La segunda vuelta presidencial en Colombia llega en un clima de fuerte polarización política. Las cuatro mujeres colombianas consultadas por Artículo14 tienen decidido su voto, pero sus argumentos reflejan dos formas muy distintas de entender el momento que atraviesa el país.
Dos de las entrevistadas respaldan a Abelardo de la Espriella y aseguran que no han modificado su preferencia desde la primera vuelta. María del Pilar afirma que siempre tuvo claro que votaría por él porque representa una alternativa al actual Gobierno. A su juicio, la gestión de Gustavo Petro ha sido “catastrófica” y “lo peor”. María Claudia coincide en esa valoración y define estos cuatro años como “un gobierno nefasto”, motivo por el que tiene “muy claro” lo que quiere para Colombia.
En cambio, Laura mantiene su apoyo a Iván Cepeda. Explica que se ha mantenido “firme desde la primera vuelta” porque considera que representa la continuidad de un proyecto político necesario para el país. Una cuarta entrevistada tampoco ha cambiado de opinión y observa la campaña con cierta distancia, describiéndola como “la contienda electoral más dura que he visto por las disputas políticas de ambos contrincantes”.

¿Un riesgo para las mujeres?
Las opiniones sobre Abelardo de la Espriella también son muy diferentes. Mientras hay muchas que cuestionan algunas de sus polémicas declaraciones machistas, las votantes conservadoras rechazan esas acusaciones. María del Pilar sostiene que se trata de “desinformación” promovida por sus adversarios políticos y asegura que no cree que pueda convertirse en un problema para las mujeres.
María Claudia va más allá y defiende que la trayectoria profesional del candidato demuestra precisamente lo contrario. Recuerda su participación en casos judiciales relacionados con la violencia contra las mujeres y afirma que “la historia nos demuestra que para nada es machista”. A su juicio, se trata de “una persona preparada”, con “carácter” y capacidad para rodearse de equipos competentes.
Desde la otra orilla ideológica, Laura considera que la preocupación expresada por distintos organismos internacionales está “plenamente justificada”. Según explica, el candidato genera “alertas serias, muy muy serias” en cuestiones relacionadas con el género y las minorías. En su opinión, existe “mucho riesgo” para las mujeres porque promueve posiciones “ultraconservadoras” que pueden afectar a la diversidad y a los avances en igualdad.

“Colombia no se merece la continuidad de este régimen”
Las mayores diferencias aparecen al valorar el balance del Gobierno de Gustavo Petro. María del Pilar considera que la situación del país ha empeorado notablemente durante los últimos cuatro años. Afirma que “se multiplicó la guerrilla en el país”, que ha regresado el miedo a desplazarse por determinadas zonas y que las políticas del Ejecutivo han fortalecido a los grupos armados ilegales. Por ello, defiende que Colombia necesita recuperar una política de “mano dura”.
María Claudia comparte esa preocupación por la seguridad. Asegura que la situación es “crítica”, que “regresaron los secuestros” y que amplias zonas del territorio están bajo influencia de grupos ilegales. También critica el estado del sistema sanitario, que califica de “pésimo”, y considera que tanto la educación como el deporte han sufrido retrocesos durante esta legislatura.
Sin embargo, Laura rechaza esa visión y defiende la continuidad del proyecto político iniciado por Petro. Lo ve como “la consolidación de una transición democrática y social”. A su juicio, el programa de Iván Cepeda permitiría avanzar en reformas sociales, en la implementación de los acuerdos de paz y en la protección de los territorios más afectados por la violencia.

Otra de las entrevistadas reconoce que algunas decisiones del actual Gobierno “han funcionado y trajeron cambios positivos”, aunque recuerda que “en todo gobierno, sea del partido que sea, siempre habrá desventajas para la población”. En su opinión, “tener contentos a todos no es fácil”.
La pregunta sobre qué ocurrirá después de la segunda vuelta vuelve a evidenciar la fractura política que atraviesa Colombia. Para María del Pilar, una victoria del continuismo sería “lo peor que le puede pasar a Colombia” y podría llevar al país a convertirse en “otra Venezuela”. “Estamos muy esperanzados que gane el de derecha y terminar con esta horrible noche”, afirma.
María Claudia también cree que supondría un nuevo retroceso y sostiene que “Colombia no se merece la continuidad de este régimen”.
Por el contrario, Laura considera que una victoria de Iván Cepeda permitiría profundizar en las reformas sociales, avanzar en el cumplimiento de los acuerdos de paz y reforzar la defensa de los derechos humanos en las regiones más golpeadas por el conflicto.
Al borde la votación, las cuatro mujeres coinciden únicamente en una cuestión: el país se enfrenta a una elección decisiva. Sus testimonios reflejan una sociedad dividida entre quienes desean un cambio de rumbo y quienes creen que el proyecto iniciado hace cuatro años todavía necesita tiempo para consolidarse.

