Claudia Tacoronte todavía respiraba cuando varias personas llegaron hasta ella. Habían transcurrido apenas unos minutos desde que la estudiante española de 21 años había sido atacada con un arma blanca en la Casa de la Cultura de Cuautía, en el estado mexicano de Morelos.
La ambulancia, según las declaraciones para el diario El Universal de quienes trataron de auxiliarla, tardó al rededor de 20 minutos, pese a que las instalaciones de la Cruz Roja se encuentran a pocas calles del lugar. Una de las mujeres que permaneció junto a Claudia está convencida de que aquel tiempo fue decisivo.
“Si hubiera llegado en cinco minutos, yo siento que sí se salva”, ha relatado para el medio mexicano.
Así fue el ataque a Claudia Tacoronte
El ataque se produjo alrededor de las 20.49 del sábado 12 de septiembre. Claudia había salido al patio mientras se celebraba un encuentro relacionado con la medicina tradicional. Las imágenes de las cámaras de la zona muestran a un hombre aproximándose al inmueble, detenerse frente a la entrada y continuar inicialmente su camino. Segundos después, da media vuelta y entra.
Según la reconstrucción ofrecida por los testigos, el agresor atacó una sola vez a la española con un cuchillo en el abdomen y huyó inmediatamente después. La gravedad de la herida dejó a la joven prácticamente incapaz de hablar.

Los minutos tras el ataque
La testigo ha contado cómo llegó hasta Claudia aproximadamente tres minutos después del ataque. Salió entonces a pedir ayuda y consiguió contactar con el servicio de emergencias en torno a las 20.54. Después regresó junto a la estudiante.
“Hija, tranquila”, recuerda haberle repetido mientras le sujetaba la mano. Claudia respiraba con enormes dificultades. Otra mujer permaneció junto a ella rezando y una tercera intentó controlar su pulso. Los presentes esperaban la llegada de los servicios sanitarios mientras trataban de mantenerla consciente. La mujer quiso dejar un mensaje en su declaración para la familia de la víctima: “Nunca dejamos a tu hija sola”. Cuenta que al rededor de una decena de personas permanecieron allí: unas telefoneaban
La testigo calcula que la ambulancia necesitó unos 20 minutos para llegar. Claudia no pudo resistir hasta recibir la asistencia necesaria. Una de las mujeres presentes asegura que la joven sobrevivió aproximadamente diez minutos después de sufrir la herida.
La tragedia también expone la ausencia de vigilancia en la Casa de la Cultura. Vecinos de la zona aseguran que durante años hubo un policía encargado de custodiar el recinto

El sospechoso Francisco Javier “N”
Mientras continúan las preguntas sobre lo ocurrido al rededor del ataque, la investigación se centra ahora en Francisco Javier “N”, conocido en el barrio como El Trompas o El Paco. La Fiscalía de Morelos ha difundido su ficha de búsqueda y lo señala como probable responsable del feminicidio.
El fiscal de Morelos, Fernando Blumenkron confirmó además que existe una orden de aprehensión contra el sospechoso. Las cámaras de seguridad y la información proporcionada por ciudadanos han resultado claves para orientar la investigación, aunque las autoridades continúan reuniendo pruebas que permitan sostener la acusación judicial.
Vecinos citados por los medios mexicanos aseguran haber reconocido al hombre después de que se hiciera pública su imagen. Además, las grabaciones de otro robo cometido en esa misma mañana muestran a un individuo con ropa aparentemente coincidente con la que llevaba el hombre captado en las inmediaciones de la Casa de la Cultura. La Fiscalía mantiene abierta la búsqueda del sospechoso.

Las universidades españolas revisan sus programas de movilidad
El asesinato también ha provocado una revisión de los programas de intercambio entre universidades españolas y mexicanas. La joven, natural de Gran Canaria y estudiante de la Universidad de Granada, se encontraba en Morelos dentro de un programa de movilidad internacional que debía prolongarse durante un año.
Las primeras decisiones ya se han producido. La Universidad de Granada y la Universidad de La Laguna han suspendido temporalmente la movilidad de estudiantes con Morelos, mientras que otros centros, como la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Extremadura, mantienen por ahora sus convenios. La UGR también ha activado apoyo psicológico para sus estudiantes y ha puesto sus recursos a disposición de la familia y de las autoridades consulares españolas en México.

La Universidad de Jaén ha anunciado que revisará sus acuerdos internacionales teniendo en cuenta no solo el país de destino, sino también la universidad y la zona concreta en la que permanecerán sus estudiantes. La Universidad de Zaragoza está haciendo una evaluación similar respecto a México, donde actualmente tiene alrededor de 80 alumnos.
La preocupación adquiere especial relevancia porque Morelos ya figuraba entre las zonas de México sobre las que el Ministerio de Asuntos Exteriores español mantenía advertencias de seguridad. Este elemento será ahora uno de los factores que las instituciones académicas deberán valorar al estudiar la continuidad de sus intercambios.
México, además, es un destino importante dentro de la movilidad universitaria española. Según los últimos datos disponibles del Sistema Integrado de Información Universitaria, 713 estudiantes españoles de grado o máster estudiaron allí durante el curso 2023-2024, de los cuales 425 eran mujeres. La Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) ha reclamado que se esclarezca cuanto antes el asesinato y ha defendido que ninguna mujer debería ver limitada su posibilidad de estudiar, viajar o desarrollar su proyecto vital por miedo a sufrir violencia.

