La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, pasa a la ofensiva contra su vecino del norte. Esta semana, el Gobierno de México anunció que solicitará a los fiscales de Estados Unidos abrir investigaciones criminales para esclarecer los detalles que provocaron la muerte de ciudadanos mexicanos bajo custodia de las autoridades migratorias norteamericanas.
“No podemos mantener los ojos cerrados ante los mexicanos que han muerto”, declaró Sheinbaum furiosa durante una rueda de prensa. “Hemos tomado la decisión de presentar una denuncia formal ante los fiscales estatales y federales de Estados Unidos contra quien resulte responsable de lo que consideramos homicidios o, en otros casos, de violaciones de los derechos humanos”, declaró la presidenta.

Se estima que desde que Donald Trump ordenó endurecer la política migratoria del país, que resultó en redadas, detenciones y homicidios de inmigrantes, 14 ciudadanos mexicanos han muerto bajo custodia del Immigration and Customs Enforcement (ICE), y otros tres habrían muerto durante violentas operaciones de arresto. La decisión de Scheinbaum llegó tras conocerse el asesinato a tiros de Lorenzo Salgado Araujo (52 años) durante una redada en Houston.
El ICE se ha convertido en un foco de controversia porque concentra poder para detener y deportar migrantes dentro de Estados Unidos, y en los últimos años ha sido señalado por operativos agresivos, uso de tácticas cuestionables y posibles abusos de derechos civiles. Diversos medios también han vinculado su actuación reciente con muertes bajo custodia, además de críticas por malas condiciones en los centros de detención y por un clima de temor en comunidades migrantes.

Se acusa al ICE de actuar mucho más allá de la frontera -en barrios y ciudades del interior-, donde sus redadas son más visibles y traumáticas. El cuerpo es acusado de separar familias, detener personas en situaciones muy polémicas y usar métodos considerados desproporcionados. En los centros de detención se han producido graves denuncias por abusos y atención inadecuada de presos. Para los críticos del gobierno, dicho cuerpo se ha convertido en el brazo de Trump para aplicar su dura política migratoria.
El ministro de exteriores mexicano Roberto Velasco explicó que su país ya había emitido protestas diplomáticas en protesta por los asesinatos, pero que los repetidos intentos de dialogar con las autoridades estadounidenses habían fracasado. “Vamos a ir más allá de la vía diplomática y acudiremos directamente a la fiscalía estadounidense para presentar denuncias sobre estos incidentes, solicitando que se investiguen como delitos”, declaró a la prensa.

La muerte de Salgado este miércoles resucitó la indignación contra ICE a ambos lados de la frontera. En la noche del miércoles, cientos de personas se congregaron en Houston en solidaridad con el asesinado y su familia. El hombre llevaba 35 años residiendo en EE UU y no tenía antecedentes penales. Fue disparado cuando estaba dirigiendo a su equipo de trabajo a una obra. Se encontraba entonces en proceso para legalizar su estatus en el país.
Según el Departamento de Seguridad Nacional, Salgado Araujo desobedeció las órdenes de los agentes durante un control migratorio e intentó embestir a un agente con su vehículo, lo que provocó que este abriera fuego. Su familia niega esta versión y, junto con organizaciones de derechos civiles, exige que las autoridades publiquen el vídeo del incidente.
Es más, su familia denuncia que aún no ha recibido el cuerpo de Lorenzo Salgado. Tampoco han podido aún organizar su funeral.
La agencia Reuters informó que la muerte de Salgado Araujo eleva a al menos seis el número de personas fallecidas por disparos durante operaciones de control migratorio en Estados Unidos desde que Trump asumió la presidencia en enero de 2025. Otro mexicano murió este abril bajo custodia de ICE.
Muertes de mexicanos bajo custodia
“La reiterada ocurrencia de muertes bajo custodia es inaceptable y revela graves deficiencias en los centros de detención del ICE, que son incompatibles con las normas de derechos humanos y la protección de la vida humana”, escribió el ministerio de Exteriores mexicano. El número de muertes bajo custodia del ICE también ha aumentado drásticamente. 32 detenidos fallecieron en 2025, en comparación con once en 2024, según el portal web de la agencia.
En respuesta a una solicitud de Reuters, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos afirmó que no ha habido un aumento en la tasa de muertes de detenidos bajo la Administración Trump y que “todos los detenidos reciben el debido proceso completo y se les proporcionan comidas adecuadas, agua, tratamiento médico y tienen oportunidades de comunicarse con sus familiares y abogados”.

