Escalada

Netanyahu pretende recuperar la confianza de Trump en su visita a Washington

Tras las discrepancias por la estrategia a seguir en la guerra contra Irán, el presidente estadounidense tildó de “loco” al primer ministro israelí. Netanyahu no remonta en las encuestas de cara a las elecciones de octubre en Israel

Durante el primer mandato de Donald Trump, Benjamin Netanyahu colgó enormes carteles electorales por todo Israel presumiendo de jugar en “otra liga” estrechando la mano de su gran aliado. Pero este martes, Bibi entrará en la Casa Blanca en un ambiente enrarecido. Recientemente, Trump lo tildó de “loco” durante una tensa llamada telefónica por sus discrepancias por la estrategia a seguir en la guerra contra Irán. La “otra liga” es cosa del pasado.

Ambos líderes atraviesan una situación doméstica delicada. Al presidente estadounidense, el precio de la guerra contra el régimen iraní, que comportó un drástico incremento del precio del petróleo, le supuso un deterioro de su popularidad, que podría pasarle factura en las elecciones de medio mandato de noviembre. Por su parte, Netanyahu no logra levantar cabeza en las encuestas, donde su principal opositor, el ex general del Ejército israelí Gadi Eizenkot, cada vez figura mejor posicionado para liderar una alternativa de gobierno.

Yemen
El presidente de EE UU, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mientras los partidarios de los hutíes organizan una protesta contra Arabia Saudí en Saná, Yemen
Efe

“Me embarco con una clara misión: asegurar la seguridad, la fuerza y el futuro de nuestro querido estado de Israel”, aseveró el premier hebreo antes de poner rumbo a Washington. El frente de Irán estará en lo más alto de la agenda. A nivel interno, Netanyahu buscará demostrar que sigue cooperando codo con codo con el presidente del país más poderoso del mundo. La histórica alianza Estados Unidos-Israel está cada vez más en entredicho, e incluso voces de peso dentro del Partido Republicano, con el vicepresidente JD Vance al frente, se animan a criticar en público las decisiones del gobierno israelí en materia de seguridad.

Los escollos ante Irán

Trump y Netanyahu siguen teniendo perspectivas distintas respecto al futuro de Irán. El líder israelí pretendía llegar hasta el final, con la intención de debilitar al máximo o incluso hacer caer al régimen de los ayatolás, una misión que se demostró prácticamente imposible. Por su parte, el presidente estadounidense demostró con la firma del “acuerdo de entendimiento” con Irán su voluntad de zanjar la guerra para reanudar el libre flujo de petróleo por el Estrecho de Ormuz.

Guerra
Manifestantes contra la guerra con máscaras del presidente estadounidense Donald Trump y Benjamin Netanyahu
EFE/EPA/JEON HEON-KYUN

“A Trump le interesa lograr el acuerdo. Israel no quiere oir hablar de ello, por lo que los intereses no están alineados”, aclaró Danny Citrinowicz, ex comandante de inteligencia israelí, al New York Times. Tras la guerra iniciada el 28 de febrero, ni se logró el objetivo de desbaratar el programa nuclear y de misiles balísticos iraní, ni lograr imponer un régimen alternativo en Teherán.

Si bien la tensión continua vigente entre Estados Unidos e Irán, que siguen intercambiando golpes militares en Oriente Medio, Israel ha quedado fuera de la fotografía. Tras la firma del pacto, las bases que apoyan a Netanyahu y sus voceros mediáticos criticaron duramente a la administración Trump, tras asumir que los intereses de ambos líderes y países son divergentes.

Trump
El presidente de EE UU, Donald Trump, entra junto a Netanyahu en la reunión en Miami
Efe

Tras las duras palabras de Trump contra el dirigente israelí, a quien consideró “un tipo muy difícil”, Netanyahu mantuvo silencio. Ahora, recuperar la buena sintonía con el presidente estadounidense podría ser su último recurso para intentar impulsar su lastrada popularidad. Pero Washington demostró nuevamente que va por libre: la semana pasada firmó un acuerdo con Arabia Saudí, que permitirá a la monarquía árabe iniciar su propio programa nuclear, algo que preocupa mucho en el estado judío.

Quién influye en quién

“Está claro que Trump no está interesado en dar la impresión de que lo hace (estrategia frente a Irán) en colaboración con Netanyahu, porque eso parecería una repetición de la empresa fallida”, remarcó Itamar Rabinovich, exembajador israelí en Estados Unidos. Si bien Bibi logró influir en el pasado en las decisiones bélicas del líder republicano, se asume ahora que el único escenario de participación de Israel en el conflicto se daría si Irán renueva los disparos de misiles contra el estado judío.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo israelí, Benjamín Netanyahu, en el Parlamento israelí (Knéset) en Jerusalén
EFE/ Oficina del primer ministro israelí

Las discrepancias entre Trump y Netanyahu no se limitan a Irán. Washington ha condicionado la libertad de actuación del ejército israelí en el Líbano para intentar eliminar la amenaza de Hizbulá, y exige a su vez la retirada de sus tropas del territorio libanés y del sur de Siria. Además, el “plan de paz” de Gaza impulsado por Trump sigue en punto muerto, mientras en Cisjordania la tensión se dispara día a día por los incesantes ataques impunes de colonos judíos contra civiles palestinos. La venta de cazas de combate F-35 estadounidenses a Turquía generaron también recelo en Israel, que asume que su supremacía militar en Oriente Medio está cada vez más en entredicho.

La única baza que esgrime ahora Netanyahu es la de ser un líder que se reúne habitualmente con Trump. “Pocos aliados se han reunido con tanta frecuencia y pocas alianzas han logrado tanto en tan poco tiempo. El presidente Trump y el primer ministro debatirán los temas cruciales de nuestro tiempo y cómo aprovechar nuestra gran alianza para ganar la guerra y forjar una paz duradera”, aclaró el portavoz del premier israelí. La visita de Netanyahu se produce justo cuando Estados Unidos ha dado a entender que se está preparando para una escalada significativa en Irán.