El auto del juez José Luis Calama con la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha impactado de lleno en la prisión de Soto del Real. Allí José Luis Ábalos descubrió que, según las conversaciones que obran en la causa, los directivos de Plus Ultra lograron una reunión con su secretario de Estado de Transportes, Pedro Saura, en teoría gracias a la intermediación del expresidente del Gobierno. Algo que ha revuelto al exministro.
“Me puenteó”, se lamenta. Se refiere Ábalos a las conversaciones de los directivos de la aerolínea celebrando el encuentro con Saura: “Acabamos de terminar la reunión con Pedro Saura y su jefe de gabinete, Francisco Ferrer. Reunión agradable, distendida. Lógicamente, se notaba que nos han recibido por altas recomendaciones”, aseguraba. Y añadía: “El papel del ministerio será únicamente hablar bien de la compañía, que en nuestro caso lo tenemos asegurado”.

“Nuestro pana Zapatero está detrás”, aseguraban los directivos de Plus Ultra. Es decir, que acudieron al encuentro con el aval del expresidente.
El exministro desmiente que los dueños de Plus Ultra exploraran dos vías para conseguir los 53 millones de euros de ayuda pública, como apunta el juez en el auto. Defiende que “nadie se dirigió” a él “en ningún sentido” y que la primera noticia que tuvo del rescate fue en el Consejo de ministros.
En ese momento, según su versión, “se refirió al presidente para advertirle que no era pertinente el rescate y por qué no era una aerolínea consolidada”. De hecho, recuerda el enfado que le causó que no se le hubiera informado del tema antes siendo él el ministro de Transportes, según siempre su versión de los hechos.
Por otro lado, no pone la mano en el fuego en su exasesor Koldo García, con quien ahora comparte prisión provisional, porque él siempre iba por “la calle lateral”. En el auto, constan conversaciones en las que los directivos de Plus Ultra aseguran que van a llegar a Ábalos a través de “el amigo”, mote con el que se refieren a Koldo García.

Dardo al PSOE
Asimismo, está muy molesto con el PSOE y el agravio comparativo que siente tras la imputación de Zapatero. Cree que en el partido han cerrado filas en torno a el expresidente y se le está respetando la presunción de inocencia y cuando le abrieron una investigación penal a él no le trataron igual: “A Zapatero se le arropa se le protege, se le está dando cobertura, mientras que a mí no se me dio oportunidad. Entiendo que la presunción de inocencia juega para todos en el mismo nivel y me siento muy agraviado por la postura del partido“, asegura desde prisión, como avanzó TVE y corroboró este periódico.

Por último, una de las cosas que más le llamó la atención del auto es que le mencionaran con el pago de 2.000 euros de los directivos de la compañía a Jéssica Rodríguez, su expareja. Dice que introdujeron ahí su nombre de manera forzada porque en el momento que recibió el pago, en 2020, ellos ya no mantenían una relación sentimental y que refuerza la teoría de que Jéssica Rodríguez se dedicaba a la prostitución. De ahí que la joven llegara a estos directivos de Plus Ultra que guardaban relación con Víctor de Aldama, el comisionista que pagó el piso de la expareja de Ábalos, presuntamente como una contraprestación ilegal.
Desde su entorno trasladan que el exministro está “expectante” por el fallo del Tribunal Supremo con la condena por el juicio oral de las mascarillas, pero que se mantiene “optimista” que cree que los delitos por los que Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de prisión son muy difíciles de sostener. Es consciente que los magistrados impondrán algún tipo de pena para justificar que lo hayan mantenido en prisión provisional hasta ahora, pero que será “lo mínimo”, lo suficiente para no seguir en prisión.

