Tribuna

Un mundo más seguro para las mujeres es un mundo más seguro para todos

El secretario de Estado británico para DDHH, Latinoamérica y el Caribe indica que acabar con la violencia contra las mujeres y las niñas consiste en liberar potencial humano y lograr una paz duradera

Ucrania
Olga y su hija Natalia caminan por su calle, atacada de madrugada por el Ejército ruso, en Kyiv
Efe

El aumento de los conflictos, el retroceso democrático y la creciente desigualdad están transformando nuestro mundo —y se están atacando deliberadamente los derechos de mujeres y niñas.

España y Reino Unido comparten la convicción de que la lucha por la igualdad para mujeres y niñas y la defensa de la democracia son inseparables. Un mundo más seguro para las mujeres es un mundo más seguro para todas. La 5ª Conferencia sobre Política Exterior Feminista que acoge España esta semana llega en un momento de profundo desafío global.

MADRID , 02/06/2026.- El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares (c) durante su asistencia a la inauguración de la Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista, este martes en Madrid. EFE/ Chema Moya
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares durante la foto de familia de la Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista
Efe

En 2024, se registraron más de 185 conflictos armados, con 676 millones de mujeres y niñas viviendo a menos de 50 kilómetros de zonas de conflicto activo. No son cifras abstractas. Representan un fracaso del sistema internacional que debemos abordar colectivamente.

El lema de la conferencia de este año es ‘Construyendo la paz y la democracia’. Y las pruebas son claras: cuando se incluye a las mujeres de forma genuina y segura en los procesos de paz, los acuerdos duran más y las sociedades se reconstruyen de forma más duradera. Y, sin embargo, demasiadas mujeres que trabajan por la paz siguen recibiendo amenazas, intimidaciones y represalias simplemente por intentar participar. Sin seguridad es imposible una inclusión significativa, y la seguridad requiere rendición de cuentas. Allá donde la paz se rompe por completo, la violencia sexual relacionada con el conflicto no es casual. A menudo se emplea deliberadamente —para aterrorizar a las comunidades, provocar desplazamientos y hacer que sea más difícil conseguir la paz y sostenerla. Considerarla como un problema fundamental de seguridad es una tarea pendiente desde hace tiempo.

El Reino Unido está actuando con esta convicción tanto en nuestro propio país como en el extranjero. A nivel nacional, hemos fijado un objetivo ambicioso y sin precedentes para reducir la violencia contra mujeres y niñas a la mitad en la próxima década. Pero admitimos que esta es una crisis global que no se detiene en una frontera, por lo que tampoco puede hacerlo nuestra respuesta. La ministra británica de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper ha hecho de los derechos de las mujeres y las niñas un pilar central de la política exterior del Reino Unido, con un nuevo Marco Estratégico Internacional que se compromete a que, para 2030, al menos el 90% de la Ayuda Oficial al Desarrollo bilateral del Reino Unido se centre en los derechos de las mujeres y niñas.

El mes pasado, el Reino Unido lanzó la Coalición Internacional para poner fin a la Violencia contra las Mujeres y las Niñas junto con España, Australia, Brasil, Bosnia y Herzegovina, Jamaica, Marruecos y Sudáfrica.

La decisión de España de situar a mujeres y niñas en el centro de la política internacional envía una señal poderosa, y el Reino Unido se enorgullece de estar con España y nuestros socios como una fuerza comprometida con el cambio.
Nuestros ocho países representan regiones, sistemas legales y culturas diversas, pero nos unen unos compromisos compartidos: proteger a las supervivientes, responsabilizar a los autores, intercambiar experiencias y fortalecer los planes de acción nacionales. Juntos crearemos una campaña mundial basada en las pruebas, centrada en los supervivientes y en reforzar lo que funciona — porque cada país tiene lecciones que compartir y mucho aún por aprender.

La ministra británica de Exteriores quedó impresionada por el sistema VioGen 2 que utiliza España para monitorizar y evaluar amenazas de violencia contra mujeres y niñas en una visita a España en 2025. Es algo de lo que nosotros y nuestros socios podemos aprender, al utilizar la tecnología como un aliado crucial para abordar este problema.

Antes de lanzar esta Coalición Internacional en la reciente Conferencia de Alianzas Globales celebrada en mayo en Londres, Cooper y la secretaria de Estado de Cooperación Internacional del Ministerio español de Exteriores, Eva Granados, visitaron una comisaría de policía de Londres y fueron testigos directos del programa V100 de la Policía Metropolitana de Londres — una herramienta digital pionera de evaluación de riesgos que utiliza tácticas de estilo antiterrorista para identificar y controlar a los delincuentes más peligrosos. Fue un claro ejemplo del tipo de intercambio de conocimientos que facilitará la Coalición, y un recordatorio de que combatir la violencia contra mujeres y niñas exige la misma seriedad que cualquier amenaza importante a la seguridad.

En la primavera de 2027, el Reino Unido organizará una gran cumbre sobre la lucha contra la violencia contra mujeres y niñas en la que los países participantes informarán sobre sus avances y podrán realizar nuevos compromisos. También hemos anunciado un Consejo Asesor de Supervivientes para guiar nuestro trabajo, porque -como ha demostrado nuestro trabajo con supervivientes de violencia sexual en conflictos durante muchos años- el liderazgo de los supervivientes no es opcional, sino esencial, si queremos una respuesta creíble.

He visto un gran espíritu de determinación y colaboración en la conferencia de Madrid de esta semana, y es el espíritu con el que el Reino Unido y España seguirán trabajando para afrontar esta crisis global. Acabar con la violencia contra las mujeres y las niñas consiste en liberar potencial humano, construir economías más fuertes y lograr una paz duradera. Necesitamos trabajar juntos y avanzar más rápido porque, al hacerlo, podemos construir sociedades más seguras, más justas y mejores para todos.

 

*Chris Elmore es secretario de Estado para Derechos Humanos, Latinoamérica y el Caribe en el Ministerio británico de Exteriores