunca consensuadas por las distintas instancias- no tuvo incidencia en la evaporación del cuerpo. Observadores y las propias iraníes consultadas -que no ocultan su miedo a las represalias que pudieran derivarse de la publicación de este texto- vinculan el triunfo de la retirada de los agentes de la moral a la insistencia de las mujeres en la defensa de sus derechos individuales.

El hito de Mujer, Vida, Libertad

El indudable hito de la batalla de las iraníes dentro y fuera del país fue el movimiento Mujer, Vida, Libertad, nacido de la cólera popular por la muerte a manos de un grupo de agentes del cuerpo de la moral -que la había detenido por no llevar bien puesto el velo- de la joven Mahsa Amini en septiembre de 2022 en Teherán. Todo apuntaba a que la dureza con la que el régimen trataría de desarticular la protesta liderada por la Generación Z iraní acabaría traduciéndose en un nuevo otoño de conservadurismo obligatorio dictado desde la cúpula del régimen de los mulás.

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Mujeres iraníes caminan por una calle de Teherán, Irán
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No en vano, en el otoño de 2023, y coincidiendo con el primer aniversario de las protestas, el Parlamento iraní aprobaría de manera preliminar el controvertido proyecto de ley denominado Apoyo a la Familia mediante la Promoción de la Cultura de la Castidad y el Hiyab, una norma diseñada específicamente para endurecer drásticamente los castigos contra las mujeres y niñas que no cumplieran con el estricto código de vestimenta islámico. Se temía lo peor.

Sin embargo, la nueva ley no se aplicaría en la práctica como hubieran deseado los legisladores, en gran medida debido a la llegada a la presidencia en julio del año siguiente del actual presidente, Masud Pezeshikian, una figura de carácter liberal que se había mostrado favorable en público a no imponer el velo a las mujeres.

En septiembre de 2024, el mandatario declaró públicamente haber ordenado a los cuerpos policiales que dejaran de confrontar, acosar o atacar a las mujeres en las calles por llevar el velo “mal puesto” o no llevarlo. Con todo, la aplicación de la legislación favorable al velo continúa en muchos entornos oficiales, incluyendo oficinas gubernamentales e instituciones estatales.

TEHRAN (IRAN(Islamic Republic Of)), 30/06/2026.- A woman holds Iran’s national flag at the Valiasr Square in Tehran, Iran, 30 June 2026. Iran says that its delegation will be in Qatar to review some details in the previous agreement with the US, adding that there is no plan for any kind of high-level meetings or direct talks between the United States and Iran in Qatar. Heightened tensions continue in the region following recent exchanges of fire between Iran and the US despite a recently signed agreement. (Estados Unidos, Teherán, Catar) EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH RESTRICTIONS: NO Access Israel Media/Persian Language TV Stations Outside Iran/Strictly No Access BBC Persian/VOA Persian/Manoto TV/Iran International TV. (As mandated by Iran's Directorate General for Foreign Media) --
Una mujer sostiene la bandera nacional de Irán en la plaza Valiasr de Teherán, Irán
EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

“Desde que comenzó la presidencia de Pezeshian la presencia de la Policía de la Moral empezó a disminuir considerablemente y desde hace casi un año en Teherán no hemos visto a ningún agente”, admite a Artículo14 la joven Mobina. Un testimonio semejante comparte con este medio Mojdeh, residente en la ciudad de Karaj (provincia de Elburz), a una treintena de kilómetros al norte de Teherán, de 34 años, respecto a su ciudad: “Por lo general, son muy pocas o prácticamente ninguna las patrullas de esta unidad las que hemos visto en los últimos tiempos”. “Yo empecé a notar esta desaparición de agentes en el verano del año pasado”, admite a Artículo14.

También desde Teherán, Farzaneh, profesora de inglés de 23 años, admite a Artículo14 que “la situación ha mejorado respecto a años anteriores, pero la gente tiene aún miedo de enconrtarse con la Policía de la Moral aunque no se la haya visto en la calle durante mucho tiempo”. 

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Una iraní frente a un mural antiestadounidense en Teherán, Irán
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Lo cierto es que las autoridades del régimen han evitado referirse en público a la cuestión a fin de no avivar los rescoldos de una cuestión divisiva en el seno de la sociedad iraní. “La mayoría de las mujeres iraníes no quieren llevar velo y han empezado a quitárselo. Cada día se ven más mujeres sin hiyab. En la capital son mayoría las que no lo portan y en ciudades más pequeñas también aumenta el número de mujeres sin velo islámico”, explica la estudiante de 26 años residente en Teherán a este medio.

“Ningún representante del gobierno ha hablado del tema, así que no sabemos la razón exacta de este cambio, pero creo que ya han aceptado que no pueden controlar a las mujeres como antes, ni siquiera con la presión de la Policía de la Moral”, concluye la joven en un español impecable. “Los cambios empezaron tan pronto como Raisi se fue de la presidencia. Nadie dio ninguna explicación oficial, pero la gente se dio cuenta gradualmente de que la Policía de la Moral estaba dejando de ser visible y que se había dejado de parar o acosar a las mujeres por no llevar el hiyab como antes”, explica, por su parte, Farzaneh. Con todo, para Mojdeh, residente en Karaj, “respecto al uso del velo, lo que vemos en Teherán es muy diferente a lo que ocurre en las calles de otras capitales de provincia, donde se ven más hiyabs y chadores”.

TEHRAN (Iran (Islamic Republic Of)), 04/05/2026.- An Iranian walks next to a wall painting in a street in Tehran, Iran, 04 May 2026. Iranian Foreign Ministry Spokesman Esmaeil Baghaei criticized the US president's plans on the passage of vessels through the Strait of Hormuz, a day after Donald Trump said that Washington would begin escorting ships through the waterway. (Teherán) EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
Un iraní camina junto a un mural en una calle de Teherán, Irán.
EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Respecto de las razones de fondo de la mayor flexibilidad mostrada por el régimen, el analista político iraní Ehsan Rahimi cree que “el repliegue de la policía de la moral y la autorización de licencias de moto para mujeres no deben leerse como una liberalización ideológica, sino como una adaptación de supervivencia”. “En plena guerra, crisis económica y desgaste interno, el régimen necesita reconstruir legitimidad y evitar nuevos choques sociales. Tras las protestas, la desobediencia femenina se volvió irreversible; por eso intenta absorberla e incluso mostrar mujeres sin velo en su propaganda. No normaliza la libertad: administra concesiones para incorporar una realidad social que ya no puede eliminar”, asevera el especialista en historia iraní vinculado a la Universidad de Alicante.

Para Farzaneh, que enseña lengua inglesa en la capital iraní, “la situación económica es muy mala y ha habido una guerra, por lo que creo que el gobierno no quiere centrarse en imponer el hiyab porque la paciencia de la gente se está acabando”. 

“Es tarde para volver a imponer el control”

Los golpes recibidos por la cúpula política y religiosa del régimen en la última guerra apuntan a la llegada de una generación más joven y radical que la anterior con una posición preponderante de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria. El tiempo dirá si el radicalismo político implica un mayor conservadurismo en lo tocante a temas de la moral. “No creo que esta relajación sea temporal porque, con el enorme aumento del número de mujeres que ya no llevan velo, es demasiado tarde para volver a imponer ese control”, estima Mobina.

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Una iraní mira su móvil después de tres meses sin internet
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“Está ocurriendo algo sin precedentes en estos 47 años. Antes, las autoridades controlaban a las mujeres que llevaban el velo dejando parte del pelo al descubierto, pero seguían llevándolo. Ahora, ¿cómo pueden controlar a una mujer que ni siquiera lleva un velo en el bolso ‘por si acaso’?, concluye la estudiante vecina de Teherán. En cambio, para Mojdeh, residente en Karaj, hay que esperar a ver qué ocurre cuando Pezeshkian abandone la presidencia para saber si el cambio ha llegado para quedarse. “No creo que si la Policía de la Moral ha ido desapareciendo de la calle haya sido a fin de apaciguar los ánimos de la población, sino por falta de medios para imponerse. Veremos dentro de dos años cuando se aproximen las próximas elecciones presidenciales con candidatos como el actual presidente del Parlamento Qalibaf”, reflexiona.