Sin todavía rúbrica definitiva ni contenido explícito desvelado sobre el acuerdo de paz con Irán, Donald Trump ya pasa página de Oriente Medio y vuelve a centrar el foco en Ucrania, la primera guerra que prometió solventar tras su retorno a la Casa Blanca. Durante la cumbre de líderes del G7 celebrada en Francia, el presidente estadounidense insistió de nuevo en que Irán “nunca obtendrá armas nucleares”, y reiteró en público sus críticas hacia Benjamin Netanyahu, tras asegurar que Israel “debe ser más responsable” en Líbano.
Tras un mantener un cara a cara improvisado con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, Trump consideró que Estados Unidos “pronto estará disponible” para reimponer sanciones sobre el petróleo ruso. Johann Wadephul, ministro de Exteriores alemán, sugirió durante el encuentro que las conversaciones para intentar solventar la guerra en Ucrania podrían empezar antes del final del verano.

Animado por el supuesto avance para desencallar el gran conflicto de Oriente Medio, Trump aprieta ahora a su homólogo ruso Vladimir Putin, a quien insta a “lograr un acuerdo” tras pasar más de cuatro años desde el inicio de la ofensiva contra Ucrania, donde el Ejército ruso sigue encallado en el frente y sigue perdiendo a miles de combatientes cada mes.
First multilateral meeting today – the G7–Ukraine format at the G7 Summit. I thank @EmmanuelMacron, @MarkJCarney, @bundeskanzler, @GiorgiaMeloni, @takaichi_sanae, @Keir_Starmer, @POTUS, @eucopresident, @vonderleyen, for participating and for the strong ideas on how to force… pic.twitter.com/rsSsEOzr2D
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) June 16, 2026
Reforzado por los comentarios del presidente estadounidense, Zelenski volvió a exigir a los líderes occidentales presentes más ayuda para combatir al enemigo ruso. “Las prioridades están claras: más defensas aéreas, así como licencias para producirlas, paquetes de apoyo para el invierno, y redoblar la presión sobre Rusia. Lo más importante es que EE UU muestra su voluntad de proveer”, declaró. Y recordó: “Rusia debe aprender que esta guerra jamás se normalizará”.

Un día antes del inicio de la cumbre del G7, ataques rusos sobre Kyiv y Járkiv dejaron 11 muertos, así como daños en una importante catedral de la capital ucraniana. Un dron ucraniano mató a tres personas en la ciudad rusa de Tula, y en Kiev 140.000 personas se quedaron sin electricidad como consecuencia de los bombardeos. Ante este panorama, el premier británico Keir Starmer sugirió durante la conferencia que se debe “ahogar” los beneficios de Rusia con más sanciones y aportar más ayuda económica a Ucrania para contener la ofensiva.
It is always important to coordinate positions.
____Завжди важливо координувати позиції.
🇺🇦🇺🇸 pic.twitter.com/pkaU9WTx8e
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) June 16, 2026
Trump da carpetazo a Irán
Los planes de Trump para avanzar rápido planes de paz por el mundo podrían encallarse en Líbano, donde en la tarde del martes cuatro personas murieron tras múltiples bombardeos israelíes en la región de Nabatiya. Irán insiste en que el “memorando de entendimiento” pactado con Estados Unidos debe incluir el frente libanés, donde las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y Hizbulá, la milicia proxy del régimen iraní, siguen combatiendo pese a los supuestos avances del plan de paz.

Abbas Aragchi, ministro de Exteriores iraní, recordó que el pacto con Washington incluye un “inmediato y permanente fin de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano”. Dicho país se ha convertido en una pieza clave del entramado estratégico iraní en la región, dado que Hizbulá opera de facto como un brazo armado del régimen de los ayatolás, capaz de golpear a Israel desde su frontera norte.
¿Se retirarán las tropas de Israel?
Oficiales estadounidenses insinuaron que las fuerzas israelíes desplegadas en Líbano podrían permanecer sobre el terreno, y que el derecho a la autodefensa de Israel no es parte del acuerdo con Irán. Para Trump, lo que ocurre en territorio libanés es “una guerra menor”, y desde el estado judío crece la frustración ante Benjamin Netanyahu, que con su estrategia de guerra eterna no ha logrado eliminar las amenazas de seguridad que siguen presentes en todas las fronteras.
Consciente de que la retirada militar de Líbano y el fin de todas las guerras podría comportar su muerte política, Netanyahu ya avanzó en una rueda de prensa el martes que las FDI no se retirarían pese al acuerdo con Irán. Sobre el terreno, oficiales israelíes filtraron a la prensa local que se ordenó limitar significativamente sus operaciones en poblados chiíes en suelo libanés.
“El presidente Trump sabe que Líbano es mucho más importante para Irán que para él. Puede que considere que el conflicto allí es de poca importancia, pero sus declaraciones de esta mañana demuestran que reconoce que sus interlocutores iraníes no lo ven así”, remarcó Paul Adams, corresponsal diplomático de la BBC.
Ante la frustración pública mostrada hacia el Ejecutivo israelí, el presidente estadounidense abrió la puerta a que Siria lidere la lucha contra Hizbulá. La milicia proiraní ejerció un rol central en apoyar al depuesto régimen de BaChar al Asad, por lo que en las filas de las fuerzas de seguridad del nuevo presidente Ahmed al Sharaa cunde la sed de venganza contra Hizbulá.
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