Día internacional

Por primera vez el mundo conmemorará a las mujeres y niñas indígenas

Naciones Unidas reconocerá este 5 de septiembre una fecha que los movimientos indígenas reivindican desde hace más de cuatro décadas

Naciones Unidas reconocerá este 5 de septiembre una fecha que los movimientos indígenas reivindican desde hace más de cuatro décadas. El reconocimiento llega acompañado de la exigencia de que la visibilidad se traduzca en financiación, participación y capacidad de decisión.

Han tenido que pasar más de cuatro décadas para que una fecha nacida de la movilización de las propias mujeres indígenas alcance reconocimiento institucional internacional. Este 5 de septiembre, Naciones Unidas conmemorará oficialmente por primera vez el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Indígenas, una jornada que organizaciones y movimientos indígenas ya habían establecido como espacio de reivindicación y reconocimiento.

La conmemoración supone un paso simbólico, pero sus impulsoras quieren evitar que se quede únicamente en eso. El Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI) ha aprovechado este primer reconocimiento oficial para  reclamar medidas concretas a gobiernos, organismos internacionales y agencias de cooperación. Entre sus principales demandas figuran el acceso directo a financiación, una participación efectiva en las decisiones que afectan a sus comunidades y la aplicación de la Recomendación General 39 de la CEDAW, dedicada específicamente a los derechos de las mujeres y niñas indígenas.

El salto de la reivindicación al calendario oficial llega mientras persisten importantes desigualdades. Según los datos recogidos por FIMI, alrededor de 238,4 millones de mujeres indígenas viven actualmente en el mundo y un 18,3% subsiste con menos de 1,90 dólares al día, frente al 6,8% entre la población no indígena. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, la informalidad laboral entre la población indígena se sitúa en el 82,6%.

“Detrás de estas cifras hay mujeres y niñas indígenas que siguen encontrando barreras para estudiar, acceder a servicios de salud, tener un trabajo digno o participar en las decisiones que afectan sus vidas”, advierte Teresa Zapeta, directora ejecutiva de FIMI. Para Zapeta, el reconocimiento de la ONU puede contribuir a modificar esa realidad, aunque su importancia dependerá finalmente de su traducción en “políticas, recursos y oportunidades”.

Una reivindicación con más de 40 años de historia

El 5 de septiembre no es una fecha escogida al azar. Recuerda a Bartolina Sisa, lideresa aymara que participó en la resistencia indígena contra el dominio colonial y fue ejecutada el 5 de septiembre de 1782. Desde 1983, movimientos indígenas conmemoran su muerte y han convertido su figura en símbolo de liderazgo y resistencia.

El reconocimiento internacional es también resultado de décadas de organización. Desde la participación de mujeres indígenas en la Conferencia de Pekín de 1995 hasta la construcción posterior de redes internacionales, sus organizaciones han buscado ocupar espacios de los que históricamente habían quedado apartadas. Solo a través de la Escuela Global de Liderazgo de FIMI se han formado ya más de 140 lideresas procedentes de 40 países. “Nos organizamos porque era necesario hacernos visibles, ser escuchadas y ser respetadas”, resume Tarcila Rivera Zea, fundadora y presidenta de FIMI.

En la celebración de este año, FIMI entregará en Camboya la 14ª edición del Premio al Liderazgo de Mujeres Indígenas, que reconocerá cuatro proyectos desarrollados en India, Kenia, Fiji y Ecuador. Las iniciativas utilizan herramientas tan distintas como el fútbol, el hockey o los juegos ancestrales para mantener a las niñas vinculadas a la educación, acompañar a supervivientes de violencia, proteger los ecosistemas o transmitir conocimientos culturales entre generaciones.

La ceremonia estará encabezada por la lideresa y activista Joan Carling, quien insiste en que las mujeres indígenas no son únicamente receptoras de políticas de ayuda, sino creadoras de respuestas desde sus propios territorios. El siguiente reto será conseguir que esas soluciones dispongan también de recursos y capacidad de decisión.

La agenda continuará el 9 de septiembre en Nueva York, donde FIMI y ONU Mujeres reunirán a representantes estatales, sociedad civil y lideresas de Asia, África, América, el Pacífico y el Ártico. Después de cuarenta años reclamando un día propio, el 5 de septiembre ya figura en la agenda internacional.

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