Opinión

Feijóo se libera de la tutela del empresariado catalán

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el cercle de Economía de Barcelona
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el cercle de Economía de Barcelona
Actualizado: h

Había muchísima expectación para escuchar a Alberto Núñez Feijóo en el Cercle d’Economia. Después de un desayuno privado con empresarios seleccionados para la ocasión, el líder del PP ha dejado claro que no es el momento para presentar proyectos cuando sea presidente, sino para hablar del “elefante que hay en la habitación” que no es otro que el momento delicado que vive España por los casos de corrupción que cercan al Gobierno de Pedro Sánchez. Feijóo defiende que PNV y Junts deben ser consecuentes y apoyar una moción de censura si consideran que la legislatura está agotada pero tampoco se ha vuelto loco por conseguir su apoyo. Ahora mismo la moción está en saco roto por ambas partes. PNV no quiere saber nada y Junts quiere controlarla desde Waterloo con visita incluida por parte de los populares que no van a pasar por el aro.

Más allá de la moción lo que realmente resulta interesante de este encuentro es la intervención de Feijóo. Da la sensación de que se ha intentado liberar de la tutela de la clase dirigente catalana, muy acostumbrada a que los líderes del PP pasen periódicamente por Barcelona a mendigar su apoyo a cambio de nuevas concesiones y prebendas. Lo han hecho otros dirigentes del PP como Aznar, Rajoy o Casado e incluso él mismo lo ha hecho en algún otro viaje. Pero el pasado martes Feijóo rompió el guion habitual de “sumisión” y por primera vez desde que es presidente del PP se dirigió de una manera clara y cruda al mundo empresarial para comunicarles que quiere llevar a cabo el cambio político en España poniendo fin a la corrupción que estamos conociendo bien con su colaboración o sin ella. Vino a decir algo así como que la prioridad es salvar la democracia española y que no va a esperar el beneplácito del establishment catalán.

Su discurso es un mensaje a navegantes para cuando llegue el momento si es que llega: “Catalunya no debería seguir aspirando a lograr cosas ni por colisión ni por coacción, sino por convicción“. En castellano y sin perder las buenas formas lo que dice el jefe de la oposición es que su colaboración es máxima y sincera, pero que no van a aceptar más chantajes durante el largo camino que todavía le queda hasta poder llegar al Gobierno si es que finalmente llega. Y claro esto supone que son los empresarios catalanes que fueron decisivos en la llegada de Sánchez a Moncloa los que tienen que elegir a partir de ahora dónde se sitúan y con quién, asumiendo la responsabilidad de la elección. Núñez Feijóo no se estaba dirigiendo a Junts en esta ocasión, sino a una clase dirigente catalana que mantiene a día de hoy su alianza con el socialismo porque no termina de creerse que Feijoo vaya a ser el próximo presidente, y prefiere no enemistarse con Sánchez. Y más después de que la independencia que tanta guerra les dio haya quedado descartada y que el proyecto federal de Sánchez les seduzca mucho más. Los empresarios catalanes no tienen capacidad para presionar a Carles Puigdemont porque el partido está blindado por y para la amnistía de Puigdemont. De hecho mucho del empresariado catalán es bastante cercano al PSC, no son los empresarios de Junts.

Esta es una parte de España, la otra está liderada por Pedro Sánchez que actúa al margen de la actividad judicial y policial que acorrala al ejecutivo y que sigue a pies juntillas su plan de agotar la legislatura. Por si alguien todavía tenía alguna duda, el presidente del Gobierno anunció el pasado miércoles en la clausura de las jornadas del Cercle d’Economia su voluntad de comenzar la tramitación de los presupuestos del Estado del 2027. Y lo hace el mismo día en el que todos tenemos acceso al secreto del sumario de caso Leire Díez que golpea duramente a Moncloa, a Ferraz y a la Directora de la Guardia Civil que según estos documentos y a pesar de negarlo mantuvo tres reuniones con Leire Díez para que iniciará una investigación interna a agentes del cuerpo que investigasen a cargos socialistas. El sumario desvela también que un agente del Instituto Armado confesó que un jefe le instó a ponerse de perfil en casos vinculados a la política y que los agentes están convencidos de que la operación buscaba proteger los intereses del presidente. Y lo peor es que si nada es verdad y todo son fantasías verbalizadas por esta señora ¿por qué el PSOE todavía no le ha demandado?

Con la que está cayendo hay una cosa que hay que reconocerle a Sánchez: muchos de sus adversarios a pesar de que las encuestas dan la mayoría a las derechas no descartan que no vuelva a gobernar. Y esto ya aunque sean pocos quienes lo piensan es una victoria política. Es como una especie de sentimiento o creencia de que Pedro Sánchez es imbatible y que nadie puede acabar con él. Y esto lo que consigue es que el presidente del Gobierno se crezca ante las adversidades y tenga claro que va a pelear hasta el final.

TAGS DE ESTA NOTICIA