Invasión rusa

Laura Loomer, de la propaganda del Kremlin al abrazo de Zelenski

La polémica influencer MAGA, que durante años cuestionó el apoyo a Ucrania, viaja a Kyiv y reconoce públicamente haber estado equivocada

Laura Loomer
Laura Loomer se come una hamburguesa en el McDonald´s más antiguo de Kyiv
X/Laura Loomer

La activista de extrema derecha Laura Loomer se ha reunido con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en el Palacio Mariinski, la residencia ceremonial del mandatario, según confirmaron dos funcionarios de la oficina presidencial citados por Financial Times. El encuentro corona un giro que ha sorprendido tanto a sus seguidores como a analistas del movimiento MAGA. Hasta hace poco, Loomer describía a Ucrania como un país corrupto, indigno del apoyo estadounidense y liderado por un “apologista yihadista”. Ya no.

Loomer, una de las influencers favoritas del presidente Donald Trump, acaba de abandonar las narrativas afines al Kremlin para elogiar la resistencia ucraniana frente a la agresión rusa. La polémica estadounidense, ha viajado a Kyiv esta semana para mostrar su solidaridad con el país. “Sí dije esas cosas sobre Ucrania y Zelenski y no voy a borrar mis publicaciones porque me he dado cuenta de que estaba equivocada“, escribió en X desde la capital ucraniana.

De Bucha a la catedral bombardeada

Según contó ella en sus redes, y confirmaron medios locales como The New Voice of Ukraine, Loomer visitó fosas comunes en Bucha y presenció de primera mano los ataques con misiles rusos contra la capital. Esta experiencia en primera persona le ha llevado a reconocer públicamente haber sido engañada por campañas de desinformación rusas. “Durante mucho tiempo estuve en contra de Ucrania y seguí repitiendo estos argumentos, pensando que estaba diciendo lo correcto. Pero ni siquiera me daba cuenta de cuánto me estaban manipulando emocionalmente con propaganda en línea“, reconoció Loomer.

Laura Loomer
El vídeo de Laura Loomer desde la catedral bombardeada por Putin
X/Laura Loomer

Sergiy Kyslytsya, primer viceministro de la oficina presidencial ucraniana, recibió a Loomer y la acompañó por los terrenos casi milenarios del Kyiv-Pechersk Lavra, uno de los sitios más sagrados de la fe ortodoxa oriental. La visita se produjo un mes después de que un ataque ruso con drones dañara el techo de una de las catedrales del monasterio con fuego.

Loomer publicó un vídeo desde el interior de la catedral, a la que calificó de “absolutamente preciosa” e “increíble”, según el diario británico. “Los rusos dispararon dos drones Shahed contra este monasterio”, señaló mientras mostraba las ventanas tapiadas de la cúpula. Cuestionó además el discurso religioso del Kremlin: “Vladimir Putin retrata constantemente a Rusia como una especie de salvadora del cristianismo… si tanto le importa el cristianismo, ¿por qué atacaría con drones el monasterio más antiguo de Ucrania?”, indicó desde el templo. “Putin atacó con drones a Jesucristo”, zanjó Loomer.

Loomer también visitó el primer McDonald’s de Ucrania, inaugurado en Kyiv en 1997 como símbolo de apertura postsoviética hacia Occidente, y que ha sufrido daños estructurales al menos siete veces desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, según recordó la polémica influencer. En un largo post en sus redes, vinculó la destrucción de espacios comerciales con las tensiones geopolíticas más amplias. “El McDonald’s de Kyiv no es un daño colateral. Es el ataque deliberado contra una sociedad que intenta vivir con normalidad y libre del comunismo”, escribió Loomer.

Loomer posó frente a edificios destruidos por misiles rusos mientras se comía una hamburguesa. Aprovechó para elogiar la “resiliencia ucraniana” que, según sus palabras, “permanece intacta”. Este tipo de post tan favorables han hecho posible no sólo que se vea con altos cargos ucranianos, sino finalmente también con el propio presidente Zelenski.

Las razones exactas detrás del cambio de postura de Loomer no están del todo claras. “Para quienes preguntan, no, el gobierno de Ucrania no pagó mi viaje”, escribió en X.

“Es realmente importante que Laura Loomer esté en Ucrania y vea las cosas con sus propios ojos, tal y como son. No hay mejor forma de formarse una opinión fundamentada que a través de la experiencia personal, que permite hacer frente a la propaganda rusa”, valoraron desde la oficina del presidente Zelenski.