El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia que, según afirmó, otorga a Washington el control permanente de la seguridad y otras necesidades del territorio autónomo danés.
Trump afirmó en un mensaje publicado en su red Truth Social que el acuerdo permitirá a Estados Unidos tener “para siempre” la responsabilidad de garantizar la seguridad de Groenlandia y de EEUU, además de indicar que ningún adversario estadounidense podrá establecer una base o presencia militar en la isla ni realizar inversiones sensibles sin la autorización expresa de Washington.
“Este es un acuerdo de vida indefinida, no tiene fin”, afirmó Trump, quien agregó que Estados Unidos comenzará “inmediatamente” el proceso para desarrollar una importante presencia militar en Groenlandia y que trabajará con los habitantes de la isla en el desarrollo y construcción de esas instalaciones.
Sin embargo, un comunicado conjunto difundido este viernes por los Gobiernos de Dinamarca y Groenlandia señala que los tres Gobiernos esperan poder firmar el acuerdo la próxima semana, coincidiendo con la Asamblea General de Naciones Unidas. El documento precisa además que, una vez firmado, el pacto deberá pasar por los procedimientos parlamentarios necesarios para entrar en vigor.
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha insistido en que Estados Unidos necesita controlar Groenlandia por razones de seguridad nacional y el 20 de enero, día de su investidura, afirmó que Washington necesitaba hacerse con la isla para garantizar la seguridad internacional. En marzo llegó a decir que no descartaba el uso de la fuerza militar para lograrlo.

¿Qué consta en el acuerdo?
Aunque el contenido íntegro del acuerdo no ha sido difundido todavía, fuentes estadounidenses aseguran que garantiza a Estados Unidos un papel permanente en la seguridad de Groenlandia y que se prohibirá a cualquier adversario de Washington tener presencia militar o inversiones no autorizadas en la isla.
De acuerdo con Washington, el pacto otorga a Estados Unidos la capacidad de “hacer lo necesario en Groenlandia” para garantizar la seguridad de la isla y de Estados Unidos, incluida la presencia permanente en la isla y los derechos de sobrevuelo, además de permitir aumentar el número de bases estadounidenses si fuera necesario.
Actualmente, Estados Unidos solo cuenta con una base militar en la isla, la de Pituffik, después de décadas de reducción de su presencia, aunque las autoridades danesas han señalado que esa política fue una decisión de Washington.
El nuevo acuerdo prohíbe explícitamente la presencia en Groenlandia de bases de cualquier país que no forme parte de la OTAN, por lo que ni China ni Rusia podrían establecer bases ni desplegar tropas en la isla.
El pacto, también según Washington, es permanente y seguirá aplicándose incluso en caso de una eventual independencia de Groenlandia, cuyo pueblo tiene reconocido el derecho a la autodeterminación respecto de Dinamarca.
¿Qué dicen Dinamarca y Groenlandia?
Los Gobiernos danés y groenlandés confirmaron en un comunicado que pretenden firmar la próxima semana un acuerdo con Estados Unidos para “fortalecer la seguridad” en la isla ártica, del que no ofrecieron mayores detalles.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, celebró la “buena perspectiva” de un acuerdo que “fortalezca la seguridad en común” y que, al mismo tiempo, “reconozca la soberanía y la integridad territorial” de Dinamarca y el “derecho del pueblo de Groenlandia a la autodeterminación”.
En la misma nota, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, agregó que el acuerdo “reconoce los intereses” de la isla, así como su “lugar en la cooperación internacional”.
¿Por qué ahora?
Groenlandia, con unos 56.000 habitantes, ha ganado importancia estratégica por el aumento de la competencia en el Ártico, el deshielo, que abre nuevas rutas marítimas, y el interés por sus recursos minerales, incluidos materiales críticos.
Washington teme que Rusia amplíe su actividad militar en la región y que China gane influencia mediante inversiones en minería, puertos, aeropuertos o telecomunicaciones. Trump, que ya mostró interés por la isla durante su primer mandato (2017-2021), generó una crisis a principios de este año al insistir en comprarla o incluso invadirla militarmente, algo que fue rechazado tanto por Nuuk como por Copenhague y que puso a la OTAN en una situación delicada, dado que la alianza debería proteger ese territorio en caso de ataque estadounidense.
En enero, el republicano anunció un acuerdo marco para llegar a un entendimiento y, desde entonces, ha rebajado su retórica sobre la isla, hasta el anuncio del acuerdo definitivo este viernes.

