El auto del juez Santiago Pedraz sobre las cloacas del PSOE, incluida su presunta financiación irregular, detalla el modus operandi de la trama para pagar los servicios de “investigación” de Leire Díez, conocida como la fontanera del PSOE. A pesar de su afiliación al partido, su misión de encontrar resquicios para “desestabilizar los procedimientos judiciales que afectaban al PSOE o al Gobierno” no fue altruista. Precisamente, una parte crucial de la investigación judicial trata de desenmarañar la trama de pagos ocultos, presuntamente a través de facturas falsas, desde sociedades relacionadas.
Y en este punto, llama la atención cómo Leire -además de idear cómo disimular los abonos- también tenía sus afinidades personales en cuanto a la procedencia de los pagos. Una de sus vías preferidas para cobrar por los servicios prestados a Santos Cerdán resulta ser ‘Andalukadi’. En una conversación con Vicente Fernández, a quien el auto atribuye una relación personal desde 2019 y sitúa como nexo de unión entre ambos a la SEPI, Díez reconoce que el exsecretario general quiere remunerarle por los servicios que estaba prestando.
Así, el 12 de mayo de 2024, Díez comentó a Fernández que “estaba pensando que lo que me quiere pagar Santos lo podría hacer a través de Andalukadi directamente, no?”, añadiendo con respecto a este mismo asunto que “no sé si me gusta que lo hagan a través del despacho de Gaspar”, en referencia a Gaspar Zarrias y su sociedad Zaño Sociedad Consultora. A tenor de los detalles del auto, no lo habría conseguido porque, apenas un mes después, comenzó a percibir 4.000 euros mensuales -constan hasta cuatro pagos- de la citada sociedad de Zarrias, que ahora está en proceso de disolución.

¿Quién es ‘Andalukadi’?
En la confianza que mantenían los miembros de la trama ‘Andalukadi’ -que efectivamente no corresponde con ninguna sociedad en el Registro Mercantil- parece aludir a Servinabar, la empresa de Antxon Alonso, de la que Santos Cerdán también era propietario con un 45% desde 2016, según confirmó la UCO.
En este contexto, ‘Andalukadi’ sugiere por un lado Andalu-, que evoca de forma inmediata a Andalucía, y por otro -Kadi, en referencia a Euskadi o el País Vasco. El clan del norte de la trama en este auto queda identificado además de por la propia Leire Díez, con Santos Cerdán.
Sin embargo, lo más llamativo -y paradójico- del término ‘Andalukadi’ es que, sin proponérselo, Leire Díez desvela la conexión de Servinabar con el clan andaluz de la trama, donde los hilos llegan hasta la exvicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero, que incluso es citada en una ocasión en el auto.
La ramificación andaluza
La conexión inmediata surge de la propia conversación de la fontanera del PSOE con Vicente Fernández. Según refleja el auto de Pedraz, desde 2019, ambos habrían mantenido contacto, “luego una relación personal”, desde el año 2019, cuando la primera desempeñaba funciones como responsable de comunicación de Enusa (empresa pública participada por la SEPI) y Vicente era presidente de la SEPI. Posteriormente, a través de Santos Cerdán, “Leire y Vicente habrían conocido a Antxón, a finales del año 2020, constando múltiples comunicaciones a partir de 2021 que dejan constancia de las reuniones mantenidas por estas cuatro personas“, detalla el auto.

Cabe recordar que Vicente Fernández fue el primer presidente de SEPI nombrado el 23 de junio de 2018 por María Jesús Montero, cuando en 2018 desembarcó en Madrid para formar parte del primer gabinete de Pedro Sánchez en La Moncloa. Su permanencia en este cargo -uno de los cargos mejor remunerados en el ámbito estatal con un sueldo en el entorno de los 250.000 euros- fue breve. El 4 de octubre de 2019, se vio obligado a dimitir por el caso Aznalcóllar, del que finalmente fue absuelto. María Jesús Montero tardó más de un año y medio en sustituirle. Belén Gualda asumió en esas fechas la Presidencia de la SEPI. Según el auto, el 3 de marzo de 2021, quizás porque la trama ya lo conocía entonces. El nombramiento oficial fue el 30 de marzo.
La propia Belén Gualda es una persona de confianza de María Jesús Montero, ambas colaboraron en la Junta de Andalucía y ella ascendió a la presidencia de la SEPI desde la cúpula de Navantia (propiedad de la primera).
Una mención a Montero
Precisamente, tras el nombramiento de Belén Gualda, el 19 de mayo de 2021, José Vicente Fernández obtuvo el permiso de la Oficina de Conflictos de Intereses (OCI) de Altos Cargos, para trabajar en Servinabar y en Martínez Escribano Abogados. De esta forma, estuvo trabajando en Servinabar entre 2021 y 2023. De hecho, la autorización firmada por Flor María López Laguna, directora general de la OCI, constata su posición de CEO de Servinabar.

Es justo antes de despejarse su futuro laboral, cuando el auto recoge el estado emocional y la presión emocional a la que se encuentra sometido. “Se debe resaltar un mensaje de 20 de enero de 2021 de Leire a Vicente para que estuviese “tranquilo con lo que iniciamos ayer”, ya que lo importante era “saber que todos estaban alineados correctamente”. Al día siguiente, Leire mandó un mensaje a Santos Cerdán para arbitrar la posibilidad de tranquilizar la situación de Vicente Fernández en el que le hacía saber: “lo está pasando mal” por “la situación y el tiempo que ha pasado”, así como porque “le angustia que María Jesús no lo tome bien” (posiblemente en referencia a María Jesús Montero)“.
Tras ser imputado Vicente Fernández por el caso Koldo, María Jesús Montero negó cualquier relación posterior: “Yo no tengo ningún contacto con este señor desde que salió. Él estuvo escasamente un año y pico en SEPI. Hace más de 6 años que no está dentro del grupo de personas que habitualmente despacha y, por tanto, no tengo ni idea de qué estaba haciendo este señor”, aseguró en abril en el Congreso de los Diputados. Ello a pesar de que algunos medios, citando una denuncia ciudadana, apuntan a un vínculo personal en el verano de 2021.
En el clan andaluz del PSOE bajo la lupa de la justicia, además de Gaspar Zarrias, se encuentra -salpicado por Víctor de Aldama (comisionista del caso Koldo)- el exjefe de gabinete de la vicepresidenta Montero, Carlos Moreno.
Y todo ello se resume en una sola palabra ‘Andalukadi’.

