La recta final de la legislatura está a la vuelta de la esquina. Tras el parón vacacional, entraremos de lleno en los últimos meses de la misma. Los meses definitivos. Consciente de ello, el presidente de VOX, Santiago Abascal, está adecuando su estrategia política tanto a nivel nacional como internacional.
Esta semana, el líder de VOX ha verbalizado una de las frases más llamativas de los últimos meses. Preguntado por los ataques de Donald Trump contra la primera ministra italiana, Georgia Meloni, Abascal aseguró que creía que Trump se estaba equivocando: “Yo creo que sería muy bueno que los aliados vean a los aliados como aliados y no como vasallos y creo que Trump se está equivocando en eso”, aseguró. Es una crítica leve, pero con una interesante lectura política por quien la verbaliza. Es la primera vez que, de forma nítida, Abascal afea algo a Trump. Algo ha cambiado en VOX y su relación con el republicano. ¿Es el fin de un largo idilio?
Hasta llegar hasta aquí, hemos sido testigos de una evolución y distanciamiento progresivo con el mandatario estadounidense. La complicidad entre VOX y la administración de EE UU se materializó en el año 2020, con la primera asistencia de Abascal a la Conferencia Política de Acción Conservadora. El líder de VOX convirtió en tradición acudir al encuentro anual del movimiento conservador mundial en Washington.
Durante esa misma celebración, en febrero del año 2025, Trump mostró su simpatía hacia el presidente de VOX: “Qué gran tipo el líder del partido VOX de España, Santiago Abascal. Gracias, Santiago. Pronto serás el número uno”. Ambos se deshacían en elogios.
A partir de ahí, hemos visto equilibrios por parte de VOX para no romper la complicidad con el republicano. Primero con el anuncio de Trump de guerra arancelaria declarada contra la Unión Europea. A VOX se le ha criticado mucho internamente que no afeara a Trump dicha acción. Sobre todo porque VOX se hace llamar “el partido del campo” y los aranceles afectan directamente a este sector.

Más mimos a Meloni
A principios de este año, Trump ya descalificó a Meloni y la tildó de “poco comprensible”. Desde las filas de Abascal salieron en su defensa asegurando que la italiana era una de las políticas “más valientes en todo el mundo”. La realidad es que Abascal y Meloni han construído una muy buena relación personal que han ido manteniendo a los largo de los años. “Es una gran aliada y amiga”, repiten en la cúpula de VOX.
Al margen de factor personal, a VOX le conviene estratégicamente Meloni. Más aún tras la caída de Viktor Orbán el pasado mes de abril. El ex primer ministro de Hungría era el faro europeo de Abascal y uno de sus máximos financiadores. Ahora, a pesar de que Meloni pertenece a ERC- grupo europeo distinto a Abascal, que preside Patriots- a VOX le interesa tener la mejor relación con ella posible.
Venezuela podría ser otra de las claves para entender el distanciamiento con Trump. Abascal cuida la relación con la líder de la oposición, María Corina Machado. Tras la detención de Nicolás Maduro, Trump se ha aliado con Delcy Rodríguez, la actual presidenta encargada de Venezuela. A VOX no le estaría gustando el ninguneo hacia María Corina Machado por parte de Trump.
Desde la cúpula de VOX recalcan que lo principal para ellos es la defensa de los españoles: “Nosotros no somos vasallos absolutamente de nadie. Nos movemos siempre defendiendo los intereses de España y a los españoles. Hemos demostrado siempre con nuestros aliados respeto institucional. Tenemos muchos puntos en común con ellos, pero evidentemente, también hay muchas discrepancias”. En las filas del Partido Popular celebran que que Abascal “por fin entienda que no hay que decirle sí a todo a Trump”.

Política nacional
Así, mientras recoloca su posición internacional, Abascal ha regresado a la arena autonómica. Consolida de nuevo su papel institucional en las autonomías con cuatro gobiernos autonómicos de la mano del PP. El reto es mayúsculo para VOX: demostrar logros obtenidos sin desgastarse siendo el “hermano menor” de los gobiernos.
En este punto es muy llamativo que Abascal ha verbalizado, en dos ocasiones, la posibilidad real de que -en un futuro- puedan volver a dar la espantada en las autonomías. La primera ocasión fue hace quince días, durante la Asamblea General de VOX. Abascal se dirigió al auditorio y pidió “respeto” a los populares. Avisó de que tendrán “valentía” para salir de los gobiernos ante incumplimientos programáticos como ya hicieron en julio del 2024.
En las últimas horas, el líder de VOX ha vuelto a insistir en la misma idea: “Sabemos entrar en los gobiernos y abandonarlos si es necesario. Tenemos que estar preparados para salir de los gobiernos si no se cumple con los compromisos pactados. No queremos que pase, pero es así”, ha alertado.
Dirigentes del PP no entienden que Abascal esté diciendo ese tipo de frases cuando los gobiernos autonómicos apenas se acaban de formar. “Es como si un matrimonio habla del divorcio en la misma boda”, indica un líder territorial popular.
Miembros del partido sospechan que la “Prioridad Nacional”, pactada en los acuerdos, es un “instrumento” que VOX va a utilizar para para marcar el paso de la legislatura y, quizá, utilizar esa “percha” como excusa si electoralmente les interesa romper los gobiernos en el futuro.

