Cumbre del G7

Solo el 28,6% de los líderes del G7 son mujeres en una cumbre marcada por las crisis globales

La italiana Giorgia Meloni y la japonesa Sanae Takaichi son las únicas jefas de Gobierno que participan como representantes de los países más importantes del mundo en la cumbre de Évian

Giorgia Meloni, Sanae Takaichi y Ursula Von Der Leyen
Friedrich Merz, Keir Starmer, Donald Trump, Emmanuel Macron, Mark Carney, I Giorgia Meloni, Sanae Takaichi, Antonio Costa y Ursula von der Leyen
Efe

La ciudad francesa de Évian reúne a los dirigentes de las siete principales economías industrializadas del planeta en una cumbre que llega en uno de los momentos más delicados de los últimos años, con las guerras en Oriente Medio y Ucrania, las tensiones comerciales y la incertidumbre económica ocupando buena parte de la agenda. Sin embargo, más allá de los debates geopolíticos, la fotografía del encuentro deja otra cifra significativa: únicamente el 28,6% de los líderes del G7 son mujeres.

Las mujeres del G7

La italiana Giorgia Meloni y la japonesa Sanae Takaichi son las únicas jefas de Gobierno que participan como representantes de los países miembros del grupo. Frente a ellas, cinco hombres encabezan las delegaciones de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia y Reino Unido. Aunque la presencia femenina en las instituciones internacionales ha aumentado en las últimas décadas, la composición actual del G7 refleja que los espacios de máxima decisión política continúan estando dominados mayoritariamente por hombres.

La situación cambia parcialmente si se amplía la mirada a los representantes de organismos internacionales presentes en la cumbre. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, forman parte de las figuras con mayor peso político y económico que participarán en las reuniones. Ambas desempeñan funciones clave en un momento en el que la estabilidad financiera y la coordinación internacional son el centro de las preocupaciones globales.

La agenda del G7

La agenda diseñada por la presidencia francesa está marcada por los conflictos internacionales. La guerra en Gaza, la situación en Líbano, las tensiones con Irán y las consecuencias económicas derivadas del cierre del estrecho de Ormuz ocupan un lugar prioritario en las conversaciones. El impacto de estas crisis trasciende el ámbito militar y afecta directamente a los precios de la energía, las cadenas de suministro y las perspectivas de crecimiento de numerosas economías.

La invasión rusa de Ucrania constituye otro de los grandes asuntos sobre la mesa. Los países europeos pretenden mantener el respaldo político, financiero y militar a Kyiv y buscar fórmulas que permitan avanzar hacia una negociación que desemboque en una paz duradera. La presencia del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, refuerza la relevancia de un debate que continúa siendo uno de los principales desafíos para la seguridad europea.

Meloni y Takaichi, las mujeres protagonistas

En este contexto, las líderes femeninas presentes en la cumbre llegan con perfiles muy diferentes. Meloni afronta el encuentro defendiendo una mayor coordinación occidental frente a las crisis internacionales y apostando por fortalecer la cooperación en cuestiones como la migración y la lucha contra las redes criminales transnacionales. Takaichi, por su parte, pretende impulsar una propuesta para crear mecanismos coordinados de reservas de minerales críticos, recursos considerados estratégicos para la transición energética y el desarrollo tecnológico.

Precisamente la seguridad de las cadenas de suministro será uno de los asuntos económicos más relevantes del encuentro. El acceso a tierras raras y otros minerales esenciales se ha convertido en una cuestión geopolítica de primer orden debido al peso de China en el mercado mundial. Japón quiere promover una respuesta conjunta que reduzca dependencias y garantice el abastecimiento de materiales imprescindibles para industrias como la automovilística, la energética o la tecnológica.

Más allá de los conflictos y la economía, la cumbre también abordará cuestiones sociales con una importante dimensión de género. Entre ellas destaca la cooperación internacional para reforzar la investigación contra el cáncer y la continuidad de programas destinados a mejorar la salud materna e infantil, una línea de trabajo que el G7 ha impulsado durante años a través de diferentes iniciativas.

La protección de menores en internet será otro de los temas destacados. Los líderes debatirán posibles medidas para combatir el ciberacoso, limitar la exposición de niños y adolescentes a contenidos perjudiciales y analizar los riesgos asociados al uso creciente de herramientas basadas en inteligencia artificial. Para ello, la reunión contará con la participación de destacados representantes del sector tecnológico.

Mientras los líderes buscan respuestas a los desafíos internacionales, la imagen que deja Évian refleja cómo las mujeres han ganado protagonismo en la política global, pero todavía están lejos de ocupar una representación equivalente en las mesas donde se toman las decisiones más influyentes del planeta.