EE UU

Ya puedes estudiar para ser influencer: así es el nuevo grado universitario de Arizona

La Arizona State University apuesta por los creadores de contenido con una carrera centrada en TikTok, YouTube, Instagram y la comunicación digital

Cannes
Una influencer francesa posa para los fotógrafos en la última edición de Cannes
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Durante años ha sido la respuesta desesperante para muchos padres: “Quiero ser influencer”. Sonaba más a capricho adolescente que a una carrera. Pero cumplir sueños en TikTok o con vídeos de YouTube ya es una profesión oficial. Aquella entelequia en las redes tiene ya respaldo universitario y ser influencer también puede estudiarse.

La Universidad Estatal de Arizona (Arizona State University, ASU) acaba de dar un paso que hace apenas dos años habría parecido una broma. Su prestigiosa Walter Cronkite School of Journalism and Mass Communication ofrecerá un grado universitario dedicado a la creación de contenidos digitales. Es decir, ya es posible licenciarse como influencer.

Influencers
La influencer francesa Lea Elui Ginet posa en el Festival de Cannes
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Este avance en educación es símbolo de esta década. Si antes las universidades preparaban a los estudiantes para trabajar en periódicos, crear contenido para televisiones o radio, suena casi a prehistoria, ahora los nuevos titulados en contenido se forman para construir una comunidad propia en TikTok, YouTube, Instagram o cualquier plataforma que esté por llegar. Porque la economía de los creadores ha dejado de ser un fenómeno anecdótico para convertirse en una industria multimillonaria con voz propia.

El plan de estudios

El programa de la Universidad no consiste en aprender a hacerse selfies o descubrir el filtro perfecto. El plan de estudios combina producción audiovisual, narrativa, consumo, negocio, estrategia en redes sociales, análisis de audiencias, marketing, creación de marca personal y comunicación digital. La idea es enseñar lo que hasta ahora la mayoría de creadores aprendía a base de ensayo y error delante de una pantalla.

La influencer Lola Lolita posa a su llegada al concierto de la cantante Rosalia, este sábado en el Movistar Arena de Madrid. EFE / Daniel González.
La influencer Lola Lolita posa a su llegada al concierto de la cantante Rosalia
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La propia universidad explica que el objetivo es formar “influencers y narradores estratégicos capaces de prosperar en una economía digital imparable”. Los estudiantes aprenderán a producir vídeos o crear contenido para podcasts mientras desarrollan su propia identidad digital con el fin de construir su audiencia.

El fin de carrera

Quizá lo más llamativo sea que el examen final no consiste en entregar un trabajo escrito. Los alumnos deberán abrir una cuenta en la plataforma que elijan, diseñar una estrategia de crecimiento, publicar contenido durante el tiempo que se desarrolla el curso y demostrar que han conseguido seguidores, interacción y una comunidad auténtica. Vamos que terminan graduados con una marca personal bajo el brazo.

Influencers
La influencer Marta López Álamo posa para los medios
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Entre las asignaturas destacan: cómo convertirse en influencer, clases de presencia ante la cámara, producción de podcasts, fotografía, edición de vídeo, fundamentos de redes sociales, influencia interpersonal y análisis de datos. Según explica en los detalles del curso la universidad: “Detrás de los vídeos de treinta segundos hay una estrategia”.

Lo que genera el mundo influencer

La decisión de Arizona State University surge como reconocimiento a la economía de los creadores que supera ya los 250.000 millones de dólares en todo el mundo y sigue creciendo impulsada por la publicidad digital. Millones de personas obtienen ingresos gracias a plataformas como TikTok, YouTube o Instagram, mientras las marcas destinan una parte creciente de sus presupuestos a colaborar con creadores antes que con los medios tradicionales.

Chiara
La influencer italiana Chiara Ferragni en Londres
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Los datos son tan escandalosos que se entiende por qué una universidad pública apuesta por esta formación. Diversos estudios muestran que más de la mitad de la generación Z afirma que le gustaría convertirse en influencer. Para muchos jóvenes construir su marca en las redes ha dejado de ser causa de disgusto familiar para convertirse en una sólida profesión comparable a cualquier otra vinculada a la comunicación o el marketing.

Eso sí, el título no garantiza la fama. Ninguna universidad puede prometer que un vídeo se haga viral o que el algoritmo decida premiar una cuenta. Lo que sí puede enseñar es cómo producir mejor contenido, interpretar métricas, entender el comportamiento de las audiencias o construir una marca con recorrido profesional.

La influencer María Pombo. Fotografía: EFE

Durante años hemos oído que cualquiera puede ser influencer porque no hace falta formación. En la Universidad de Arizona sostienen justamente lo contrario. “Solo triunfan quienes generan confianza con su contenido. Se trata de construir una comunidad y para mantener la atención de los seguidores se requieren conocimientos que pueden aprenderse igual que se aprende periodismo, publicidad o comunicación audiovisual”. Arizona cree que se puede enseñar a ser influencer. Y, visto el peso económico y cultural que tienen hoy los creadores de contenido, probablemente será la pionera, pero no la única institución en abrir la puerta a los futuros licenciados en likes.

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