La tensión en Ceuta crece y se traslada a las calles. La ciudad autónoma se encuentra al borde de un estallido social casi un mes después de la entrada masiva de migrantes. “Esto pasa por no hacer nada durante un mes”, se revuelven desde el Gobierno de Juan Jesús Vivas, que ha pedido tranquilidad a sus vecinos. En las últimas horas, migrantes atacaron a miembros de las Fuerzas Armadas mientras un grupo de ceutíes quemó parte de un asentamiento.
Este mismo jueves, un centenar de ceutíes cortó el tráfico para impedir que los camiones de Cruz Roja que reparten diariamente comida y agua accedieran al asentamiento irregular de la playa El Trampolín. Los manifestantes, en su mayoría vecinos de la zona, aseguran estar “hartos” y sentirse “abandonados”.
Después, se vivió altercado en la playa Benítez, que terminó con cargas policiales después de que los manifestantes accedieran a los asentamientos en los que pernoctan los migrantes y provocaran destrozos, entre ellos la quema de las chozas. Estos, al ver a los ceutíes, salieron corriendo, informa La Sexta.
Un día antes, unos cuatrocientos vecinos se dirigieron a El Trampolín con intención de agredir a los migrantes que encontraban a su paso. El despliegue policial y el lanzamiento de salvas evitó que accedieran, pero otro grupo sí llegó a playa Benítez, donde acampan cientos de personas. Allí hostigaron a los migrantes y arrojaron al mar mantas, colchones y pertenencias, mientras los agentes recurrían a salvas y botes de humo.
Los altercados se prolongaron durante horas por distintos puntos de la ciudad, con cortes de tráfico y contenedores volcados en zonas como Zurrón, y consignas contra Pedro Sánchez y peticiones de dimisión para el presidente y para el delegado del Gobierno.
Al mismo tiempo, un grupo de entre 30 y 40 migrantes rodeó un vehículo en el que viajaban cuatro militares y comenzó a arrojarles piedras de gran tamaño. Los militares lograron huir con lesiones y avisaron al 112, lo que permitió movilizar a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, que detuvieron a doce ciudadanos. Algunos intentaron escapar por mar, lo que obligó a intervenir al Servicio Marítimo de la Guardia Civil.
La Unión de Militares de Tropa (UMT denunció la “emboscada violenta” y considera “inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica” de los efectivos desplegados, sin “un marco normativo claro” ni reglas de enfrentamiento. Recuerdan además que advirtieron del riesgo, por lo que exigen a la ministra Margarita Robles una revisión “inmediata y urgente” de los protocolos.
Para el Gobierno de Vivas, la responsabilidad es de Pedro Sánchez por no actuar antes. Aseguran que “mientras el Gobierno central ha estado de vacaciones”, los ceutíes se han visto obligados a “autoconfinarse”. “No podemos ir a la playa, a los parques, a los paseos, a las terrazas, todo lo ocupan ellos, y ahora nos quieren quitar el deporte… sin plazos, porque nadie nos da un horizonte temporal”, arguyen las fuentes consultadas.
Desde el adviento de Vivas critican decisiones como la de habilitar polideportivos para alojar a migrantes que “generan más tensión”, y que finalmente fue rectificada. “Seguimos aterrados, seguimos abandonados”, lamentan.




